<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102</id><updated>2012-01-27T22:44:49.356-03:00</updated><category term='pedantes'/><category term='cuentos'/><category term='hypomnemata'/><category term='textos líricos'/><category term='jet lag'/><category term='yecciones'/><category term='antibuda'/><category term='acotaciones'/><category term='cicatriz'/><category term='jaspe'/><category term='metaescritura'/><category term='próstata'/><category term='miscelánea'/><category term='vivacs'/><category term='ab'/><category term='delirios'/><category term='london 20 10'/><category term='ajenos'/><category term='tobiáceas'/><category term='novelas'/><category term='noticias'/><category term='El Coto'/><category term='témpanos mal tragados'/><category term='about blank'/><category term='poesía'/><category term='lecturas'/><title type='text'>el rumiante</title><subtitle type='html'>El cascote de la literatura, antes de que venga el pibe y saque lo que sobra de la estatua.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>521</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-5408496968876209644</id><published>2011-12-16T21:11:00.000-03:00</published><updated>2011-12-16T21:12:25.098-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metaescritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jet lag'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hypomnemata'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='témpanos mal tragados'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tobiáceas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ajenos'/><title type='text'>Jet lag</title><content type='html'>J.-B. Pontalis nos dice: “El instante necesita de un lugar para no desvanecerse del todo”. Me gusta esta idea porque, quizá, cada uno de nosotros no sea otra cosa que un inespera-do instante o una serie de diversos instantes aislados (que hilvanamos ilusoriamente para darnos la sensación de poseer una historia), fogonazos o estallidos efímeros de pasión y deseo que necesitan de un piso firme donde afirmarse para dar lugar a una vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                    Daniel Ripesi&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-5408496968876209644?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/5408496968876209644/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=5408496968876209644&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5408496968876209644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5408496968876209644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2011/12/jet-lag.html' title='Jet lag'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-6994943940648911092</id><published>2011-08-20T18:02:00.003-03:00</published><updated>2011-08-21T15:58:41.205-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='delirios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='témpanos mal tragados'/><title type='text'>Una de Ceferino Piriz</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%; mso-pagination:none"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Introducción&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            La estructura organizativa del fútbol argentino nació signada por el modelo decimonónico de exportación de materias primas a través de un puerto único: la AFA se fundó, de hecho, con equipos del área metropolitana-platense, a los que se le fueron afiliando directamente unos pocos equipos santafesinos y, más recientemente, algunos más no pertenecientes a las conurbaciones porteña y platense. Desde los años 60, con la creación, por Valentín Suárez, de los Nacionales, se confeccionaron diversos campeonatos para integrar a los equipos del Interior; si bien decenas de clubes llegaron a disputar estos torneos entre 1967 y 1985, el abismo organizativo, económico y deportivo entre las ligas locales, los campeonatos regionales y los nacionales que debían disputar cada año las instituciones chacareras, junto al tobogán económico por el que descendía el país, hicieron que ese paso fuera en general meramente testimonial, con decenas de clubes fundidos y hasta desaparecidos en algún caso. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            En los 90 se pergeñó el Torneo Argentino A, con la plausible idea de darles a los equipos más poderosos del fútbol chacarero campeonatos que se disputasen a lo largo de toda la temporada, permitiéndoles desarrollar una estructura organizativa, presupuestaria, financiera y deportiva más estable que los bandazos que significaban jugar 6 meses al año barrio contra barrio, en un nivel prácticamente amateur, y el resto de la temporada alta con exigencias deportivas y organizativas crecientemente profesionales&lt;a href="file:///C:/Users/pc/Documents/Estructura%20de%20campeonatos%20nacionales%20y%20regionales.doc#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:Rockwell; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Sin embargo, la primera versión daba sólo un ascenso y sólo un descenso sobre 32 equipos que la disputaban: el resultado fue un torneo de grandes traslados y gastos, y con canchas vacías. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Con menos equipos, con una configuración y una cantidad de participantes que variaba de año a año, y con el nacimiento de sus hermanos menores (el Argentino B y el C) el Argentino A llegó a cumplir mínimamente con el objetivo de brindar un torneo que permitiera construir estructuras organizativas, económicas y deportivas (vale decir, planteles profesionales) atinadas, y con diferentes gradaciones de poderío y profesionalismo. Persiste, no obstante, la sensación de que los clubes del Interior exitosos, más que sumarse integralmente a las categorías nacionales, han ocupado los nichos dejados por la anemia de algunos equipos metropolitanos, que, sumando las dos categorías de nivel nacional, suelen ser más de la mitad del total, cuando los poco más de setenta equipos afiliados a la AFA y con sedes en el área metropolitana (las conurbaciones de Buenos Aires y La Plata) representan (según el Censo 2010) a aproximadamente el 32% de la población del país. Precisamente, el peso político en la Asociación del Fútbol Argentino sigue favoreciendo a los equipos del ascenso metropolitano, con sutiles sistemas de ascenso y descenso que limitan el crecimiento proporcional de los clubes chacareros en las dos categorías nacionales. Todas estas irregularidades quedan claramente expuestas en la incoherencia de las nomenclaturas: hay un torneo de Primera División, pero no uno de Segunda; una B Nacional, pero no una A Nacional; unas B, C y D Metropolitanas, pero no una A Metropolitana; unos torneos “Argentinos” A, B y C que excluyen a un tercio de la población del país. Pero, además, los torneos del fútbol chacarero que ha diseñado hasta ahora el Consejo Federal han sido racionales para el nivel superior solamente: en el Argentino C, persiste la estructura de disputa de los antiguos Torneos del Interior, y debajo de él, las ligas de cada pueblo, más o menos agrupadas y organizadas a piacere. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Con el objetivo de superar estas incongruencias y limitaciones, así como de reestructurar el fútbol argentino con vocación federal y de lograr torneos en los que la mayor parte de los equipos peleen por algo durante todo el año, integrando además de una manera racional y viable (en lo deportivo, en lo económico, en lo geopolítico) a los clubes chacareros, se propone la siguiente estructura de campeonatos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Estructura de campeonatos nacionales y regionales&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;&lt;b&gt;Primera A Nacional&lt;/b&gt;: 16 equipos, con 4 descensos directos. Los estadios tendrán una capacidad mínima de 16.000 espectadores sentados. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            &lt;b&gt;Primera B Nacional&lt;/b&gt;: 20 equipos, con 5 descensos directos. Los estadios tendrán una capacidad mínima de 8.000 personas sentadas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            &lt;b&gt;Torneos Metropolitanos de Ascenso &lt;/b&gt;(integrados por todos los equipos del Gran Buenos Aires y Gran La Plata que no participen en alguna de las dos categorías nacionales. La pertenencia o no a la zona metropolitana se determinará, como la inscripción para nuevos equipos de la actual Primera D, para instituciones con sede a no más de 50 kilómetros de Buenos Aires). &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;&lt;b&gt;Torneos Federales de Ascenso&lt;/b&gt; (con los equipos del resto del país). &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;Finalmente, habrá 3 &lt;b&gt;Campeonatos Nacionales Juveniles&lt;/b&gt;, sub15, sub17 y sub19, que integrará a equipos del Interior y del área metropolitana. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            A manera de homenaje al máximo ídolo de la historia del fútbol argentino, se propone nombrar al torneo de copa que integre a los equipos de las principales 4 categorías &lt;b&gt;Copa Maradona&lt;/b&gt;. Participarán de ella los 16 equipos de Primera A, los 20 de Primera B, los 5 descendidos de la anterior temporada de la B Nacional, más 8 equipos de la A Metropolitana y 15 del Torneo Federal de Ascenso. Así como la Copa del Rey es entregada en España por el rey, se propone que, cada año, Diego entregue al ganador un trofeo especialmente diseñado con motivos alusivos a su gloriosa trayectoria con la camiseta albiceleste. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Las dos categorías nacionales y la Copa Maradona serán organizadas directamente por la AFA. El Comité Ejecutivo de la AFA estará integrado por representantes de todos los equipos de la A Nacional, más representantes de la B Nacional y de los Consejos Metropolitano y Federal del modo establecido más abajo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;Los torneos del Interior serán organizados por el Consejo Federal, y los del área metropolitana por un Consejo Metropolitano. Los representantes de ambos consejos en el Comité Ejecutivo de la AFA se designarán con una proporción de un tercio para el Consejo Metropolitano y dos tercios para el Consejo Federal (en proporción con los números del Censo 2010 para sus respectivas áreas de influencia). A su vez, cada Consejo estará conformado por representantes de todos los clubes de su máxima categoría (A Metropolitana en el caso del CM; Torneo Federal A en el caso del CF) y representantes de las divisionales B y C Metropolitanas o de las 24 Ligas, respectivamente. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Con el objetivo de apuntalar la apenas incipiente inserción de los equipos del Interior en las dos categorías nacionales, se propone que bajen de la A a la B Nacional los 4 equipos metropolitanos con peor promedio al finalizar la temporada en la que entre a regir la nueva organización de los campeonatos. En la B Nacional, el excedente de 4 equipos saldrá también de los 4 peores promedios de los equipos metropolitanos que disputen la mencionada temporada, además de los dos descensos de ese año (para dar lugar a dos ascendidos ese año: uno por la B Metropolitana y otro por el Argentino A). Por ejemplo: con la conformación de equipos de la temporada 2011-2012, quedarían en la A Nacional 8 equipos del área metropolitana y 8 del Interior (incluidos los de Rosario y Santa Fe), y, en la B Nacional, 11 del Interior y 9 del área metropolitana. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Asamblea de AFA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%;mso-pagination:none"&gt;            Encargada de elegir cada cuatro años al nuevo presidente de la Asociación del Fútbol Argentino y su Comité Ejecutivo, así como de gestionar futuros cambios en el Estatuto y en los diversos torneos, la Asamblea de la AFA estará conformada por representantes de: 1) los 16 equipos de Primera A Nacional; 2) 10 representantes de la Primera B Nacional; 3) 18 representantes del Consejo Metropolitano de Fútbol (a saber: 9 por la A; 6 por la B, y 3 por la C); 4) 36 representantes por el Consejo Federal de Fútbol (a saber: 12 representantes por el Torneo Federal, y 24 representantes de las Ligas (uno por cada una). En total, 80 representantes. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Torneos Metropolitanos de Ascenso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Jugarán en torneos todos contra todos a dos ruedas para cada categoría, salvo las excepciones a continuación explicadas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;&lt;b&gt;Divisional A&lt;/b&gt;: Sucesora de la actual B Metropolitana, con 20 equipos y 4 descensos directos. El campeón ascenderá a la B Nacional. Un segundo ascenso se dirimirá con una Liguilla por eliminación directa en llaves de ida y vuelta, disputada entre los equipos 2º a 5º (2º contra 5º y 3º contra 4º, y los ganadores de esas dos llaves), con ventaja deportiva para el mejor ubicado en la serie regular. Finalmente, se clasificarán para la siguiente la Copa Maradona los 8 equipos ubicados hasta el 10º puesto que no hayan ascendido. Los jugadores serán profesionales, sin limitaciones de edad. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;&lt;b&gt;Divisional B&lt;/b&gt;: sucesora de la vieja Primera C, con 20 equipos y 4 descensos directos. El campeón ascenderá directamente a la A Metropolitana. Los otros tres ascensos saldrán de Reválidas entre los equipos del 2º al 7º, con ventaja deportiva para los mejor ubicados (el 2º contra el 7º, el 3º contra el 6º, el 4º contra el 5º). Los jugadores de esta divisional serán amateurs, sin limitaciones de edad en la conformación de los planteles.  &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;&lt;b&gt;Divisional C&lt;/b&gt;: sucesora de la vieja Primera D, se jugará con el resto de los equipos del área metropolitana. Mientras haya en la divisional un máximo de 22 equipos (con no menos de 2 y no más de 4 desafiliados por temporada), jugarán todos contra todos; si se superara, descontados 4 desafiliados por temporada, ese número, el torneo se dividirá en dos o más zonas, con un sistema de disputa a definir en ese caso por las autoridades del Consejo Metropolitano y de la Divisional. Cada equipo de esta Divisional estará compuesto por futbolistas amateurs; además, ningún equipo podrá tener más de 6 jugadores mayores de 23 años, como en la vieja D. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Torneos Federales de Ascenso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            &lt;b&gt;Torneo Federal A&lt;/b&gt;, con 32 equipos, a disputarse durante todo el año. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            &lt;b&gt;Torneo Federal B&lt;/b&gt;, con 32 equipos clasificados de los campeonatos de las Ligas, a disputarse en los últimos dos meses y medio de cada temporada. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Las &lt;b&gt;Ligas&lt;/b&gt; se reducirán a 24, cada una con hasta 16 equipos (hasta 384 en todo el país) en su divisional &lt;b&gt;A&lt;/b&gt;. Cada &lt;b&gt;Liga &lt;/b&gt;podrá disponer una divisional &lt;b&gt;B &lt;/b&gt;con hasta 20 equipos (hasta 480 entre las 24) y una &lt;b&gt;C&lt;/b&gt; con hasta 22 equipos todos contra todos, o con 23 en adelante hasta 40 equipos como máximo (hasta 960 entre las 24 regiones), dividida en dos o más zonas, según defina cada Liga. Cada divisional C deberá tener al menos 2 y hasta 4 desafiliaciones por un año. De no haber una cantidad suficiente de equipos para conformar una divisional C de acuerdo a los requisitos previstos, cada Liga podrá organizar una divisional B con las características reglamentarias de la C en cuanto a la cantidad de equpos. En caso de que no haya tampoco divisional B en la región, de cualquier modo la A seguirá siendo para jugadores profesionales y sin limitaciones de edad. Los equipos que no cumplan con los requisitos mínimos reclamados para la categoría inferior de su Liga dejarán de ser federados; las ligas locales por ciudad y sus poblaciones rurales circundantes también dejarán de estar federadas. &lt;b&gt;Total: hasta 1824 equipos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;&lt;b&gt;            &lt;/b&gt;Para la formación de las Ligas y sus Divisionales, el año anterior las autoridades de cada una diseñarán dos Torneos Clasificatorios que durarán toda la temporada: uno Superior para los inscriptos con estadios de más de 4.500 localidades y otro Inferior para los inscriptos con estadios de más de 2.500 espectadores de capacidad; en todos los casos, se aplicará la limitación de hasta 4 equipos para ejercer la localía en un mismo estadio. En caso de que más de 4 equipos reclamaran la localía en un mismo estadio, serán aceptados los 4 clubes con mayor cantidad de socios. El Torneo Clasificatorio Superior servirá además para completar los 32 equipos del primer Torneo Federal de Ascenso. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Torneo Federal A&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;&lt;b&gt;            &lt;/b&gt;Disputarán este torneo 32 equipos, en tres fases y con 8 descensos directos. El campeón y el subcampeón ascenderán directamente a la B Nacional; un tercer ascenso será determinado por una Liguilla entre 8 equipos. Los planteles serán profesionales, sin limitaciones de edad. La capacidad mínima aceptada por estadio será de 8.000 localidades. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;Forma de disputa &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            &lt;b&gt;&lt;i&gt;Primera Fase&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;Tendrá 4 Zonas de 8 equipos cada una que se enfrentarán todos contra todos a dos ruedas, determinados por su proximidad geográfica. Los 4 primeros de cada Zona pasarán a la Zona Campeonato; los 4 últimos, a la Zona Permanencia. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            &lt;b&gt;&lt;i&gt;Segunda Fase&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;La &lt;i&gt;Zona Campeonato&lt;/i&gt; estará dividida en 2 Subzonas (Norte y Sur) de 8 equipos cada una; los 3 primeros seguirán en la Zona Campeonato durante la Tercera Fase; los 5 restantes pasarán a la Zona Intermedia en la Tercera Fase. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;La &lt;i&gt;Zona Permanencia&lt;/i&gt; se dividirá en 2 Subzonas (Norte y Sur) de 8 equipos cada una; el ganador de cada Subzona pasará a la Zona Intermedia en la Tercera Fase; del 2º al 7º seguirán en la Zona Permanencia; el último de cada Subzona descenderá en esta Segunda Fase a su Liga de origen. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            &lt;b&gt;&lt;i&gt;Tercera Fase&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;La &lt;i&gt;Zona Campeonato &lt;/i&gt;se disputará con 6 equipos todos contra todos, a dos ruedas; los 2 primeros ascenderán directamente a la B Nacional; los 4 restantes quedarán clasificados para la Copa Maradona del año siguiente, y además jugarán la Liguilla por el tercer ascenso a la B Nacional. En éste, como en todos los casos, se definirán las posiciones: 1) por suma de puntos; 2) por los puntos acumulados en el transcurso del torneo; 3) por mejor diferencia de gol; 4) por mayor cantidad de goles a favor; 5) por los enfrentamientos entre sí a lo largo de todo el año. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;La &lt;i&gt;Zona Intermedia &lt;/i&gt;se disputará en 2 Subzonas (Norte y Sur) de 6 equipos cada una; 1º y 2º se clasificarán a la Liguilla y a la Copa Maradona; del 2º al 5º, clasificarán para la siguiente Copa Maradona; el 6º de cada Subzona jugará una Reválida con el correspondiente ganador de su Subzona de la Zona Permanencia para definir los últimos 2 representantes del TFA en la Copa Maradona.  &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;La &lt;i&gt;Zona Permanencia &lt;/i&gt;se disputará en 2 subzonas (Norte y Sur) de 6 equipos cada una; el 1º de cada zona jugará una Reválida para entrar en la Copa Maradona; del 4º al 6º, descenderán a su Liga. En todos los torneos del ascenso, en caso de que el número de descendidos de la categoría superior supere al de los ascendidos, el descenso extra se determinará con un partido desempate en cancha neutral entre los dos últimos equipos salvados de los descensos predeterminados. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;b&gt;Torneo Federal B&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;Lo disputarán los 24 campeones de Liga más 8 equipos salidos de reválidas jugadas por el 2º de cada Liga más 8 mejores terceros. La capacidad mínima admitida para los estadios será de 4.500 lugares. Los 24 campeones podrán incorporar cada uno hasta 3 jugadores que hayan participado en ese año del campeonato de la misma Liga y divisional; quienes accedan al TFB desde las Reválidas no podrán incorporar jugadores. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;Los 32 equipos del TFB se dividirán en 8 zonas de 4 participantes cada una (designados por proximidad geográfica: 3 campeones regionales y el ganador de la Reválida entre los 3 segundos de las Ligas y el mejor de los 3 terceros), todos contra todos a dos ruedas. El ganador de cada una de las 8 zonas clasificará al siguiente Torneo Federal de Ascenso A. En todos los casos, el primer puesto se definirá: 1) por suma de puntos en la zona; 2) por mejor campaña en la respectiva Liga; 3) por diferencia de gol; 4) por mayor cantidad de goles a favor; 5) por los enfrentamientos entre sí en el TFB. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;Las 8 zonas se formarán así: los campeones de Misiones, Corrientes y Chaco, más el ganador de su Reválida; los campeones de Formosa, Jujuy y Salta, más el ganador de su Reválida; los campeones de Tucumán, Santiago y Santa Fe, más el ganador de su Reválida; los campeones de Córdoba, La Rioja y Catamarca, más el ganador de su Reválida; los campeones de Buenos Aires Sur, Buenos Aires Norte y Entre Ríos, más el ganador de su Reválida; los campeones de Mendoza, San Juan y San Luis, más el ganador de su Reválida; los campeones de Neuquén, Río Negro y La Pampa, más el ganador de su reválida; los campeones de Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut, más el ganador de su Reválida. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Las 24 Ligas del Interior&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            &lt;b&gt;Consideración general: &lt;/b&gt;no más de 4 equipos podrán reclamar la localía en un mismo estadio, por cuestiones organizativas; si hubiere 2 equipos ejerciendo la localía en el mismo estadio, cuando uno sea local, el otro será visitante; si hubiera hasta 4 equipos ejerciendo la localía en el mismo estadio, los 2 equipos que en cada fecha jueguen de locales lo harán en días distintos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;&lt;b&gt;Divisional A: &lt;/b&gt;tendrá hasta 16 equipos, que jugarán todos contra todos a dos ruedas. El campeón clasificará directamente para el Torneo Federal B; el 2º y uno de cada tres terceros (de acuerdo al esquema explicado), jugarán una Reválida (en dos llaves: el mejor 2º contra el mejor 3º, y los restantes 2º entre sí; luego, los ganadores de estas llaves; en todos los casos, habrá ventaja deportiva para el equipo de mejor campaña en la serie regular de su respectiva Liga) para definir el restante equipo de la Zona. Los últimos 4 equipos descenderán directamente a la Divisional B de la Liga. No habrá límites de edad y los jugadores podrán firmar contratos profesionales. Los estadios serán de al menos 4.500 localidades de aforo, aunque podrán ser de más de 2.500 lugares siempre que cumplan con las restantes normativas y sean el mejor estadio de su ciudad o zona de influencia. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            &lt;b&gt;Divisional B: &lt;/b&gt;La jugarán hasta 20 equipos, todos contra todos a dos ruedas (salvo en las excepciones explicadas más arriba). El campeón ascenderá a la A directamente; del 2º al 7º, se disputarán en un play off con partidos de ida y vuelta y ventaja deportiva los 3 ascensos restantes (2º contra 7º; 3º contra 6º, y 4º contra 5º). Los últimos 4 equipos descenderán directamente. Los estadios deberán tener un aforo de al menos 2.500 espectadores. Los jugadores serán amateurs, sin limitaciones de edad. En caso de que los afiliados no sumen al menos 8 (más 1 desafiliado por año) para la divisional B, se podrá armar un único torneo regional con dos zonas y dos fases, o dividir la cantidad de afiliados en la Liga por mitades. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;&lt;b&gt;Divisional C: &lt;/b&gt;Estará integrada (en caso de haberlos) por el resto de los afiliados de cada Liga, hasta un máximo de 22 equipos (con no menos de 2 y no más de 4 desafiliados por temporada), y se disputará todos contra todos a dos ruedas; si se superara, descontados los desafiliados de cada temporada, ese número, el torneo se dividirá en dos o más zonas, con un sistema de disputa a definir en ese caso por las autoridades regionales y de la divisional. Cada equipo de esta divisional estará compuesto por futbolistas amateurs, y no podrá tener más de 6 jugadores mayores de 23 años.  Cuando la divisional tenga más de 22 equipos, la cantidad de desafiliaciones podrá ser: hasta 32 equipos, 6; hasta 40 equipos, 8, pero nunca menos de 2. Los estadios deberán tener una capacidad de al menos 2.500 localidades. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;&lt;b&gt;D (excepción): &lt;/b&gt;si, sumados los equipos de la divisional C y los desafiliados, hubiera más de 48 instituciones que cumplieran con los requisitos mínimos para participar&lt;a href="file:///C:/Users/pc/Documents/Estructura%20de%20campeonatos%20nacionales%20y%20regionales.doc#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:Rockwell; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, se podrá crear una divisional D, con futbolistas amateurs y hasta 6 jugadores mayores de 23 años. En tal caso, la divisional C no podrá tener más de 20 equipos; la D se jugará con los equipos restantes, con un mínimo de 2 y un máximo de 4 desafiliaciones por año, todos contra todos o por dos o más zonas si hubiera más de 22 equipos. El mínimo de aforo permitido será también de 2.500 localidades. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Copa Maradona&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            La jugarán los 16 equipos de Primera A Nacional, los 20 de Primera B Nacional, los 5 descendidos de la anterior B Nacional, más 8 equipos de la A Metropolitana y 15 del Torneo Federal de Ascenso. El campeón clasificará a la fase de grupos de la Copa Libertadores de América. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            La forma de disputa será por llaves de dos equipos, en eliminación directa a ida y vuelta. No habrá cabezas de serie; se sortearán las 32 llaves indistintamente hasta llegar a la final, que se disputará en cancha designada previamente al comienzo de la Copa; el equipo de la categoría superior (o mejor ubicado en el respectivo torneo en la temporada anterior, si fueren de la misma categoría) jugará como local el segundo partido, salvo en la final. Todos los estadios deberán tener un aforo de al menos 8.000 personas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Así, las fases serán: treintaidosavos de final, dieciseisavos de final, octavos de final, cuartos de final, semifinal y final. Como mínimo, las primeras dos fases se disputarán los fines de semana, hasta donde lo permita el calendario internacional de selecciones y clubes en los que participen representativos argentinos, con cuartos de final como máximo. Semifinal y final se jugarán siempre entresemana. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Las 11 fechas de la Copa Maradona se irán intercalando de marzo a noviembre, por término medio, cada 3 fechas de la Primera A Nacional en las primeras fases y cada dos en las últimas que se jueguen los fines de semana. Este calendario podrá adecuarse para facilitar la cesión de jugadores del fútbol local a fechas FIFA, sean amistosos o Eliminatorias. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Torneos Juveniles Metropolitanos, Federales y Nacionales&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Los 20 equipos de la A Nacional y los 20 de la B Nacional presentarán obligatoriamente equipos de Reserva en sus campeonatos respectivos. Lo mismo ocurrirá en los Torneos Metropolitanos de Ascenso, de acuerdo a las características que fija el actual Estatuto de AFA. En el Torneo Federal de Ascenso, el campeonato de Reserva será reemplazado (por cuestiones de costos) por un equipo B (con similares características a las de los campeonatos de Reserva) que siga participando en la segunda división de su Liga. La plaza extra que deje en la Divisional A de su Liga un equipo ascendido al TFA será disputada por los dos equipos de mejor colocación de la Divisional B que no hayan ascendido. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Cada verano, durante el receso del fútbol profesional, se organizarán en distintas sedes del Interior los Campeonatos Nacionales Juveniles sub15, sub17 y sub19. En cada uno de ellos participarán 10 equipos del Interior y 6 equipos del área metropolitana, con planteles de 18 jugadores cada uno. Cada uno de los tres campeonatos se disputará en 4 sedes cercanas geográficamente dentro de una misma Liga que cumplan con una capacidad mínima de 4.500 espectadores; estas sedes irán variando año a año entre las distintas Ligas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Los Torneos Metropolitanos Juveniles de Ascenso se organizarán con una divisional A de hasta 18 equipos y divisionales subsiguientes de hasta 20 equipos, con las categorías Cuarta a Novena, según las características que determina el actual Estatuto de AFA para las distintas divisionales. La clasificación a los Torneos Nacionales Juveniles será teniendo en cuenta: para el Nacional sub15, a los 6 equipos que sumen más puntos entre la Novena y la Octava; para el Nacional sub17, a los 6 equipos que sumen más puntos entre la Séptima y la Sexta; para el Nacional sub19, a los 6 equipos que sumen más puntos entre la Quinta y la Cuarta. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Las divisiones menores de los equipos del Consejo Federal se organizarán en un Torneo Federal Juvenil en un primer nivel y los torneos de las 24 Ligas por debajo. En todos los casos, habrá tres categorías: sub15, sub17 y sub19. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;El Torneo Federal Juvenil se disputará en dos zonas de 18 equipos (Norte y Sur) sacados el primer año de los que participen de las dos categorías nacionales, el o los que hayan descendido desde la B Nacional en la temporada anterior, y se completará con los equipos mejor rankeados de la última temporada del Argentino A hasta llegar a 36. Así, en la Zona Norte se agruparán los 18 mejores equipos de Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago, Santa Fe, La Rioja, Catamarca, Córdoba, Misiones, Formosa, Chaco y Corrientes; en la Zona Sur se agruparán los 18 mejores equipos de Entre Ríos, Buenos Aires Norte y Sur, Mendoza, San Juan, San Luis, La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. En cada Zona, el campeón y los equipos ubicados hasta el quinto puesto se clasificarán para el Nacional Juvenil de su categoría; en tanto, los 4 clubes que menos puntos hayan sumado entre las 3 categorías descenderán a sus ligas de origen.   &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;            Luego, las 24 Ligas organizarán torneos de las 3 categorías con hasta 20 equipos, con divisionales A, B, C y hasta D, con 4 descensos en cada Divisional; los descensos de determinarán sumando los puntos de los equipos en las tres categorías, igual que los ascensos. Igual sistema funcionará para cada una de las 24 Ligas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;En tanto, los 8 ascensos al Torneo Federal Juvenil serán para el club que más puntos haya sumado entre las 3 categorías cada 3 ligas; en caso de empate en la suma de puntos, ascenderá quien más torneos (o segundos puestos, terceros puestos, etc.) haya ganado entre las 3 categorías. El emparejamiento será entre: 1) Jujuy, Salta y Formosa; 2) Chaco, Corrientes y Misiones; 3) Tucumán, Santiago y Santa Fe; 4) La Rioja, Catamarca y Córdoba; 5) Entre Ríos, Buenos Aires Norte y Buenos Aires Sur; 6) San Juan, San Luis y Mendoza; 7) La Pampa, Río Negro y Neuquén; 8) Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;mso-pagination:none"&gt;  &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;mso-pagination: none"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/pc/Documents/Estructura%20de%20campeonatos%20nacionales%20y%20regionales.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 8.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; "&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt; En efecto, uno de los grandes problemas de las estructuras de campeonatos del Interior ha sido la mezcla, en un mismo torneo, de equipos plenamente profesionales con planteles de profesionalismo incipiente, o directamente amateurs.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/pc/Documents/Estructura%20de%20campeonatos%20nacionales%20y%20regionales.doc#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:Rockwell;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:8.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Esto podría llegar a ocurrir en las Ligas más populosas: Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires Norte y Buenos Aires Sur. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;div id="ftn2"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-6994943940648911092?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/6994943940648911092/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=6994943940648911092&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6994943940648911092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6994943940648911092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2011/08/una-de-ceferino-piriz.html' title='Una de Ceferino Piriz'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-3935570731721013391</id><published>2011-07-02T12:02:00.000-03:00</published><updated>2011-07-02T12:05:09.755-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metaescritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='noticias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='acotaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tobiáceas'/><title type='text'>Acotación</title><content type='html'>&lt;div&gt;Increíblemente, se me está imponiendo la idea de una novela. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hacía años que una historia no se me aparecía así, a pesar de mí, interponiéndose, importunando. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Capaz que hasta la escribo y todo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y es Out of Tobi's World, aunque tobiácea. Muy mucho, diría Santa Teresa. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-3935570731721013391?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/3935570731721013391/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=3935570731721013391&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3935570731721013391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3935570731721013391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2011/07/acotacion.html' title='Acotación'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-6621301788401025635</id><published>2011-06-23T20:40:00.005-03:00</published><updated>2011-06-23T22:15:03.563-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='antibuda'/><title type='text'>El hedonismo, Gilda y San Agustín</title><content type='html'>&lt;div&gt;No es que esté reclamando originalidad o lucidez, pero pensaba recién que la letra de esta canción tan famosa de Gilda, "No me arrepiento de este amor", que me gusta tanto, expresa con suma perfección (y sin que sea el objetivo de la pieza, que es lo más meritorio) el hedonismo y el consumismo de quienes no pueden acceder al consumo y no les queda más que un reventado hedonismo. El hedonismo posible a los nacidos por el culo (diría la Bersuit) de la era menemista. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para los protagonistas de la canción, no sólo el mapa no es el territorio: el territorio es el universo. No hay un sentimiento ecuménico, cosmopolita, historicista, del mundo. En ese contexto, cada amorío (ni siquiera cada amor; cada amorío) es vivido como el primero y único de ese universo. Y ese corrimiento llena de patetismo cada anécdota y cada momento de esa vida. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y es importante en la vida de toda persona el momento en que ese sujeto (en este caso) de la posmodernidad villera, sin futuro (la cumbia es el hedonista punk argento), toma conciencia y siente "que la vida se nos va y que el día de hoy no vuelve más". Ni Nietzsche (que aunque sea se regalaba el eterno retorno) tuvo una concepción tan radical (ya que no militante) de la finitud humana. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Volviendo a San Agustín: un único universo, una única historia, un único pecado original, un solo Salvador. La importancia de lo que es único e irrepetible y frágil y efímero, y, por todo ello, precioso para nosotros, los encadenados (y a gusto) a la sed de la existencia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-6621301788401025635?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/6621301788401025635/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=6621301788401025635&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6621301788401025635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6621301788401025635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2011/06/el-hedonismo-gilda-y-san-agustin.html' title='El hedonismo, Gilda y San Agustín'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-2196166216449360968</id><published>2011-05-21T19:44:00.000-03:00</published><updated>2011-05-21T19:46:14.384-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metaescritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vivacs'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='acotaciones'/><title type='text'>Apuntaciones</title><content type='html'>&lt;div&gt;El concepto de genio, invención romántica, viene a oponerse al formalismo clasicista para poder defender a gente como Dante, Shakespeare o Cervantes, tipos desparejos si los hay. Mientras habría un (diría Aguiar e Silva) autor metódico (“artífice”, dice él) que llega a resultados formalmente perfectos, tipos que se transformaron en bisagras para sus culturas y para los tiempos posteriores estaban llenos de imperfecciones. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Por qué será?: “y, adujeron, porque el genio es así, arrebatado, piensa en la fuerza que debe transmitir el conjunto, no en la minucia”. Así, su genio se impone a los defectos formales (que un oso se morfe al protagonista de la tragedia, por ejemplo). No es que los románticos nieguen en sí al autor metódico, sino a la estética clasicista; inventan una nueva gama de virtudes para que entren los autores que a ellos les gustan, y que eran poco para gente tan obtusa y limitada como Alexander Pope. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La verdad es que la belleza, la consagración canónica, obedecen a razones políticas (en el sentido más amplio posible, es claro): se usa lo que sirve; luego, queda el clivaje canónico una vez que cambió el contexto sociohistórico. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces, pasan dos, tres, diez, veinte siglos y los pensadores del fenómeno estético se encuentran teniendo que explicar por qué tal o cual tipo es importantísimo, pese a una terminación llena de imperfecciones (seamos claros: Saer escribe muchísimo mejor que Cervantes; seamos clarísimos: Saer nunca se acercará siquiera a atarle los cordones a Cervantes). Y aun en obras llenas de perfecciones (pienso por ejemplo en Virgilio, opositor cerril a la familia julioclaudia que se salvó de la muerte y se convirtió y lo convirtieron en ese gran propagandista del régimen que fue a la postre el autor de la Eneida). Pero claro: política aquí no alude sólo a una política "política"; también hay incidencia política "religiosa", "estética", "universitaria", etc. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es ahí donde una cultura, en un momento dado, llega a entronizar a esperpentos como Aira o Lamborghini, llega a comparar a Arlt con Borges, o a Pappo con Charly García. Porque la interpretación siempre es ya un uso, mal que le pese a Eco.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-2196166216449360968?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/2196166216449360968/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=2196166216449360968&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2196166216449360968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2196166216449360968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2011/05/apuntaciones.html' title='Apuntaciones'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-6695477604953315938</id><published>2010-12-14T20:33:00.000-03:00</published><updated>2010-12-14T20:34:58.223-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='london 20 10'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='témpanos mal tragados'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tobiáceas'/><title type='text'>De una apasionada circunspección</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Todo eso estaba anudado extrañamente para Tobi, confusamente para Jaspe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Jaspe había dado una solución genial para Ombú-Argentina, casi sin pensarlo, instintivamente. Un poco teniéndolo junado a Tobi luego de más de un lustro de convivencia, al modo como una mujer en sus trece logra junar en poco tiempo a seres tan boludos como son los artistas en particular y los varones en general. Viéndolo cómo se miraban con la rubia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;O sea. Habían vuelto a &lt;st1:personname productid="la Argentina" st="on"&gt;la Argentina&lt;/st1:personname&gt; en el tan mentado viaje de diciembre de &lt;st1:metricconverter productid="2006, a" st="on"&gt;2006, a&lt;/st1:metricconverter&gt; visitar y a concretar negocios y porque Tobi secretamente se moría de nostalgia de su abuela y de su hermano y de su barrio y de las sierras y de su sobrinita de dos años y de Parque Chas y de los míticos tiráceos, y ya se le estaba notando mucho ante el ojo avizor de Jaspe; agonizaba literalmente de nostalgia. Y Tobi, con la excusa de Ombú, se había enclaustrado, tras las fiestas reglamentarias en Tandil, en la casona de Tir en Parque Chas a concertar reuniones por lo de Ombú y por una traducción que le había salido en Grecia de autores latinoamericanos y de autores griegos contemporáneos para una editorial de Barcelona, era buena guita entre las dos cosas sobre todo para ellos entonces (ya no un año después), pero lo que le comía el coco era más lo de Ombú-Argentina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Pero estaban en pelotas, tanteando contactos y sin gente confiable incluso a pesar del fructuoso viaje de una semana y pico a Punta y adyacencias a caretear fiestas y a conocer peluqueros y diseñadores y a cerrar con Nacho para vestir el scouting 2007-2008 de su agencia de modelos, con planes de lanzarse, como tarde, a la campaña primavera-verano austral.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Hasta que un día la rubia apareció de improviso desde su exilio en Londres como cada verano a Parque Chas (pero Tobi desconocía el detalle y todos se habían cuidado muy bien de comentárselo y Jaspe tenía aún menos idea, para ella la rubia era sólo ese mote en los poemas y prosas más amargos y abstractos de la adolescencia de Tobi, su ominosa presencia amenazante detrás de cada verso, de cada duda, detrás de cada horrible certeza) y se encontró con Leandrito correteando por un pasillo igualito al padre, la misma melenita y la misma carita de ángel a los cinco años y ojos violetas correteando por un pasillo, y le había preguntado por su nombre y Leandrito se había enamorado instantáneamente frente a esa flor de hembra en remera toda cortajeada y lentes azules gigantescos y minifalda deshilachada y zapatillas John Foos, y entonces había aparecido Jaspe casi desnuda con un vestidito sostenido por dos tiras invisibles y sin corpiño y con claveles furiosamente rojos del color de su boca sobre fondo dorado y hasta las rodillas y con zapatillas enormes y los cordones desatados, y ambas se dieron cuenta de que la otra era la otra, y eso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Y se quedaron charlando en la cocina mientras Lea se tomaba su merienda, en tanto ambas, heladas de pavor pero sobre todo la rubia, aguardaban la aparición inminente de Tobi desde ORTIGA (como había rebautizado Tir su salón de artes plásticas para bardear al MALBA y dejar sentado, de paso, su sentimiento acerca de la función del arte). Hablaron mirándose fascinadas, sabiéndose la otra de la otra, como en un cuento de Cortázar pero sin final triste, sin poder decir si era lindo o feo o triste o alegre o qué era o si era final o principio o medio o si era, oteándose las similitudes y las disimetrías, y en un momento la rubia dijo algo y Jaspe se quedó callada, mirándola, y pensó Sos su Dark Lady, así como yo soy su Light Lady, así: la frase exacta, y la rubia había preguntado qué estaba pensando y ella contestó cualquier cosa, o mejor dicho la verdad pero de un modo ambiguo (constatando un poco con tristeza cuánto lo había amado la rubia a Tobi y cuánto le había dolido, cómo se le notaban las cicatrices en la turbación de sus gestos) (en inglés, claro): &lt;i&gt;En que el ser humano se enrosca tanto… y cuando lo mirás un poquito de lejos, todo es mucho más simple. Incluso que nada se explica por la razón, todo por la pasión (incluso la razón). Aunque esto enfurecería a Tobi si lo escucha así dicho. Y que es la pasión la que crea todos los pasadizos… anímicos e intelectuales, diría él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Y la rubia había reído con irreprimible felicidad, reconociendo el paño, &lt;i&gt;Ja ja, sí: es muy Tobi eso que decís. Tan Spinoza &lt;/i&gt;(con pedante ternura). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Entonces, descubrieron en un ratito de charla que no eran adversarias sino acaso máscaras del mismo fantasma (pero esto sólo hubiera podido pensarlo tan tomistamente-lacanianamente Tobi y él nunca tenía la cabeza clara para esas cosas y las veces que había tratado de tenerla le habían pasado las peores cosas de su vida, así que no se daba cuerda con un asunto así salvo en momentos de distracción o de debilidad máxima), contrapuestas acaso, pero también complementarias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Y que además… eso: se simpatizaban. Instantáneamente se simpatizaron, pese a toda la melancolía que le surgió de golpe a la rubia cuando se quedó observando intensamente concentrada por un instante a Leandrito tomándose la leche chocolatada, y pese a que Jaspe había sabido inmediatamente al verla, antes del primer Hola, que esa mujer plácida era la belicosa rubia que existía abrumadoramente en los poemas porteños de Tobi, esos que Jaspe había leído no sin horror, contagiada del pavor sagrado con que la belleza de la rubia “increpaba” al poeta adolescente, y entonces, al saber primero que era ella, y al contemplar después con cuánto deseo se miraban en cuanto se cruzaron, cómo los pispeaban los demás tiráceos a esos dos, enfocándolos todos con los ojos como unas cenitales a la pareja central de la coreografía, no podía no pensar que objetivamente esa mujer tenía que ser su enemiga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Pero misteriosa y genialmente, Jaspe le dijo esa misma noche a Tobi, mientras se cambiaban para bajar al asado que derivaría en gira noctámbula, que la rubia le parecía la persona perfecta para gerenciar Ombú-Argentina, dejándolo helado al pibe, que aún no se reponía del golpe de habérsela encontrado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Jaspe jugó fichas fuertes, pero lealmente: le dijo que se notaba a la legua cuánto se deseaban. Y tuvo la temeridad o la sabiduría de agregar que tenía “permiso”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;En fin. En ese momento la rubia fue una solución, pero después (tres meses después, cuando la rubia aceptó abandonar Londres, donde vivía con un pintor británico, para armar lo de Ombú, y Jaspe vio la alegría en los ojos de Tobi, la expresión radiante de Tobi, por lo general tan circunspecto en sus emociones que había que andar rastreándoselas por un pestañeo, por un labio mordido cuando creía que no lo miraba nadie, etcétera) fue un problema: Tobi pasaba una semana por mes o casi en &lt;st1:personname productid="la Argentina" st="on"&gt;la  Argentina&lt;/st1:personname&gt;, y otra o casi por mes en Italia; en Italia con Soldi, el socio nuevo, y en &lt;st1:personname productid="la Argentina" st="on"&gt;la  Argentina&lt;/st1:personname&gt; con la rubia, garchando y, en los intermezzos, trabajando. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Con algo así estuvo anudado lo de querer tener otro hijo. Con inseguridad, con temor a perderlo, porque la mesurada expresión de Tobi cuando debía partir hacia Italia era el otro extremo de las sonrisas abstraídas e irreprimibles que precedían cada viaje a &lt;st1:personname productid="la Argentina." st="on"&gt;la  Argentina.&lt;/st1:personname&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Pero no hubo maquiavelismo en querer tener un hijo por parte de Jaspe, sino temor. Eso. Temor. ¿Puede quererse tener un hijo por temor? Y sí, claro que sí, siempre es por algún acto de estupidez impremeditada o por alguna razón idiota (hubiera dicho Tobi). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Lo cierto es que en algún punto la dualidad Light-Dark funcionaba. Funcionaba, incluso bien, MUY BIEN (para lo que Jaspe la había pergeñado): desaparecieron las miradas a ninguna parte de 2006, los silencios de cinco días, la abulia exasperante que solían invadir a Tobi en ese período, y que tanto le habían recordado al Tobi de 2000, al desahuciado de veintiún años “como salivazos”. Ahora estaba ocupado, teniendo que solucionar los mil quilombos nuevos que su prosperidad le estaba acarreando, y conociéndose con Soldi y teniendo que armar una relación de igual a igual con un pájaro hábil y peligroso: más viejo, más poderoso, con más yeites en el negocio que él, que era un don nadie y un boludo a cuerda en su opinión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;¡Y apasionándose! Esa transformación la fascinó a Jaspe. ¡La fascinó! Tobi iba con pasión de coger a &lt;st1:personname productid="la Argentina" st="on"&gt;la  Argentina&lt;/st1:personname&gt;, pero iba con pasión de saber a Italia. Ella no pudo verlo día a día porque alguien tenía que seguir atendiendo el negocio en Grecia, pero Tobi le preguntaba a Soldi, todo ese largo segundo semestre de 2007, sobre personas y negocios y gestos y conductas, y lo hacía explayarse contando anécdotas de diseñadores famosos que Soldi conocía y también de otros que Soldi no había conocido (lo que costaba muchísimo, porque el tano era de una parquedad repugnante). Pero con esas cosas se lo había comprado al tano. Relación extrañísima, hecha de desconocimiento y erróneas ideas de uno sobre el otro y de asepsia comercial entre dos personas que si las veías (años después incluso, y eso era lo más loco) pensabas seguro que se llevaban mal o tenían un problema o se acababan de tragar un témpano y lo tenían, cada uno a su témpano, atravesado en la tráquea. Llena de rituales y silencios largos y palabras medidas minuciosamente. Pero se lo había comprado mostrándole un entusiasmo y una pasión por aprender el &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;business&lt;/span&gt; como jamás había visto el tano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;O sea. Soldi le llevaba quince años. El hijo mayor era seis años menor que Tobi, que estaba cumpliendo veintiocho en esas fechas. Tobi cuando iba a Milán se quedaba siempre a dormir en la mansión (porque era una mansión) del tano, la misma donde muchas veces caía a dormir alguno de los tres hijos. Y Soldi no pudo menos que sentirse contento de tener un alumno tan aplicado y brillante y ambicioso, y no pudo menos que tomarle cariño, un cariño casi paternal cuando tenía que hacer la comparación con esos jóvenes lejanos, estudiantes de pulcras carreras liberales y sin el menor charme ni visos de ambición por ser unos triunfadores, unos self-made-men como él. Con una capacidad de trabajo que lo agotaba a Soldi mismo, acostumbrado a descomponer sobriamente secretarias y diseñadores merqueados cuando venía la zafra fuerte, y que ahora asistía a estas jornadas de trabajo que Tobi comenzaba a las 8, desayunando, y terminaba, a veces, pasada la 1 de la mañana, sin haber parado a veces más que para comer y bañarse (porque el maldito se bañaba todos los días), que ni salía a dar una vuelta a conocer o a tomarse una copa (frente a la exaltada aptitud para el vicio que él veía en sus universitarios hijos) salvo que Soldi mismo le insistiera, temiendo que se volviera loco encerrado tanto tiempo. Y lo más endiabladamente jodido de todo era que él sabía muy bien qué pájaro era Tobi: los hijos de él al lado de Tobi eran nenes de pecho. Pero el desgraciado iba a Milán y era un monje del diseño, concentrado, serio (algo como Keanu Reeves, esa sensación de que, hagan lo que hagan el Matrix o Sandra Bullock, el tipo nunca se despeinará ni sudará una gota), de una apasionada circunspección. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family:Rockwell"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-6695477604953315938?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/6695477604953315938/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=6695477604953315938&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6695477604953315938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6695477604953315938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/12/de-una-apasionada-circunspeccion.html' title='De una apasionada circunspección'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-8013443650430266654</id><published>2010-11-11T19:42:00.004-03:00</published><updated>2010-11-11T20:07:36.071-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metaescritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hypomnemata'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='acotaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tobiáceas'/><title type='text'>El héroe romántico</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 16px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;p style="text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;El héroe romántico cree que el mundo gira alrededor de él, que lo que él opina es muy importante, y se despecha con el mundo porque el mundo no lo adora. Un Edipo mal curado, Hitler salió de lugares así. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;El romanticismo cree oponerse a la dictadura de la razón con su exaltación desorbitada de los sentimientos, la pasión, la intuición y demás, cuando jamás se salió del cartesianismo (el racionalismo por excelencia): su mundo se divide en un sujeto que es un yo que es el momento lógico inicial del análisis y un objeto que es mera materia manipulable por el sujeto; es un ser típico de la modernidad, o sea la primera cultura en la historia que entiende el mundo desde el yo y no desde el cosmos, la comunidad o dios. O sea: el romanticismo es el individualismo cartesianista convertido en fetiche de consumo: en obra de arte. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Tobi (nombre inspirado en el gran bardero Tobey Mannering del Cuarteto de Alejandría, de Lawrence Durrell) es un héroe romántico, un Julien Sorel insertado en el contexto posmoderno: conseguidos legalmente todos los derechos y garantías, llegado el bienestar material, ya no se puede ser un héroe revolucionario; en una sociedad de consumo ni siquiera puede ser un rebelde; sólo se puede ser consumidor o excluido, y el tipo encima quedó del lado de los ganadores: imagínense a Patton en tiempos de paz, pero una paz que dura desde antes de que él naciera. Y tampoco se va a ir a liberar Grecia de los turcos, porque, muchachos: lo que lo convertiría en héroe es su egolatría, no su altruismo: como Sorel, no se entrega por los demás, se entrega por él, para ser el chico de la película. El héroe romántico en realidad no tiene vocación de héroe: tiene vocación de estatua, quiere ser el tipo adelante del caballo en la punta del Cerrito, oteando una Piedra Movediza más muerta que él. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Este héroe romántico se indigna, sí, pero sobre todo se problematiza. Y mira con rencor a todas esas personas que se matan por convencer a los demás de que son alguien como él, es decir, “verdaderamente distinto”. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="photo photo_none" style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; clear: both; "&gt;&lt;div class="photo_img" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;img class="img" src="http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc4/hs992.snc4/76569_1603714006534_1046620504_1660511_577303_n.jpg" style="border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; width: 393px; " /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="caption" style="border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; line-height: 12px; padding-top: 2px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: left; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;El héroe romántico.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="caption" style="border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; line-height: 12px; padding-top: 2px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: left; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-8013443650430266654?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/8013443650430266654/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=8013443650430266654&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8013443650430266654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8013443650430266654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/11/el-heroe-romantico.html' title='El héroe romántico'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-485707223626859601</id><published>2010-03-31T16:44:00.002-03:00</published><updated>2010-03-31T16:50:04.378-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metaescritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hypomnemata'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ajenos'/><title type='text'>Cicatriz</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Y esta nueva aurora que latía en mí estaba tan perfectamente individualizada que muchas veces, más tarde, me he preguntado qué secreto llega a encerrar el alma de un hombre al que, sucesivamente, van mostrando horizontes nuevos, descascarando sensaciones que para él mismo son un asombro por su origen aparentemente ilógico". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[...] "Que decía la verdad, no me cabía duda. Lo que muchas veces me confundió fue la pregunta que a mí mismo me hice: ¿de dónde sacaba ese hombre energías para soportar su espectáculo tanto tiempo? No hacía otra cosa que examinarse, que analizar lo que en él ocurría, como si la suma de detalles pudiera darle la certidumbre de que vivía". &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Roberto Arlt, "Los siete locos"&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-485707223626859601?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/485707223626859601/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=485707223626859601&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/485707223626859601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/485707223626859601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/03/cicatriz.html' title='Cicatriz'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-5541495909039676314</id><published>2010-02-28T16:07:00.002-03:00</published><updated>2010-02-28T16:10:42.736-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='london 20 10'/><title type='text'>Anotaciones para London 2010: John Ge</title><content type='html'>&lt;div&gt;París, recibimiento que le hace John Ge en su casa durante un viaje de negocios de Tobi, ya asentado Ombú en Francia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Acontece una orgía, pero Tobi se mantiene, aunque presente, aparte de ella, salvo fumar y chupar y charlar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(John Ge) &lt;i&gt;¡Sos un monje!&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Te juro que no&lt;/i&gt; (con una sonrisa irreprimible) T&lt;i&gt;engo dos nenes chiquitos. Ellos son para mí un principio superior. Las orgías&lt;/i&gt; (carcajadas de los dos) &lt;i&gt;quedan en segundo plano.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;¿Más superior que las tetas de Gritte?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Sí. “Más superior”.&lt;/i&gt; (Risas.)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Perdiste, Gritte. Te has topado con un hombre íntegro. &lt;/i&gt;(Risas, sonrisa irónica de ella.) &lt;i&gt;Yo no creía que existiera algo así como un hombre íntegro. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;No soy íntegro. Soy íntegro en este instante. Digamos que Gritte no tuvo suerte.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;¿Cómo que no sos íntegro? En este contexto&lt;/i&gt; (señala con un gesto teatral al resto de la orgía)&lt;i&gt; lo tuyo es un acto de heroísmo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Te juro que no. El héroe se esfuerza, se arriesga, ese es el rasgo heroico. A mí no me cuesta esfuerzo esta contingencia. Si no, la piba ya era boleta. Ahora bien, dicho sea entre nosotros: yo sé que con actos así, que son tomados como un desaire por las chicas, yo me gano la inquina perpetua de aquella a la que le toque. Si, sabiendo eso, me importara un cachito así voltearme a la minita en cuestión, yo, por temor (quiero decir: para dejarle clara mi hombría), me la garcharía, aunque supiera que está mal. Y quiero remarcar que este “yo” es más bien gramatical y genérico. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-5541495909039676314?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/5541495909039676314/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=5541495909039676314&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5541495909039676314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5541495909039676314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/02/anotaciones-para-london-2010-john-ge.html' title='Anotaciones para London 2010: John Ge'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-5636449230802205200</id><published>2010-02-01T17:27:00.002-03:00</published><updated>2010-02-01T17:40:02.636-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>47. Utopía</title><content type='html'>Cuando hicieron el recuento final, quedaban ciento noventa y seis personas (treinta y dos niños, sesenta y cinco varones adultos, noventa y nueve mujeres adultas). En condiciones de combatir, unos setenta, cuarenta y cinco varones, veinticinco mujeres, excluida Clara. Dos de los eventuales hijos de Lemma habían desaparecido. Lemma los lloró profusamente, como si fueran suyos fuera de toda duda. Eran chiquitos, bebés apenas.&lt;br /&gt;Había que rearmar toda la estructura organizativa de la isla.&lt;br /&gt;¿Cuatro hordas? ¿Internarse al centro, dejando las costas descubiertas? ¿Instalarse en la frontera más frágil de manera permanente? (eso seguro que no: no tendrían con qué alimentar toda esa cantidad de personas) ¿irse bien al sur, buscando la mayor tranquilidad posible, y vivir de la rica pesca en el Paraná, hasta donde el alambrado los dejase?&lt;br /&gt;Decidieron esto último. No había modo de cubrir las fronteras en forma efectiva, porque una vez invadidos, los hechos habían demostrado que se desperdigaban demasiado en el terreno, y eso hacía muy dificultosa una reacción rápida.&lt;br /&gt;Los últimos días del invierno los pasaron tranquilos. Ni noticias de cazadores, pese a que las guardias en cercanías de cada asentamiento se mantenían siempre. Estaban como solos; cualquier partida que invadiese la isla en el futuro los iba a tener que buscar muchos días; no les iba a quedar mucho tiempo de las dos semanas con licencia para perseguirlos, y ellos podrían defenderse en cualquier caso.&lt;br /&gt;Clara murió a los pocos días, quizá de una infección en la herida, probablemente de pena. Todos la lloraron como a una reina.&lt;br /&gt;Juan, al despedirla sobre la pira que habían armado en su honor, dijo eso, que para todos Clara era como una reina, como una deidad que los alegraba a todos, como un talismán de la buena suerte, de la fe en el futuro, de la rebelión ante los insucesos que les deparaba el destino, y que de allí en adelante permanecería en sus corazones de igual modo, acompañándolos con su belleza y con su fervor, quizá acompañándolos como un espíritu benéfico del bosque, como el hada que era. Algunas embarazadas parieron en esos días, y algunas nenas recibieron el nombre de Clara. Era como asumir el ciclo de la vida continuándose.&lt;br /&gt;Para poder estar más juntos sin pasar necesidades alimenticias, se habituaron más a la pesca en canoas, y pasaban todo el día al borde del agua correntosa del Paraná, sin peligro de ser avistados por cazadores.&lt;br /&gt;Si te acercabas a la orilla del Paraná de noche, podías llegar a ver las luces de los pueblos bonaerenses. Esto lo sabían los flechadores, más libres en sus movimientos en busca de comida. Uno de los pueblos tenía que ser Ramallo, era el que se veía más clarito. El otro, que se adivinaba detrás de una isla, tenía que ser, según los conocedores, San Pedro. Muy muy contra el extremo oeste de la isla de las Lechiguanas, se veían unas luces que tenían que ser San Nicolás de los Arroyos.&lt;br /&gt;Los locos, en sus momentos de depresión, se arrimaban a la orilla del río y miraban largamente y con añoranza las luces para siempre inalcanzables.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-5636449230802205200?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/5636449230802205200/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=5636449230802205200&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5636449230802205200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5636449230802205200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/02/47-utopia.html' title='47. Utopía'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-3574824666520902901</id><published>2010-01-29T20:04:00.003-03:00</published><updated>2010-02-01T18:42:10.068-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>46. Helado Armaggedón</title><content type='html'>Juan envió avanzadas para que buscasen a los dispersos. Caminaron todo el día.&lt;br /&gt;Hasta media tarde no encontraron gente. A esa hora empezaron a recoger mujeres desesperadas aferrando a alguno de sus hijos. Muchos niños se habían perdido en el bosque durante la huida. Había sido una carnicería. Los flechadores de esa zona se habían portado heroicamente, tratando de organizar y cubrir la retirada, pero los habían matado a casi todos.&lt;br /&gt;Un tercio de la tropa trabajó toda la noche en la vigilancia de la zona y en la búsqueda de sobrevivientes.&lt;br /&gt;Al otro día, a la mañana, pudieron contar setenta flechadores (veinte de ellos mujeres, sólo cincuenta en condiciones de combatir) y unas ciento veinte personas de las distintas hordas. Había la esperanza de encontrar quizá medio centenar más.&lt;br /&gt;Recién cuatro días después del combate del este dieron con la partida de cazadores del oeste. Los tipos también estarían cansados, tenían que haberse detenido a juntar resuello. Estaban ocultos en la espesura de un bosque.&lt;br /&gt;¿Cómo emboscarlos?&lt;br /&gt;Había que emboscarlos, era ridículo darles la ventaja de un golpe por golpe, conociendo el terreno como lo conocían los isleños. Pero los tipos estaban a cubierto.&lt;br /&gt;La cuestión era vigilarlos sin perderlos de vista pero sin que se dieran cuenta de lo cerca que los tenían.&lt;br /&gt;Juan envió de inmediato a Lemma con los guerreros heridos en custodia de la gente, que se retiró hacia el este. Eran toda la resaca, los que no podían combatir, mujeres y enfermos e impedidos y niños, pocos hombres. De los ciento veinte, las dos terceras partes eran mujeres.&lt;br /&gt;Hecho esto, se decidió esperar a que la partida de cazadores saliera de su sitio estratégicamente fuerte, y ahí aguaitarlos y sorprenderlos en un sitio apropiado.&lt;br /&gt;Ahora, luego de cuatro días de marcha, ¿se extrañarían de la falta de señales de los invasores del este, o considerarían que la isla era demasiado grande y estarían tranquilos? ¿Pensarían que la cosa en el este había sido fácil como para ellos en el oeste y que habían masacrado a casi todos los locos, y entonces estaban tranquilos? ¿O estarían inquietos por ese silencio de dos días sin encontrar a nadie, acompañados sólo por ese murmullo de la naturaleza tan traidor, que no presagia nada hasta que algo ocurre? No tenían espíritu selvático, como el que habían adquirido los isleños. No podían más que estar inquietos o tranquilos ante ese silencio; no advertirían las señales de movimiento sigiloso en derredor de ellos. ¿O aguardaban? En todo caso, no parecía.&lt;br /&gt;Lo cierto es que se mantuvieron toda esa jornada en lo oculto del bosque, a salvo de cualquier ataque masivo.&lt;br /&gt;A la noche, Juan estrechó la vigilancia, para que no se les escapasen.&lt;br /&gt;Al día siguiente, tampoco se movieron.&lt;br /&gt;¿Qué esperaban? ¿Acaso una señal del otro grupo? ¿Creían quizá que no quedaban más locos, y esperaban en un sitio convenido en el centro de la isla la llegada de los del este?&lt;br /&gt;Juan esperó hasta media tarde y después, en comunión con los otros jefes sobrevivientes, decidió juntar a los doce mejores tiradores y darles los fusiles con mira telescópica y todas las balas que tenían.&lt;br /&gt;Debían matarlos de a uno, eligiendo el disparo. Tenían una hora para tomar posiciones y elegir el primer blanco. Luego, por los costados, los esperarían ballesteros. Los cazadores no tenían más huida que un arroyito lo suficientemente ancho como para que fueran blanco fácil en una eventual retirada por ese lado, que también estaba cubierto.&lt;br /&gt;Como a las cinco y media, antes de que anocheciera, empezó el tiroteo. Hubo gritos y gemidos y terror y sorpresa entre los cazadores, pero nadie se movió de su sitio. Todos se agazaparon y esperaron así.&lt;br /&gt;Los tiradores eligieron nuevo blanco, y bajaron a otra media docena. Al menos quince de los treinta cazadores habían sido heridos.&lt;br /&gt;Los invasores se refugiaron, arrastrándose, entre los cadáveres, a modo de trinchera, juntos entre los troncos y la maleza, quizá esperando un movimiento.&lt;br /&gt;De nada les sirvió: los tiradores, en la penumbra brusca del crepúsculo, fueron haciendo blanco y, cada cinco, diez, quince minutos, sonaba un disparo, se sentía un gemido.&lt;br /&gt;Cuando ya fue de noche y los disparos siguieron, los cazadores hicieron oír su desesperación. Gritaron que se rendían, pero nadie respondió. Cada tantos minutos, los tiradores, que esperaban pacientemente el menor movimiento en la sombra, disparaban luego de medir con la mayor exactitud el blanco, y otro más moría.&lt;br /&gt;Desde poco antes de la medianoche, no notaron más movimiento. A pesar de eso, se quedaron en sus puestos, vigilantes, hasta que Juan los reemplazó.&lt;br /&gt;Hubo guardia hasta el amanecer.&lt;br /&gt;Con el sol clareando ya la selva, mientras desde los árboles lo cubrían lo tiradores, un grupo pequeño se acercó a revisar los cadáveres. La orden era acuchillar a todos por las dudas, por si alguno estaba vivo o se hacía el muerto.&lt;br /&gt;Dos o tres se movieron, y fueron degollados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-3574824666520902901?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/3574824666520902901/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=3574824666520902901&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3574824666520902901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3574824666520902901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/46-helado-armaggedon.html' title='46. Helado Armaggedón'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-7090911724774153809</id><published>2010-01-28T19:44:00.003-03:00</published><updated>2010-01-28T19:58:37.965-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>45. La noche triste</title><content type='html'>De inmediato se tomó noticia de la posición y la situación de los invasores.&lt;br /&gt;Juan decidió que el ala izquierda envolviera por el norte a los cazadores, al mando de Alfredo. El resto haría maniobras de distracción sin comprometerse demasiado, desde lejos, con flechazos para molestar, para que Alfredo y los suyos ganaran tiempo.&lt;br /&gt;El bosque los escondía a ellos, y también a los cazadores. Pero ellos conocían el bosque. Eso recompuso un poco la moral, que estaba destrozada por tantos reveses.&lt;br /&gt;Igualmente, hubo una batalla descomunal, con los cazadores avanzando a pie firme cubiertos por los árboles,y los isleños defendiéndose sin dar combate abierto, pero también sin fe.&lt;br /&gt;Estaban consternados. Los bajaban.&lt;br /&gt;Juan ordenó una retirada estratégica hacia el sur un momento antes de que la columna de Alfredo empezara a diezmar a los cazadores por retaguardia.&lt;br /&gt;Eso dio nuevos bríos a la columna del sur, que armó el abanico y empezó a aniquilar cazadores desde las copas de los árboles, eligiendo el blanco.&lt;br /&gt;El griterío era infernal, como nunca nadie lo había oído. El odio y el terror les daban a los isleños una bravura sobrenatural. Los enemigos parecían expertos depredadores humanos, no los chambones que a veces se topaban.&lt;br /&gt;Los cazadores organizaron una fila india y huyeron hacia el este, mientras los isleños les tiraban de atrás y los iban bajando de a uno.&lt;br /&gt;A mediodía quedaba medio centenar de cazadores muertos entre los bosques, y unos veinte isleños.&lt;br /&gt;Estaban a mano, o peor. Entre desaparecidos y muertos, Juan y sus subordinados pudieron contar unas sesenta y cinco bajas. Era la peor jornada de sus vidas en la isla.&lt;br /&gt;Estaban desolados.&lt;br /&gt;Clara seguía muy débil, pero parecía estar ganándole a la muerte, aunque con fiebre y con el brazo inutilizado.&lt;br /&gt;Juntaron los cadáveres y los quemaron en una pira al borde de un arroyo. Era lo único que se podía hacer para evitar la peste. Enterrarlos no podían. La quemazón duró horas y horas, triste espectáculo para todos los isleños, cuyo triste olor dulzón los persiguió luego toda la noche, kilómetros adentro de la isla.&lt;br /&gt;A la tardecita, Juan dejó una treintena de personas al mando de  Alfredo e iniciaron la vuelta hacia el norte. A la noche, un correo agotado de correr por la selva les trajo la noticia que menos esperaban: una treintena aproximadamente de cazadores había invadido la isla por el oeste y masacrado a la población. Por lo menos cien o ciento cincuenta personas habían muerto, muchos de ellos niños, y el resto de la gente huía desperdigada y desordenadamente por los riachos y las selvas, narró el mensajero.&lt;br /&gt;Esto no cuadraba con nada. No podía ser el Partido, no tenía lógica. No podía pasar siempre, se iba a armar en la cúpula del Estado un tremendo lío en cuanto se supiera, comentaron con mucho más desaliento que convicción. Esos cazadores iban a ir todos presos, si sobrevivían. Eran unos perfectos imbéciles, comentaban en voz baja. Pero se habían llevado ¿cuántas?; ¿ciento cincuenta? ¿doscientas personas?&lt;br /&gt;Era una tragedia. Una verdadera tragedia. Todos estaban con la moral hecha bolsa.&lt;br /&gt;De inmediato, al saber la noticia, en plena noche, Juan envió a la columna de Alfredo a que retrocediera. De nada valía defender una frontera tan extensa; primero tenían que exterminar a los invasores que quedaban, y luego vivir juntos, lo más juntos posible, resignados a que de vez en cuando los invadirían.&lt;br /&gt;Al fin y al cabo, dijo uno de los jefes en tono de revancha, ¿cuántos cazadores habían liquidado ellos desde que estaban en el coto, o, sin ir tan lejos, desde iniciada la expedición? Había que contarlos. Más de medio millar, seguro. Quizá más, quizá cerca de mil, arriesgó otro. ¿Cuántos gomones habían hundido, durante meses? No había que darse por vencidos, esto no podía pasar todos los días porque era irracional (Lemma no se acostumbraba aún a escuchar esta palabra en boca de, digamos, un esquizofrénico de hacha y tiza como el jefe en cuestión; aunque intentara reprimir la risa, siempre extendía los labios, lo más discretamente que podía), no entraba en la lógica del Partido. Por estas sonrisas tenues y enigmáticas en los momentos más graves, Lemma tenía fama de una gigantesca sangre fría.&lt;br /&gt;Al final de todas las deliberaciones, los jefes decidieron que estaban todos agotados físicamente y sin fuerzas anímicas para encarar otra noche de combate. Por eso, Juan dispuso tres turnos de tres horas de guardia, para que todos descansaran.&lt;br /&gt;Apenas amanecido el día siguiente, despertaron a todos y reanudaron el movimiento.&lt;br /&gt;Por primera vez, con los despojos de la batalla del día anterior, tenían más ballestas que combatientes. Ahora, sumando lo que había quedado con las hordas, había un centenar y medio de ballestas en buen estado, y casi seis mil flechas. Unas ciento veinte ballestas y unas cuatro mil flechas estaban en poder de la columna. Sin contar las armas de fuego, cuyo uso se racionaba con meticulosidad: sólo para blancos difíciles a una distancia de medio kilómetro o más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-7090911724774153809?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/7090911724774153809/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=7090911724774153809&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7090911724774153809'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7090911724774153809'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/45-la-noche-triste.html' title='45. La noche triste'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-2119284023561093937</id><published>2010-01-27T17:46:00.003-03:00</published><updated>2010-01-28T19:47:39.229-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>44. Sorpresa desde el este</title><content type='html'>No entraba en los parámetros de conducta del Partido para el coto lo que ocurrió a mediados del invierno.&lt;br /&gt;Entre marzo y agosto, casi medio año, los isleños rechazaron casi sin bajas todo intento de invasión. Eran una máquina de guerrilla, ya que no de guerra, que tenía que combatir contra tipos en inferioridad numérica y que venían de sus trabajos en sus ciudades y de su cómoda vida burguesa a pelear a modo de vacaciones contra tipos que vivían jugándose la vida, la propia y la de todos.&lt;br /&gt;El número de habitantes de la isla se acercó, entre nacidos e “inmigrantes”, a los cuatrocientos. Alrededor de ciento cincuenta estaban sobre armas, aunque como siempre las ballestas y las armas de fuego bastaban apenas para las dos terceras partes, y los otros tenían que conformarse, cuando no estaban “de servicio”, con los palos puntiagudos que se usaban para pescar y para el combate cuerpo a cuerpo, y sólo de última como armas arrojadizas.&lt;br /&gt;Pero a finales de agosto algo se escapó de las manos de los guardabosques. Un grupo coaligado de medio centenar de cazadores se confabuló para acudir al coto por Gualeguay y Gualeguaychú y organizar una expedición contra la isla de las Lechiguanas. Tuvo que haber existido corrupción para lograr esa sincronización y ese silencio.&lt;br /&gt;Cortaron todo contacto por celular con las postas y se dirigieron de inmediato contra la frontera este de la isla. Se reunieron en el Paranacito, lejos del río Ibicuy, y eligieron la zona más angosta del río para cruzar de noche en gomones con el motor apagado, a remo.&lt;br /&gt;Esa noche, Lemma estaba de guardia, como veinte kilómetros más arriba de donde la invasión tuvo lugar. Ni sintió el ruido del combate hasta que le vinieron a decir, tres horas más tarde, que un grupo de media centena de cazadores armados hasta los dientes había invadido la isla y asesinado a casi todos los vigías de ese sector, unos quince. Los tres que sobrevivieron huyeron para donde se pudo, y uno de ellos fue el que le dio la noticia a Lemma.&lt;br /&gt;De inmediato, mandó llamar a Alfredo, puso en movimiento toda la organización de guerra y envió correos al centro de la isla.&lt;br /&gt;Según le contó el sobreviviente a Lemma mientras se tomaban las medidas pertinentes, los cazadores parecían haberse ido hacia el interior de la isla, como hacia el sur.&lt;br /&gt;Juan recibió la noticia dormido en una bolsa de dormir al raso, entre una arboleda. Envió un mensajero urgente al este, porque hacia allí parecía haberse dirigido la expedición invasora. Enseguida llegó un segundo sobreviviente con la noticia.&lt;br /&gt;Recién al amanecer pudieron organizar un grupo de unos ochenta guerreros, juntados a toda velocidad del resto de las zonas, para reforzar el este.&lt;br /&gt;Lo fundamental era que no los encontrasen desperdigados, o en el peor de los casos, que pudieran retirarse sin muchas bajas. Una masacre en el este iba a ser una tragedia e iba a mandar la moral al suelo. Además, los mejores guerreros estaban en su mayor parte en esa franja.&lt;br /&gt;Ya en camino, les llegó la noticia, con los primeros sobrevivientes: Fernando, sorprendido a mitad de la noche, muerto con otros doce. Clara había alcanzado a reunir una veintena de flechadores somnolientos y se dedicó con ellos a retirarse en forma ordenada y a hostigar el avance de los invasores. Eran unos cincuenta por lo menos. Una quincena más de flechadores estaba desaparecida, sin rastros, quizá flechando a los cazadores por su cuenta.&lt;br /&gt;A media mañana, se juntaron la partida de Clara y el grueso de los defensores. Clara estaba demacrada, con los ojos rojos de llorar, con el hombro derecho destrozado por una flecha que no habían podido sacarle: se moría desangrada.&lt;br /&gt;A todos los derrumbó verla a Clara así. Juan, ayudado por otros, le arrancó la flecha entre gritos de ella y lágrimas de todos. Trataron de cauterizarle la herida con agua abundante, pero la flecha había literalmente destruido la coyuntura del hombro, inutilizando el brazo bueno de Clara, aunque sobreviviera. Pero no iba a sobrevivir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-2119284023561093937?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/2119284023561093937/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=2119284023561093937&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2119284023561093937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2119284023561093937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/44-sospresa-desde-el-este.html' title='44. Sorpresa desde el este'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-6173785018650914336</id><published>2010-01-26T21:09:00.002-03:00</published><updated>2010-01-26T21:18:04.096-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>43. Reorganización preventiva</title><content type='html'>Con amarga ironía, los jefes comentaron que parecían haberse convertido en la figurita difícil del coto, que parecían atraer a más partidas de cazadores que cuando estaban al norte. El asunto, señaló Alfredo, era que no invadieran la isla, porque eso los ponía en el combate mano a mano. Mientras tanto, tenían ventaja táctica.&lt;br /&gt;Pero la dificultad, objetó Clara, realista o fantaseando con combates, era vigilar decenas de kilómetros de costa con cincuenta tipos solos.&lt;br /&gt;Juan citó el error de Marcó del Pont al defender la frontera de los Andes contra la invasión de San Martín. Los conocimientos históricos de Juan siempre venían bien: no había que desperdigarse demasiado, y, a falta de mejores elementos, había que ejercitar la variante (dijo Juan) napoleónica: ganar la guerra con las piernas de los soldados.&lt;br /&gt;Más en privado, de vuelta a la propia horda, Juan se explayó, mano a mano, con Lemma, mientras los otros caminaban más adelante; era muy difícil que pudieran impedir perpetuamente las invasiones, había que hacerse a la idea de que alguno se iba a meter, y había que trabajar en consecuencia. Eso quería decir aprovechar el conocimiento del terreno, su condición enmarañada perfecta para emboscar grupos pequeños, la táctica, en suma, que habían aplicado en su período en el norte con relativamente gran éxito: estaban vivos, todos ellos.&lt;br /&gt;Las semanas le dieron la razón a Juan.&lt;br /&gt;A finales del verano, ya sería marzo, una partida de cazadores se les filtró inadvertida por el este, en la zona menos correntosa de las costas de la isla. No se enteraron hasta cinco días más tarde.&lt;br /&gt;No fue exactamente una sorpresa, o bien fue una sorpresa mutua. Se toparon de golpe, los cazadores, impacientes, los isleños, distraídos, y hubo combate de flechazos.&lt;br /&gt;La ventaja era de los cazadores hasta que los locos pudieran reunir fuerzas en superioridad numérica. Mientras tanto, no tuvieron más chance que proteger la retirada de las dos hordas más cercanas hacia el noroeste, mientras unos pocos armados con fusiles y ballestas trataban de emboscar el avance a ciegas de los cazadores.&lt;br /&gt;Hubo muertos de ambos lados, pero cuando los isleños lograron reunir una veintena de guerreros frescos, la batalla ya estaba ganada: quedaban cinco de los doce, aterrados, se acercaba la noche, ya conocían su fin próximo.&lt;br /&gt;Alfredo hizo imperar la razón entre los irascibles guerreros, que querían acribillar a los cazadores sobrevivientes. Las balas no podían reponerse, las flechas sí. Los acribillaron a flechazos luego de una sádica maniobra de encierro que duró horas, y que terminó en un paroxismo de flechas atravesando los cuatro cuerpos que había a esa altura con vida. [ESTO HABRÍA QUE AMPLIARLO]&lt;br /&gt;Hasta ese día, el cariño y la afinidad de vida o de caracteres habían primado en la conformación de las hordas sobre las razones prácticas, porque había bastado con ese esquema para asegurar la sobrevivencia de todos. Pero ahora, acostumbrados a varios meses de no pasar sustos, se dieron cuenta de que era necesaria una reforma de la organización armada. Había que centralizar el mando, hacer una especie de estado mayor de poca gente y regionalizar las jefaturas distribuyendo a los más idóneos para el mando y la guerra. Eso significaba separar a los jefes de la horda de Lemma, que formaban mayoría en experiencia y aptitud.&lt;br /&gt;A Clara, la que reunía mayores condiciones y audacia para la guerrilla, la enviaron al este, secundada por la prudencia de Fernando, para hacer promedio.&lt;br /&gt;A Alfredo, el guerrero de sangre fría y temperamento implacable en los momentos más calientes, le ordenaron la jefatura de la zona norte, secundado por Lemma.&lt;br /&gt;El comando de la zona noroeste, la costa del Paraná Pavón, la menos expuesta, se encargó a otro jefe militar de experiencia, pero con mayoría de guerreros noveles.&lt;br /&gt;En resumen, la mayoría de los veteranos estaba distribuida entre el este y el norte en menor medida, y un tercio restante quedaría repartido en el resto de la isla a modo de subjefes y para mejorar el entrenamiento de los más bisoños.&lt;br /&gt;Hacia el sur, en la orilla del Paraná propiamente dicho, no había gran peligro, porque era necesario atravesar a río una gran distancia antes de acercarse a la isla, y de Victoria para abajo la tierra estaba infestada, hasta el Paraná Pavón, de arroyos y riachos que dificultaban todo avance sorpresivo, y hasta cualquier avance (aun con mapas).&lt;br /&gt;Juan quedó elegido por unanimidad como jefe del estado mayor (llamado así entre risas, pero con algo de solemnidad y orgullo, entre los isleños), con la tarea de rondar en el centro de la isla, presto a acudir a los lugares de eventual conflicto y lo más a mano a un tiempo de las necesidades particulares.&lt;br /&gt;Las hordas, es decir, los no armados, se moverían en adelante por el centro de la isla con los niños, los impedidos y las madres, custodiados por guardias más pequeñas, de manera sincronizada.&lt;br /&gt;Toda la tarea de búsqueda de alimentos quedaba a cargo de las hordas. Los guerreros de la frontera sólo pescaban para comer en el día.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-6173785018650914336?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/6173785018650914336/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=6173785018650914336&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6173785018650914336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6173785018650914336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/43-reorganizacion-preventiva.html' title='43. Reorganización preventiva'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-8184140292145061200</id><published>2010-01-25T20:32:00.002-03:00</published><updated>2010-01-25T21:36:11.449-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>42. El sueño terminó</title><content type='html'>Entre los jefes el más respetado era Juan, por su serenidad y sabiduría en los momentos clave; Fernando, por su prudencia. Alfredo, sin enfrentamientos armados a la vista, estaba como desdibujado. Clara, sin guerra, era como una especie de general Patton, extranjera en esa paz idílica, y asumió un carácter más irritable ante minucias, sobre todo con los hombres, con los que parecía competir a veces, y ganar muchas: era el soldado más bravo y el mejor estratega de las siete hordas; sólo se llevaba bien con la paz de Juan (a quien apreciaba como a un hermano), con Fernando (que la tranquilizaba con palabras) y con Lemma (cuya distancia inescrutable era siempre un enigma para todos).&lt;br /&gt;Lemma estaba cómodo en la nueva situación de paz y tranquilidad, retirado a una posición menos expuesta socialmente por propia inclinación. De todos modos, los jefes lo llamaban para consultarlo en asuntos importantes y las mujeres confiaban en su juicio para asuntos domésticos; a ellas les gustaba charlar con él “porque se notaba que era un caballero”.&lt;br /&gt;Ese invierno, concibió, con distintas mujeres, tres hijos, o por lo menos tres mujeres que habían copulado con él concibieron hijos. El tema de la paternidad estaba esfumado entre las hordas, donde todos debían cuidar de cada uno, y cada uno de todos. Esto se redoblaba en el caso de los niños, que eran todos muy chiquitos.&lt;br /&gt;La satisfacción y la esperanza en que se encontraban sumidos se notaban en charlas de los mayores que imaginaban, por ejemplo, cómo sería la adolescencia de esos muchachitos que corrían, semidesnudos y con pieles curtidas, entre ellos, sin conocer otra cosa que el salvajismo de esa vida en la que estaban presos sin saberlo, que jamás verían una PC ni aprenderían a leer.&lt;br /&gt;Pero no todo eran dulces: de vez en cuando, un yaguareté se comía un cristiano, o una víbora picaba, en la espesura, a un caminante. Esos eran los enemigos ahora: se armaban batidas cada vez que hallaban cerca un "tigre", y se trataba de eliminar las serpientes venenosas.&lt;br /&gt;Pasó todo el invierno y toda la primavera. Llegó el tórrido y húmedo verano. Tenían que dedicar los días, a la hora más fuerte, a siestas en lo profundo del bosque o a nadar abundantemente en los arroyos y ríos interiores. Cada tanto, llegaba gente de otras hordas, unas diez personas por mes. La población, a finales de año, llegó a trescientas cincuenta personas entre nacidos e “inmigrantes”.&lt;br /&gt;Ese verano empezaron a ver, de manera esporádica, en sus cada vez más distraídas vigilancias del norte de la isla, gentes que miraban a lo lejos, armados, como buscando paso.&lt;br /&gt;A las pocas semanas de advertir eso, unos flechadores notaron que, en la orilla de enfrente, en el cruce del Gualeguay y el Ibicuy, los guardabosques construían una posta con muelle. La alarma cundió de inmediato. ¿Sería sólo un puesto de vigilancia o empezarían a mandar cazadores fluviales, esos hijos de puta?&lt;br /&gt;Tuvieron que reforzar la vigilancia de manera permanente. Pronto, empezaron a ver gomones con diez a doce personas armadas, intentando con suma dificultad el cruce al Ibicuy. No llegaban a destino: tiradores avezados los flechaban, como mucho, a veinte o treinta metros de la isla.&lt;br /&gt;Pero, de todos modos, era un engorro. Tenían en la isla unas ciento veinte personas en pie de guerra, ballestas para las dos terceras partes, unas cuatro mil flechas de metal, algunas decenas de armas de fuego con algo más de quinientas balas de distintos calibres: si los mataban antes de llegar a la orilla, no había modo de renovar ese parque: la corriente del río se los llevaba.&lt;br /&gt;Juan, de inmediato, puso a trabajar un grupo con exclusividad en la fabricación de armas arrojadizas y lanzas. Las flechas requerían mucha técnica y suficiente peso para soportar la fuerza de la ballesta. No había forma de construir arcos, así que no quedaba otra que flechas de madera un poco más gruesas de lo común, para no perder efectividad en el disparo.&lt;br /&gt;Luego de media docena de gomones acribillados a flechazos, los cazadores cambiaron de táctica; partían del puesto Gualeguay-Ibicuy, pero buscaban, corriente abajo o incluso corriente arriba, otros sitios para acampar en la orilla norte, e intentaban cruzar por otros puntos para eludir la vigilancia.&lt;br /&gt;Una angustia inmensa embargó otra vez a los isleños: la posibilidad cierta de un desembarco, de una vuelta a los horrores que creían parte del pasado, tomó de golpe proporciones casi de pánico. Tuvieron que cambiar todo el modus vivendi de la isla. Mantener medio centenar de flechadores custodiando la costa norte, mientras rápidas batidas por el interior de la isla buscaban alimento y las hordas se internaban bien al centro para retrasar cualquier peligro ante una invasión. Esto obligó a un movimiento físico constante de los flechadores, agotador para el cuerpo y para los nervios, durante todo el verano, aunque fructífero, porque repelieron una veintena de intentonas, las últimas con huidas más tempranas que las primeras: ante los primeros flechazos, los cazadores retrocedían despavoridos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-8184140292145061200?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/8184140292145061200/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=8184140292145061200&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8184140292145061200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8184140292145061200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/42-el-sueno-termino.html' title='42. El sueño terminó'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-1557780810950598803</id><published>2010-01-22T18:06:00.003-03:00</published><updated>2010-01-22T18:23:15.562-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>41. El Paraíso recobrado</title><content type='html'>La isla era un enorme terreno enmarañado de vegetación, de unos ciento veinte kilómetros en su parte más larga por unos treinta en su parte más ancha, según los datos cartográficos. Era toda esa inmensidad para ellos solos, porque no había aparentemente más vida humana. Doscientas treinta personas (varios niñoes entre ellos) dispuestas a empezar una nueva vida.&lt;br /&gt;Los jefes deliberaron y decidieron rápidamente: había que conocer la isla al máximo; los escondites abundaban; tenían que conocer cada porción de terreno con fines defensivos y averiguar además por supuesto qué comestibles podían encontrarse.&lt;br /&gt;Las exploraciones fueron peligrosas, arduas y desilusionantes en algunos sentidos: no había frutales en cantidad suficiente, sólo peces en unos riachos al interior de la isla, y mucha alimaña, algunos yaguaretés, muchos pájaros... tendrían que acostumbrarse a comer pájaros: a la mañana temprano, el sonido era ensordecedor, maravilloso, como una sinfonía de la naturaleza.&lt;br /&gt;No era sabio desperdigarse demasiado por la isla, por cuestiones de seguridad, pero tampoco podían alimentar a un cuarto de millar de personas todos los días durante mucho tiempo, de manera que los cabecillas dividieron a los sobrevivientes de la expedición en siete hordas de parejo número, habilidades y recursos materiales y militares, que se moverían de manera sincronizada peinando toda la isla a dos horas de camino una de otra.&lt;br /&gt;La vigilancia de semejante extensión de fronteras era también imposible para tan pocos; de los doscientos treinta, además, sólo alrededor de cincuenta estaban capacitados para el empleo de armas en la guerra: había que entrenar a los nuevos y hacer nuevos flechadores entre lo mejor que se encontrase en los sobrevivientes no adiestrados, aún en mujeres, si eran lo suficientemente fuertes y hábiles. Por lo menos un tercio de la gente tenía que estar preparado para la lucha.&lt;br /&gt;Al principio decidieron moverse, ocultos entre el follaje tupido, cerca de la costa norte de la isla, al borde del Ibicuy, para vigilar lo mejor posible eventuales invasiones. Pero los guardabosques, luego de la terrible noche de los tiroteos, parecieron olvidarse por completo de los de la isla.&lt;br /&gt;Los cazadores no tenían modo de pasar hasta allí, de modo que los nuevos isleños vivieron muchos meses en la mayor tranquilidad. De vez en cuando, grupos de cinco o diez personas se aventuraban a cruzar las correntosas aguas del Ibicuy hacia la isla, y muchos se ahogaban. De este modo, y con muchos embarazos ese invierno, la población de la isla creció notablemente a unas trescientas personas.&lt;br /&gt;Se hicieron notables pescadores a distancia, a palo puntiagudo (ahora, adecuándose al Ibicuy, hacían palos de dos o tres o cuatro metros, flexibles, para pescar sin mojarse las patas).&lt;br /&gt;Aprendieron a construir canoas con los troncos de árboles (lo que les llevó un enorme esfuerzo mancomunado de las siete hordas con las pocas hachas y cuchillos que tenían como herramientas), y a navegarlas con cierta habilidad para ser extranjeros a esas prácticas, porque casi todos se habían criado en ciudades, eran bichos urbanos. Además, las canoas eran más rápidas y fáciles de construir y llevar a hombro que las balsas que habían practicado para el cruce del Ibicuy. Con gran dificultad, lograron construir unos remos bastante utilizables, lo que les dio una versatilidad inverosímil; recorrían por ese medio los riachos interiores a grandes velocidades diarias.&lt;br /&gt;De todos modos, trataban de no exponerse mostrándose en el Ibicuy más que cuando el hambre los picoteaba demasiado.&lt;br /&gt;Se puede decir que tuvieron días felices ese invierno; que, a salvo de la amenaza constante de los cazadores, le tomaron el gustito a la vida en naturaleza.&lt;br /&gt;Pasaban el día imitando los cantos de las aves, mirando horas una nube de formas raras, trepando árboles por el mero gusto de hacerlo, tirados sobre el pasto mirando dar vuelta el sol, copulando, viendo jugar a los niños. Ya había niños que cumplirían los cuatro años, los más grandes nacidos en el coto: sólo nueve, pero todo un acontecimiento para los que habían conocido otra cosa que el coto en su vida.&lt;br /&gt;Los conflictos personales que surgían, entre hombres casi siempre y por cuestiones fútiles, porque los bienes, las armas sobre todo, eran de propiedad común, se resolvían en un tribunal de la asamblea de mayores de cada horda; los más peliagudos se resolvían en asambleas de jefes de horda, que funcionaban como tribunal supremo e inapelable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-1557780810950598803?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/1557780810950598803/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=1557780810950598803&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/1557780810950598803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/1557780810950598803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/41-el-paraiso-recobrado.html' title='41. El Paraíso recobrado'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-9145170612787916513</id><published>2010-01-21T17:37:00.003-03:00</published><updated>2010-01-21T17:46:38.148-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>40. El cruce del Ibicuy</title><content type='html'>Recogieron del campo enemigo las armas y enseres que encontraron utilizables y después, establecidas las guardias, buscaron heridos por el campo. Al final, calcularon muertos y desaparecidos: casi noventa, treinta y cinco de ellos guerreros.&lt;br /&gt;Entre los despojos del campo enemigo, encontraron armas largas con mira telescópica infrarroja y varios binoculares de la misma índole: habían sido unos pelotudos, los guardabosques, en el anterior combate; habían creído que con unos fueguitos en la noche los iban a poner en fuga.&lt;br /&gt;En seguida, con las más extremas recomendaciones de economizar disparos, porque no había balas suficientes como para andar desperdiciando, los jefes pusieron una veintena de flechadores armados también con las nuevas armas. El resto, agotado, siguió toda la noche hachando árboles.&lt;br /&gt;Sin duda, la lucha había sido calamitosa también para los guardabosques, porque no jodieron más en toda la noche. Empero, al amanecer comprobaron que los muertos eran noventa de su parte y treinta y cinco de la otra. Podía haber huido otro tanto, quizá un poco menos.&lt;br /&gt;No había muchas sogas como para atar los troncos. Decidieron armar las balsas anudando lo poco que tenían a palos transversales, más finos, arriba y abajo (eso les costó un buen esfuerzo antes de poder atar los troncos), de manera de sujetarlos por las puntas.&lt;br /&gt;En total pudieron armar cinco balsas bastante grandes.&lt;br /&gt;A media tarde, y en medio de una vigilancia ansiosa, probaron la primera balsa: podían entrar, apretadas, unas veinte personas. Eso, a cinco balsas, eran tres viajes hasta la otra orilla por cada una.&lt;br /&gt;El tema era cómo llegar hasta el otro lado sin que la corriente los arrastrase. El río era demasiado profundo para guiar con un palo al estilo Huckleberry Finn. Porque acá no era cosa de dejarse llevar por la corriente, muy fuerte, sino de cortarla perpendicularmente.&lt;br /&gt;Se decidió, en medio de esa penuria, que la decena más fuerte de cada balsa remase con los brazos a todo lo que dieran en la derecha de la balsa, mientras la otra decena de tripulantes hacía contrapeso del otro lado, dejando el bagaje al medio. Así, aún con una trayectoria oblicua, podían llegar hasta un lugar más o menos cercano de la otra orilla.&lt;br /&gt;La isla era un enorme misterio, una tupida selva silenciosa.&lt;br /&gt;Tardaron varias horas en cruzar, mientras en la orilla norte hombres armados vigilaban los alrededores y cubrían a las balsas ocupando las orillas en un abanico amplio.&lt;br /&gt;Hubo una balsa que zozobró, y diez ahogados. Por lo demás, la operación fue un éxito.&lt;br /&gt;A la nochecita, cruzaron las últimas tres balsas con medio centenar de combatientes.&lt;br /&gt;Por fin, después de casi treinta días de marcha, de trescientos kilómetros de caminata, de más de ciento veinte muertos, estaban en la Isla de las Lechiguanas. Era como… haberle hecho pito catalán al destino; era una hazaña militar digna de figurar en los libros de historia, hecha con medios mínimos, se enorgulleció Juan.&lt;br /&gt;Los jefes estaban exultantes. Pese al agotamiento extremo, festejaron hasta bien tarde, y después durmieron todo lo que quisieron.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-9145170612787916513?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/9145170612787916513/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=9145170612787916513&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/9145170612787916513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/9145170612787916513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/40-el-cruce-del-ibicuy.html' title='40. El cruce del Ibicuy'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-7624620501066291557</id><published>2010-01-20T18:41:00.002-03:00</published><updated>2010-01-20T19:06:53.664-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>39. El combate del Ibicuy</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;Después de cinco segundos de estupor, todos estuvieron en el piso. Algunos habían muerto.&lt;br /&gt;¿Cuántos podían estar atacándolos? ¿Desde dónde?&lt;br /&gt;Los vigías anunciaron, en cuanto pudieron acercarse, en un cuarto de hora (mientras tanto seguían sonando tiros aislados, que les helaban la sangre a todos), que una treintena por lo menos de guardabosques con rifles estaban disparándoles desde muchos puntos. Podían ser incluso sesenta o setenta.&lt;br /&gt;Era ridículo: no había tantos guardabosques entre las tres postas del sur. Con la mitad o menos alcanzaba para cuidar la flora y la fauna (de los cazadores, porque los de adentro del coto no depredaban la naturaleza, formaban parte del equilibro ecológico). Lemma dijo, desde el piso, a Alfredo, que quizá les disparaban por talar árboles.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Que se jodan&lt;/span&gt;, fue la respuesta de Alfredo. No habían llegado hasta allí para quedarse en el borde.&lt;br /&gt;El asunto era cómo desligarse de ellos.&lt;br /&gt;Juan envió una cincuentena de flechadores a la rastra divididos en seis grupos (a razón de un binocular por grupo), para ver si podían divisarlos y liquidarlos. Sin mira telescópica y desde el suelo, iba a ser jodido, porque las ballestas daban, pero no era cuestión de andar tirando al pedo, malgastando flechas que después no podrían recuperar.&lt;br /&gt;Estuvieron así todo el día. Los tiradores, ocultos entre árboles y elevaciones, disparaban cada tanto tiros aislados. Los flechadores, entre yuyos y matorrales, procurando acercarse sin que los vieran, disparaban cada tanto con sus ballestas. En cuanto un guardabosques intentaba ganar terreno de un escondite a otro, una o dos flechas lo atravesaban o le pasaban cerca, tiradas desde ciento cincuenta o doscientos metros. Así cayeron unos pocos.&lt;br /&gt;Anocheció.&lt;br /&gt;Los guardabosques prendieron grandes reflectores que iluminaban la penumbra, impidiéndoles a los locos volver a hachar.&lt;br /&gt;Finalmente, a medianoche, exasperados por tantas horas de tensa calma, Juan envió una veintena de tiradores con armas de fuego y algunas ballestas a que se acercaran más, a ver qué podía hacerse. A diferencia de la vez anterior, los focos cegaban a los guerreros y los guardabosques se mantenían prudentemente detrás de la luz. Cada tanto, disparaban.&lt;br /&gt;Clara tuvo una intuición genial: era una docena de faroles de una potencia enceguecedora: había que apuntarles con un arma de fuego a cada uno y reventarlos. Después, estaban a mano.&lt;br /&gt;Mandó un mensajero a la retaguardia, a ver qué se podía hacer después. Necesitaban gran ruido.&lt;br /&gt;Juan, recordando mucho en esos días la Biblia, se acordó de Gedeón, y pensó que la mejor estrategia era que, ni bien volados los faroles, todos, hasta los desarmados, en posiciones más seguras por cierto, iniciaran un avance lo más ruidoso posible, golpeando armas y caramañolas y cacerolas, para ver si los asustaban.&lt;br /&gt;Eso hicieron.&lt;br /&gt;Fue una pésima idea. En un santiamén quedaron todos en penumbras, y la vanguardia comenzó a disparar a discreción mientras el resto avanzaba dando gritos y golpes; pero, luego de unos segundos de aparente perplejidad, empezaron a sonar tiros por doquier, y a diezmar a los integrantes de la horda.&lt;br /&gt;Clara, en un desesperado intento de empardar lo que ya era un desastre, ordenó avanzar lo más rápido posible a descubierto y combatir cuerpo a cuerpo con los tiradores, fueran cuantos fuesen.&lt;br /&gt;Eso generó un cierto caos y un ralear de tiros, que los flechadores más retrasados aprovecharon para adelantarse la misma desesperación a la vanguardia y llegar, con muchas bajas, hasta donde se libraba un disperso combate cuerpo a cuerpo entre la sombra.&lt;br /&gt;En ese tipo de combate, los flechadores, armados con largos palos puntiagudos, llevaban ventaja, y en una áspera disputa dieron cuenta de decenas de guardabosques.&lt;br /&gt;Como a las tres de la mañana, por orden de alguien o porque los estaban masacrando, los guardabosques retrocedieron. Había sido el más espantoso combate jamás imaginado por las hordas.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-7624620501066291557?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/7624620501066291557/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=7624620501066291557&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7624620501066291557'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7624620501066291557'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/39-el-combate-del-ibicuy.html' title='39. El combate del Ibicuy'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-8795557958906403603</id><published>2010-01-19T19:24:00.003-03:00</published><updated>2010-01-19T19:40:15.951-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>38. Tierra de promisión</title><content type='html'>La noche les dejó catorce muertos en total, y aún restaban, creían, unos setenta kilómetros hasta el Ibicuy. Descansaron todo el día, agotados, sobre todo los que habían combatido, pero con los demás en nerviosa vigilancia hacia todos los puntos.&lt;br /&gt;Refugiados entre vegetación y una lomita, dos guardias, cada uno por su lado, habían visto, o eso dijeron, guardabosques explorando la zona con binoculares, en jeep. Era del otro lado del Nogoyá.&lt;br /&gt;¿Usarían lanchas?&lt;br /&gt;El tema de la motorización los preocupaba muchísimo. Ellos hacían a fuerza de callos unos pocos kilómetros por jornada, agotándose cada noche, mientras que los guardabosques, en una hora de jeep sin forzar la máquina, podían llegar desde Gualeguay hasta el Ibicuy.&lt;br /&gt;Además, comentaron los jefes al otro día, estaba el tema del combate la noche anterior: habían hecho una gran cagada, treinta y pico o cuarenta guardabosques o cazadores o gendarmes muertos. Eso iba a llegar hasta el Gobierno, los alarmaría.&lt;br /&gt;Para colmo, estaban inermes ante determinados ataques: podían bombardearlos o fumigarlos desde un helicóptero con la mayor impunidad. O a lo mejor no hacían nada, y se quedaban muy conformes con el hecho. Quién podía saberlo.&lt;br /&gt;Solamente Clara estaba eufórica. Había derrotado en lucha cuerpo a cuerpo a un hombre, y rematado a cuatro más degollándolos. Llevaba las orejas en el bolsillo.&lt;br /&gt;En cuanto las mostró,  Fernando y Lemma intentaron convencerla de que iba a ser una peste en uno o dos días, que tenía que tirarlas. Solamente Juan pudo lograr que las echara al río.&lt;br /&gt;Pese a todo, tenían algunas tecnológicas a favor luego del combate: la media docena de binoculares, que facilitaría muchísimo la vigilancia, la gran cantidad de ropas robadas a los muertos, sobre todo ahora que estaban en invierno, y el handy, que Juan tenía prendido a toda hora y siempre vigilado por algún cabecilla. Mientras durase la batería, iba un arma importante.&lt;br /&gt;Decidieron que habría que caminar más, esos últimos días. Toda la noche, si era preciso. En todo caso, ir con las armas en la mano, todos los que pudieran, todo el tiempo, rodeando a las hordas. Total, ya estaban curtidos por veintipico de días de caminata.&lt;br /&gt;En todo el día veintitrés, pese a lo ya dicho, no hubo acercamiento visible ni de cazadores ni de guardabosques o cosa parecida; y, lo que resultaba más sospechoso, tampoco se acercó ningún integrante de una horda del lugar.&lt;br /&gt;Lemma calculaba. Si quedan, como suponen, unos setenta kilómetros bordeando los accidentes del terreno hasta el Ibicuy, caminando diez horas por noche podían llegar en tres o cuatro jornadas.&lt;br /&gt;Eso hicieron.&lt;br /&gt;Ahora, en las noches, el silencio era verdaderamente tenso y sepulcral. Todos, hasta los no armados, estaban a la espera de un ataque nocturno. Cada uno, hasta los "civiles" y los niños, tenía pautado con toda precisión de qué modos actuar; viejos y enfermos no quedaban; cobardes tampoco. De día, las guardias eran tan nerviosas cuan insomnes.&lt;br /&gt;Finalmente, con los pies destrozados por las llagas, alcanzaron, el cuarto día a ver, en el crepúsculo, el Ibicuy, entre los árboles.&lt;br /&gt;La vegetación había cambiado mucho. Raleaba un poco más y era mucho más anfibia, plantas que chupaban mucha humedad y que podían sobrevivir sin podrirse durante las frecuentes inundaciones. Porque era un terreno bajo y anegadizo, a diferencia del resto del coto, más elevado cuanto más al norte.&lt;br /&gt;Algunos, al ver las aguas ruidosas a lo lejos, al escucharlas antes de verlas, derramaron lágrimas de emoción. Era como si estuviesen llegando a la tierra prometida después de cuarenta años de peregrinar en el desierto.&lt;br /&gt;Los jefes, agotados, al amanecer, deliberaron sobre el mejor modo de cruzar. El río era demasiado caudaloso para pasarlo a nado, como algún delirante había propuesto. Sabían que en algún punto las orillas se acercaban bastante, pero estaban hablando en el mejor de  los casos de tres o cuatro kilómetros de agua que bajaba caudalosa hacia el sur. La isla de las Lechiguanas, luego de estas deliberaciones, pareció más bien un paraíso inaccesible.&lt;br /&gt;Exhaustos, dedicaron a descansar todo ese día, y al otro se exploraron las costas del río, se sopesaron posibilidades.&lt;br /&gt;Había, entre las siete hordas, quince hachas, todas cortitas, demasiado chicas para talar árboles. Pero otra no quedaba. Después, el tema de cómo atar los troncos de manera confiable.&lt;br /&gt;Fabricaron con las mismas hachitas mangos más largos, y, una vez colocados en las hachas, los cuarenta y cinco integrantes más vigorosos de la expedición, por turnos cortos, se dedicaron con ahínco a talar árboles gruesos en el menor lapso posible. De última, iban a cruzar a la deriva sobre cada tronco, remando con los brazos; la cuestión era ganar tiempo mientras los jefes buscaban una solución satisfactoria.&lt;br /&gt;Ahí empezó el gran quilombo. Desde puntos desconocidos, acaso desde kilómetros, con armas de largo alcance, comenzaron a dispararles armas de fuego, haciendo estragos entre las hordas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-8795557958906403603?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/8795557958906403603/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=8795557958906403603&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8795557958906403603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8795557958906403603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/38-tierra-de-promision.html' title='38. Tierra de promisión'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-9008533428217418823</id><published>2010-01-18T18:20:00.002-03:00</published><updated>2010-01-18T18:43:21.094-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>37. Nogoyá, segunda parte</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;Durante diez minutos de recuperación de aliento y observación minuciosa, la treintena de flechadores eligió y midió su blanco. Apenas sonó el primer ballestazo, otros veintinueve surcaron la noche y fueron a dar, casi todos, contra cuerpos sombríos. Unos quince o veinte cayeron entre gritos, y enseguida vinieron disparos de armas de fuego, y flechazos también, que pasaron por encima de sus cabezas.&lt;br /&gt;Siguieron avanzando a la rastra.&lt;br /&gt;Bien pensado, no sabían qué estaba ocurriendo atrás. Faltaba muchísimo para el amanecer. Antes de eso, tendrían que poner en fuga al enemigo y caminar hasta campo cubierto a todo lo que les diesen las piernas. A partir de ese momento, se sabían en guerra, quién sabe hasta cuándo, quién sabe contra quién.&lt;br /&gt;Los cuerpos detrás de las fogatas se habían agachado y se escuchaban gritos de órdenes y ayes de heridos; si eran guardabosques, los locos tenían ventaja: no eran guerreros, estaban más cagados que ellos, desconocían el peligro. A su favor, en cambio, los enemigos tenían el conocimiento del terreno.&lt;br /&gt;Si eran guardabosques, se había armado una partida muy grande, porque generalmente se calculaban no más de diez por posta. Pero si los habían reforzado con gendarmes, los flechadores estaban fritos: habían sonado armas de fuego, pensaba Lemma mientras trataba de desentrañar la situación tras las fogatas.&lt;br /&gt;No podían acercarse más sin ser vistos. Miraban claramente, entre yuyales, a los tipos agachados, demasiado cerca como para intentar otra tanda de flechas sin descubrir su posición.&lt;br /&gt;Clara, en silencio y con intrepidez, y en compañía de otros cinco guerreros (los más eximios nadadores de las siete hordas), se internó en las aguas, y por unos quince minutos hubo silencio y expectativa.&lt;br /&gt;Se escuchaban, tras de las fogatas, ruidos de intercomunicadores, órdenes dadas de una punta a la otra. ¿Habría un ataque del otro lado? ¿Cuántos los atacaban? Si había cien gendarmes armados, era un quilombo. Sólo unos treinta están acá, pensaba Lemma, pero si habían previsto, con las fogatas, una estampida de locos hacia el norte, podía estar tranquilamente un número mucho mayor esperando del otro lado, para reprimirlos o al menos reducirlos. Lemma imploraba para que no fueran gendarmes. Pero de todas formas, no serían tantos si apenas treinta les cerraban el camino hacia el sur. Si es que eran treinta.&lt;br /&gt;Los tipos estaban apagando las fogatas cuando, pasados unos quince minutos, se escucharon silbidos de flechas y los típicos ¡aghhh! de un herido de ballesta: un grito que se partía en la mitad, sin llegar a lanzarse. Después hubo silencio, con las fogatas a medio apagar. No los podían flechar porque no sabían en dónde estaban exactamente Clara y sus secuaces.&lt;br /&gt;Los tres grupos (el de Clara, el de los guardabosques o cazadores o gendarmes, el de Lemma), se quedaron un buen rato en silencio. Después, se sintieron cercanos pasos entre pastos y ruido de combate cuerpo a cuerpo, así que los más avispados y temerarios se pusieron de pie y corrieron a combatir junto al grupo de Clara.&lt;br /&gt;Los pasaron a cuchillo tras una dura lucha. Los despojaron de sus pertenencias, incluso varias armas de fuego y balas. Juan, que llegó al rato, se apoderó de un handy que vociferaba, saturando el parlante, desde el piso. Calcularon al menos cuarenta cadáveres. Habían caído nueve flechadores. Las bajas, para ellos, eran importantes; los otros podían reforzar su número a placer con venidos de afuera, por lo que el recuento les provocó gran desconsuelo.&lt;br /&gt;Estaban todos muy cansados. Eran como las dos de la mañana y del norte llegaba sólo silencio. Juan mandó tres mensajeros al grueso de la gente y dispuso una cautelosa vigilancia de los alrededores hacia el sur al comando de Clara, por si alguna sorpresa más les salía al paso.&lt;br /&gt;Ahora el peligro venía del norte. Los que habían combatido en el sur estaban agotados, físicamente y de los nervios. Juan envió una quincena de ballestas al grupo de retaguardia y salió caminando a paso cansino hacia el norte.&lt;br /&gt;Handy en mano, Juan oía órdenes de radio que ya no se dirigían al grupo del sur, pero que bastaban para darse cuenta de que era inminente un cambio de estrategia entre los que cerraban el paso del norte.&lt;br /&gt;Cuando llegó hasta las hordas, intercambió noticias con el grueso de los jefes, mostró el handy, que emitía órdenes intermitentemente, y decidió reiniciar la marcha hacia el sur, con la retaguardia y el ala izquierda bien protegidas.&lt;br /&gt;Había buenas nuevas: entre los despojos del combate al sur, había media docena de binoculares. No había gendarmes, por lo menos al sur. Repartieron los binoculares entre la retaguardia y el ala izquierda y reiniciaron la caminata, al principio con la mayor cautela, luego de media hora con la mayor velocidad posible para alejarse de la zona de peligro.&lt;br /&gt;Contra todos los temores, el grupo enemigo del norte no se movió en el resto de la madrugada, y pudieron dejarlos bastante atrás para cuando amaneció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-9008533428217418823?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/9008533428217418823/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=9008533428217418823&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/9008533428217418823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/9008533428217418823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/37-nogoya-segunda-parte.html' title='37. Nogoyá, segunda parte'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-2385012377306853648</id><published>2010-01-15T15:16:00.002-03:00</published><updated>2010-01-15T16:03:40.101-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>36. Nogoyá</title><content type='html'>Bordeaban el Nogoyá lo más cerca de la orilla, porque conocían de un afluente (de nombre desconocido) del Clé que dejaba una delgada lengua de tierra como para pasarla. Detrás del Nogoyá estaba la posta de Victoria. Al otro lado, la de Gualeguay.&lt;br /&gt;Era un momento clave de la expedición. A partir de allí, los cabecillas esperaban trampas y emboscadas a cada paso, hasta de los guardabosques, a esa altura alarmados por los datos que de seguro obraban en su poder. Ese paso debía ser planificado al dedillo.&lt;br /&gt;Consecuentemente, enviaron partidas de reconocimiento del terreno, a las que se sumaron Fernando y Clara, para establecer los movimientos más apropiados. El paso era de cuatro kilómetros, como mucho, informaron a la vuelta.&lt;br /&gt;Los paisajistas encargados de diseñar el coto habían previsto todo: era campo traviesa, llano, unos diez kilómetros de longitud sin árboles ni elevación. Tácticamente: terreno en descubierto.&lt;br /&gt;Los cabecillas decidieron tomarse dos días de descanso físico (ya que la vigilancia en ese período fue tensa y llena de falsas alarmas) para después, todos frescos, atravesar el paraje a la máxima velocidad que les permitieran sus fuerzas. De noche, por supuesto. En el mayor silencio, aunque trescientos cincuenta pares de pasos prácticamente al unísono en el silencio de la noche salvaje inevitablemente se oirían.&lt;br /&gt;La noche veintidós de marcha, en el más inquieto sigilo, iniciaron el avance. Eran cerca de las diez: lo suficiente como para que una eventual vigilancia aflojase un poco su atención entre tanta sombra. La sombra ayudaba un poco: era cuarto menguante.&lt;br /&gt;Después de una hora de marcha, estaban entre los dos ríos. A diferencia de siempre, caminaban apretados, separados unos cien pasos una horda de otra, en un frente de seiscientos pasos, protegida el ala derecha por el Nogoyá, el ala izquierda por mayor cantidad de flechadores. Quince minutos adelante caminaba una vanguardia con ballestas, batiendo el terreno, y detrás de las hordas otra fuerza armada vigilaba los pasos.&lt;br /&gt;Uno de los integrantes no armados de la horda, entrerriano, le dijo a Lemma lo más bajo que pudo, al oído, que por donde habían pasado, a la izquierda, antes había existido un pueblito llamado “La llave”. Lemma, con un gesto del índice sobre los labios, lo hizo callar: el detalle no tenía ningún valor práctico.&lt;br /&gt;Pasada la medianoche, de golpe, hacia adelante, se prendieron a un tiempo una cantidad importante de fogatas gigantescas. Todos detuvieron sus pasos y se quedaron en silencio; los corazones se aceleraron. Mientras tanto, la vanguardia retrocedía a la carrera y se vieron a trasluz, claramente, varios cuerpos caer: los estaban atacando.&lt;br /&gt;¿Había sido un error bordear el Nogoyá?: ahora lo tenían a la derecha y a sus espaldas. Sólo la izquierda estaba bien cubierta por flechadores y adelante, en la oscuridad, unos tipos los esperaban.&lt;br /&gt;Se envió gente a buscar noticias de la retaguardia, mientras todos se sentaban o se agachaban. Pésimas noticias: atrás, un número no mensurado pero presumiblemente bastante grande de personas cerraba cualquier intento de retroceso.&lt;br /&gt;Todos estaban helados de pánico, sobre todo los no guerreros, pero los flechadores, de mayor sangre fría, les habían advertido con antelación las posibilidades, y en consecuencia, en vez de salir huyendo despavoridos para cualquier lado, las hordas se habían sentado en orden y en silencio, para dar menos blanco: en rigor, iban uno a uno, pensó Lemma futboleramente.&lt;br /&gt;Los cabecillas se reunieron en seguida. Armaron el plan que había anticipado Clara: una retaguardia tupida, formada por la mitad del ala izquierda más desplegada hacia el norte, y cubierta por más gente armada con palos puntiagudos y cuchillos a modo de reserva o segunda línea, vigilaría un posible ataque por ese lado; el resto, unos treinta flechadores, avanzaría a rastras hacia el sur, dejando atrás otra línea de palos y cuchillos, buscando la claridad de los blancos.&lt;br /&gt;Como acababa de pensar Lemma, los cazadores, guardabosques o lo que fueran no habían previsto más que el terror y el desorden entre las hordas. Las fogatas, a más de sorprenderlos a ellos, ahora delataban a los posibles agresores, y además los encandilaban, comentó.&lt;br /&gt;Atravesaron los cinco kilómetros que los separaban de las fogatas lo más rápido que pudieron, raspándose con piedras ocultas en el piso, clavándose cardos en el vientre y en las piernas; alguno fue picado por una víbora y se quedó solo, muriéndose en silencio, mientras los demás seguían adelantándose.&lt;br /&gt;En menos de una hora (¿qué pensarían los de las fogatas ante tanto silencio, ante tanta quietud de los rodeados?, iba pensando Lemma mientras se arrastraba), llegaron a posición de tiro. Unos treinta bultos de personas se movían nerviosamente oteando el horizonte. Unos reflejos les indicaron a los más avezados que los espiaban con binoculares. Lemma tembló, porque se le cruzaron por la cabeza recuerdos de lentes infrarrojas para ver en la oscuridad. Si era así, estaban perdidos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-2385012377306853648?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/2385012377306853648/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=2385012377306853648&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2385012377306853648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2385012377306853648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/36-nogoya.html' title='36. Nogoyá'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-3422207317707211745</id><published>2010-01-14T13:14:00.003-03:00</published><updated>2010-02-01T18:08:33.846-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>35. Verdad-consecuencia</title><content type='html'>Como a los quince días de caminata, tuvieron un combate verdadero.&lt;br /&gt;Nunca se podía prever del todo la posición de una partida de cazadores, a veces los sorprendía y tenían que pelear, porque no era lo mismo estar afincados más o menos en un sitio conocido y más o menos el mismo de siempre que caminar hacia el sur y estar siempre moviéndose, sin conocer los secretos del paisaje, cómo mejor ocultarse sin lomadas.&lt;br /&gt;Durante sus descansos, trataban de contactar lo menos posible con las hordas del lugar, para que éstos no delatasen, de algún modo, ese movimiento.&lt;br /&gt;Pero la voz, de una manera u otra, se corría, y cada tarde al menos dos o tres personas, algunas venidas desde lejos, llegaban a sumarse de motu proprio a las siete hordas, engrosando su número.&lt;br /&gt;Esto no les gustaba nada a Juan y compañía: si los locos se enteraban, también se estarían enterando los guardabosques, y, a través de éstos, los cazadores. Acaso hacia el sur los esperase un grupo de combate para repeler su descenso. Por eso, las partidas de reconocimiento multiplicaron su actividad, adelantándose tres o cuatro kilómetros a las hordas emigrantes.&lt;br /&gt;El día quince de la marcha, una horda del ala derecha fue sorprendida por flechazos provenientes de un bosque tupido, un poco elevado: un error técnico, no haber ocupado ese sitio los flechadores; lo estaban pagando con una veintena de muertes en cinco minutos de flechazos, corridas y horror.&lt;br /&gt;La horda se dispersó, y los cazadores, cebados por la huida pero seguramente ya advertidos del nuevo peligro, se movieron juntos.&lt;br /&gt;Alfredo y Lemma, después de veinte minutos de persecución  de los cazadores al resto de la horda, entre árboles, juntaron una veintena de flechadores que se trabó en lucha con la partida.&lt;br /&gt;Los cazadores se ocultaron rápido tras de troncos. Lo propio habían hecho antes, desde su posición bien elegida tácticamente, los flechadores de Lemma y Alfredo.&lt;br /&gt;Como las dos partes estaban a cubierto, había flechazos raleados y pocos blancos hechos. Era un combate silencioso, inmóvil, interrumpido a veces por silbidos que cruzaban el claro y hendían el aire.&lt;br /&gt;Pero los cazadores fueron temerarios, o estúpidos, o comprendieron que estaban atrapados, porque no se movieron del lugar, y no tardó más de media hora en aparecer otra veintena de flechadores que los sorprendió a retaguardia y terminó pasándolos a cuchillo.&lt;br /&gt;Recogieron los despojos de la partida y los heridos de la horda.&lt;br /&gt;A la nochecita, en la reunión de cabecillas, se decidió que aunque los retrasara en su marcha, no podían abandonar los heridos a su suerte, ni siquiera a hordas del lugar (que por otra parte quizá los rechazaran por temor a represalias). Había que llevarlos aunque más no fuese para velar su agonía. En consecuencia, se dispuso la construcción de camillas con bolsas de dormir y palos para llevarlos, mediante correas, a la rastra.&lt;br /&gt;Pero eso era dejar un rastro más, lo sabían. Las huellas de pisadas en el bosque eran, por tupidas, fuera de lo común, y los cabecillas de horda tuvieron que reconocer que ya muchos estaban enterados de su caminata, si no de su propósito. Todos presentían con resquemor un combate numeroso en próximos días.&lt;br /&gt;La labor de Juan para serenar los ánimos y pintar la situación fue clave esa nochecita. Ya habían pasado el punto de no retorno. Quedaba más cerca la meta que el punto de partida. Ya estaban jugados. Lo más que podían hacer era organizar los rastrillajes más minuciosamente, ocupando más personas, para evitar sorpresas como las de esa tarde.&lt;br /&gt;Por otra parte, planteó Clara con cierta crudeza, las muertes de esa jornada se debían a un error táctico imperdonable. Y en la guerra los errores de uno costaban la vida de muchos, inocentes desarmados en este caso (la horda decidió luego deponer al cabecilla responsable del error, y reemplazarlo por Alfredo, que era un jefe militar más capaz).&lt;br /&gt;Camino de vuelta hacia el vivac de su horda, Lemma y los demás comentaron la reunión, el futuro. Calcularon unas cien personas en aptitud de pelear sumando las siete hordas, de las que apenas la mitad tenía ballestas. Aunque más no fuera con cuchillos, había que fabricar más armas, de madera, palos puntiagudos como los que usaban para pescar, en cantidad suficiente como para hacerlos arrojadizos en caso necesario.&lt;br /&gt;Desde esa tarde, el estado de ánimo fue preocupado y sombrío, aunque cada uno se cuidaba de comunicarlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-3422207317707211745?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/3422207317707211745/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=3422207317707211745&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3422207317707211745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3422207317707211745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/35-verdad-consencuencia.html' title='35. Verdad-consecuencia'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-7131437026030298744</id><published>2010-01-13T11:54:00.001-03:00</published><updated>2010-01-13T12:04:13.337-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>34. El combate de Arroyo del Tigre</title><content type='html'>En cuanto se les enfriaron los músculos, les empezó a doler todo. Los que durmieron primero lo hicieron como troncos, los otros pasaron horas de agarrotamiento, llenos de calambres en las piernas. Por suerte, tenían todo el día para descansar y, discretamente, comer y acaso buscar comida.&lt;br /&gt;¿Cuánto habían caminado? ¿Veinte? ¿Veinticinco? ¿Treinta kilómetros?&lt;br /&gt;El cansancio y el hambre eran feroces. Los saciaron abundantemente.&lt;br /&gt;Todo el día, Lemma, internamente nervioso y siempre de sueño liviano y mínimo, vio cuerpos tirados en el piso, comiendo o durmiendo, charlando de manera despreocupada. Parecían un camping de linyeras.&lt;br /&gt;A la tardecita dieron con una horda algo asustada por la cantidad de gente. Les explicaron. Unos siete u ocho decidieron sumarse a la expedición.&lt;br /&gt;La asamblea de cabecillas decidió ese atardecer caminar menos horas que el primer día, no más de cinco o seis, bien entrada la noche y después de hacer la comida principal.&lt;br /&gt;Era peligroso quedarse en un lugar desconocido en plena oscuridad, sin saber lo que podrían encontrarse, así que lo mejor era arrancar pasada la medianoche y caminar hasta las primeras claridades, con el terreno ya batido por los exploradores de vanguardia. Así, la cosa era dormir la mayor parte del día, para aprovechar el tiempo. De modo que, a partir de la segunda jornada, salvo los encargados de las guardias, todos dormían hasta las cuatro o cinco de la tarde.&lt;br /&gt;Salvo ese, no parecía haber cambios demasiado evidentes en el estilo de vida. Además, claro, las siete hordas estaban mucho más cerca.&lt;br /&gt;Pero sí había algo nuevo, y era la tensión de que los descubrieran, la preocupación por no dejar el menor rastro: aprovechaban la caminata nocturna para no prender hogueras. Trataban de cocinar pescado a la orilla de los ríos y luego juntaban o enterraban de algún modo la ceniza, cuidando siempre al asar que no hubiera demasiado humo junto.&lt;br /&gt;En cierto modo, estaban esperando la primera partida de cazadores, a ver qué cambiaría, si algo cambiaría. Lo supieron la tarde de la sexta jornada.&lt;br /&gt;Serían las tres y media (se había distribuido al menos un reloj de pulsera por horda, para coordinar acciones) cuando una guardia entró caminando rápida y precavidamente, casi agachada, y susurró que había una decena de cazadores en el borde de un arroyo, como buscando huellas.&lt;br /&gt;No tenían demasiados modos de evitar la partida, por la profusión de charcos y arroyuelos en la cercanía del Arroyo del Tigre.&lt;br /&gt;De inmediato, los cabecillas de las siete hordas se comunicaron y armaron, en el mayor silencio y quietud de la mayoría, una partida de unos treinta flechadores al mando de Clara. Parecía haber consenso respecto de las condiciones de líder militar de la muchacha. Los tipos la seguían; ejercía alguna forma de fascinación a lo Juana de Arco, a lo Facundo Quiroga.&lt;br /&gt;Clara recibió las últimas noticias de los vigías: la partida se estaba trasladando hacia el este, se iba a cruzar, en media hora de caminata, con una horda, la de más a la izquierda. Mandó directivas para cambiar con sumo cuidado la posición de la dicha horda, mientras Clara, que no conocía el terreno en que se hallaban, sondeaba, lo más rápido posible, un lugar para emboscarlos.&lt;br /&gt;Finalmente, los rodearon en el claro de un bosque, con el sonido cercano de agua corriendo torrentosa e invisible.&lt;br /&gt;Clara disparó la primera flecha. De inmediato vinieron treinta flechas más, y siete cazadores quedaron muertos. Los otros tres, aterrorizados, pedían perdón a los gritos, heridos, tirados en el piso, y Clara gritó con voz que infundía pánico que se pusieran de pie despacio y tirasen las ballestas y las armas cortas que tuviesen. Los tipos lo hicieron.&lt;br /&gt;Los tres estaban heridos, atravesados en una pierna o en una cadera o aun en el torso. Uno tenía&lt;br /&gt;además el hombro despedazado, con la ropa rota y la carne al aire, sangrando con profusión.&lt;br /&gt;Mientras el resto apuntaba, Clara se acercó con una docena de flechadores en actitud de disparar. Ella, con la ballesta baja pero cargada, los miró sonriéndoles con odio.&lt;br /&gt;Les preguntó si sabían lo que estaban haciendo, que habían venido a matar personas, personas como ellos. Ellos tartamudearon incoherencias, con los ojos llenos de lágrimas. Que estaban heridos, decían; que no querían hacerle daño a nadie; que eran gente de trabajo tratando de pasar unas vacaciones; que el Gobierno los había convencido de que eso estaba bien; que la ley lo permitía.&lt;br /&gt;Clara los calló en ese punto con un alarido que los hizo temblar. Sus ojos claros eran como de animal de presa, o quizá mejor como de cervatillo de pronto convertido en puma. Los miró unos segundos en silencio, con los ojos helados, y luego, apartando la vista y comenzando a alejarse del sitio, susurró a sus compañeros &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mátenlos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Los tipos lloraron de modo patético y las ballestas dispararon contra los tres cuerpos de pie, que cayeron muertos, cada uno atravesado por tres o cuatro flechas a la altura del corazón.&lt;br /&gt;Después remataron a los que quedaban en el piso y saquearon sus posesiones.&lt;br /&gt;Durmieron el resto de la tarde, con un cambio de guardias alerta y nervioso.&lt;br /&gt;Juan, prudente, se encargó de esconder lo mejor que pudo los cadáveres en el fondo de un bosque. Después, caminaron en silencio toda la noche, para alejarse lo más posible del lugar. &lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="themeData" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"&gt;&lt;link rel="colorSchemeMapping" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt; 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 &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-7131437026030298744?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/7131437026030298744/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=7131437026030298744&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7131437026030298744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7131437026030298744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/34-el-combate-de-arroyo-del-tigre.html' title='34. El combate de Arroyo del Tigre'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-2877380080516329350</id><published>2010-01-12T14:14:00.002-03:00</published><updated>2010-01-12T14:26:01.952-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>33. El éxodo</title><content type='html'>Tenían una ventaja: no había materiales pesados que acarrear. Si bien llevaban todo a hombro, en bolsos o a la rastra, el cruce del Ibicuy no sería como cruzar caballos o elefantes y cañones. A lo sumo, había algunas carpas y bolsas de dormir secuestradas a los cazadores exterminados, insuficientes para todos, pero hasta eso era ahora una comodidad.&lt;br /&gt;Una vez decidida la expedición y el derrotero entre los cabecillas, se trató el tema de los imposibilitados, primero, y de la comunicación, a la propia horda en principio, y a las vecinas después. Y quizá convencerlos.&lt;br /&gt;Cuando pensaron esto último se dieron cuenta de que estaban apenas al principio de todo, que la tarea sería aún más difícil de lo que la habían imaginado al planificarla.&lt;br /&gt;Además, vendrían los temas de cartel: ¿quién comandaría la expedición entre todas las hordas?&lt;br /&gt;Decidieron antes de comunicar los detalles del plan al resto de la horda que los muy enfermos y los imposibilitados de moverse por su cuenta tendrían que quedarse con hordas que decidieran permanecer al norte.&lt;br /&gt;Además, la naturaleza nómade de los movimientos de cada horda haría complicada la comunicación y la discusión de las ideas. Eso iba a llevar tiempo.&lt;br /&gt;Comunicaron el plan de ir hacia el sur a la treintena de adultos de la horda. La media docena de inválidos se quejó; los iban a abandonar a una muerte segura. Se aclaró ese punto, en la medida de las posibilidades. Se dijo también que la empresa era sumamente arriesgada, y que aquellos que no quisieran emprenderla tenían todo el derecho de quedarse con gente de otras hordas que de seguro tampoco querrían atravesar un país por la utopía de vivir tranquilos unos meses.&lt;br /&gt;Bien mirado, era bastante loco el plan, en la situación en que estaban.&lt;br /&gt;Hubo algunos cabildeos antes de la votación, porque los inválidos no querían que los abandonasen, y los más cercanos a ellos tampoco, pero los afectos se cruzaban entre los que querían irse y los que querían o debían quedarse. Finalmente, una veintena de ellos decidió ir hacia el sur.&lt;br /&gt;Los siguientes días, los parlamentos se dirigieron a los cabecillas de las otras hordas.&lt;br /&gt;A muchos les pareció una locura (Estamos fritos, pensaba Lemma al oír esas objeciones, teniendo en cuenta que alguno de los que dice esto está totalmente loco), y se negaron de plano. Otros no parecieron muy convencidos, pero prometieron consultar cada uno a su grupo. Un tercio, finalmente, se mostró entusiasmado . En total, se aseguraron unas trescientas personas contando niños, y se trabajó una semana en la mejor reubicación de los que se quedarían. Se trató de repartir los líderes naturales en varias hordas.&lt;br /&gt;Finalmente, una tarde en que ya el frío arreciaba, con promesa de lluvia, los viejos conocidos se despidieron, cada uno en su lugar del día, antes de acudir, los emigrantes, al punto de reunión.&lt;br /&gt;Se había decidido marchar en siete grupos u hordas, cada uno con sus cabecillas, que se encargarían cada tarde de coordinar las acciones para el día siguiente y de tomar las decisiones en conjunto. En caso de desacuerdos, se procedería a votar por mayoría simple para la decisión definitiva. Era engorroso, pero lo más civilizado y accesible que encontraron para compatibilizar la lucha de egos.&lt;br /&gt;Partieron de noche, con el sol casi caído, en silencio. Eran un ejército dividido en siete partidas de caminantes, con bártulos llevaderos a mano o a hombro, mal vestidos, comidos a como se pudiera, locos, condenados a prisión perpetua, algunos condenados sin saber por qué (como Lemma). En todos imperaban el silencio, la opresión en el estómago mezclada a la esperanza de vivir tranquilos, al menos más tranquilos.&lt;br /&gt;Tenían que recorrer, contando los rodeos para esquivar ríos y postas, unos trescientos kilómetros. Un kilómetro cada veinte minutos o media hora, caminando despacito, dos o tres kilómetros por hora, doce o dieciocho kilómetros por día caminando seis horas de noche, eran entre veinte y veinticinco días de caminata, si no surgían problemas inesperados.&lt;br /&gt;Todos esos datos bailoteaban en la mente de Lemma mientras marchaba, mal abrigado y con una mochila en la espalda, al frío húmedo de la noche.&lt;br /&gt;Sentía sobre sí todo el peso de la responsabilidad por todas esas vidas que, de algún modo, dependían de su idea. Y, al mismo tiempo, sentía que otra no había, que quedarse era lo mismo que irse, y que al final todos morirían de un flechazo o de alguna enfermedad o de una mordida de serpiente o de un garrotazo en la cabeza o por un rayo en medio de una tormenta eléctrica. Que al final, lo único que importaba era seguir adelante, darle a esa gente desahuciada una esperanza de futuro, una ilusión, aunque más no fuera falsa, para que se olvidasen un poco de su triste destino. Seguir, seguir, seguir viviendo mientras se pudiera, como se pudiera. El animal humano, diría Juan en su jerga.&lt;br /&gt;Caminaron hasta que se vieron las primeras luces en el este. Ahí, cada uno de los siete grupos se detuvo a descansar por turnos, luego de distribuir las guardias. Habían caminado, con algunos mínimos parates, durante unas once o doce horas, desde el atardecer hasta el amanecer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-2877380080516329350?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/2877380080516329350/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=2877380080516329350&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2877380080516329350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2877380080516329350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/33-el-exodo.html' title='33. El éxodo'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-7511042117867195969</id><published>2010-01-11T14:02:00.003-03:00</published><updated>2010-01-11T14:21:13.630-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>32. Plan de evasión</title><content type='html'>Era como una expedición, quizá medio millar de personas de los cuales sólo una cuarta o quinta parte estaría en condiciones de proteger los movimientos. Al mismo tiempo, tenía algo de heroico, de huida de los judíos de Egipto o de éxodo jujeño, apuntó Juan, ensoñado.&lt;br /&gt;Para eso, acotó Fernando pensativo, había que tener alimento asegurado durante el camino, y modo efectivo de trasladar enfermos e imposibilitados.&lt;br /&gt;Juan comentó al respecto la posibilidad de dejar a los más incapacitados en hordas que decidieran quedarse en el norte (suponiendo que verdaderamente estuvieran en el norte).&lt;br /&gt;Asimismo, luego de un instante de silencio, sonriendo con su paz habitual, Juan le dijo a Lemma que por qué no había dicho antes eso de las cuchillas, que si era verdad les daba una ubicación geográfica clara. Ellos habían robado algunos mapas parciales del coto (que, por parciales, no les servían para establecer su ubicación más que localmente), y alguno total tendría que haber en otra horda, eso estaría perfecto para tratar de eludir las cercanías de postas.&lt;br /&gt;A la nochecita, antes de repartir las guardias de la madrugada, se reunieron con Clara y Alfredo y comentaron la idea de Lemma.&lt;br /&gt;A Alfredo le daba lo mismo. Fernando acotó que era una forma de salir de este hastío, de este punto muerto en que estaban, esperando que vinieran a cazarlos.&lt;br /&gt;A Clara no le gustó el asunto hasta que se habló de logística y de maniobras coordinadas para proteger la retirada hacia el sur y de mayor humedad, pero en los frescos riachos y bañados afluentes del Paraná.&lt;br /&gt;En los siguientes tres días, esbozaron un esquema de mapa total del coto, cotejando y conjeturando a partir de los diversos mapas menores que pudieron reunir.&lt;br /&gt;Una vez conseguido ese objetivo, analizaron detenidamente  el resultado hasta decidir que se encontraban justo entre la Cuchilla de Montiel y la Cuchilla Grande, un poco arriba del Arroyo del Medio. Si querían llegar al sur, el mejor camino para esquivar la posta de Villaguay era rodeándola por el oeste, del otro lado del río Gualeguay.&lt;br /&gt;Discutieron largamente si vadear el Arroyo del Tigre o tomar el riesgo de esquivarlo más hacia el oeste, más cerca de la posta de Paraná. Después tendrían que atravesar la zona entre el Nogoyá y el Gualeguay, bastante lejos de la posta de Victoria, por un lugar en que la tierra interrumpía la pléyade de arroyos y ríos, y después, lo más lejos posible de la posta de Gualeguay, alcanzar, bordeando el Nogoyá, el río Ibicuy, para llegar finalmente a la enorme Isla (o Delta o Archipiélago) de las Lechiguanas. O si no, bien bien al sudeste del coto, bien contra el límite, debajo del Paranacito, había una zona llena de bañados y arroyos que podía dificultar la tarea de los eventuales cazadores.&lt;br /&gt;Lo más difícil de todo en términos materiales sería cruzar el Ibicuy, porque tendrían que construir algún tipo de balsas o canoas, y eso llevaría tiempo, y no tenían herramientas suficientes para una tarea de ese tipo a la velocidad que se iba a requerir, ni tampoco gente con conocimiento necesario para realizar esos trabajos de la mejor manera. A lo sumo podían juntar cuatro o cinco carpinteros (en verdad, gente con algún mínimo conocimiento de carpintería) entre varias hordas.&lt;br /&gt;Estas reflexiones les llevaron un par de semanas de reuniones a la vera de algún arroyo o al abrigo de un bosque, a la hora del ocaso. Por ejemplo, Juan propuso llevar todas las semillas que pudiesen, de frutas, hortalizas y trigo, para sembrar en la isla y tener en el futuro. Durante semanas que ocuparon varios meses, pasaban las horas de la tarde en silencios interrumpidos para cambiar ideas así, para perfeccionarlas.&lt;br /&gt;Lo del Ibicuy era un punto serio, que los hacía dudar de la viabilidad de toda la expedición. La otra posibilidad, rápidamente desechada por el riesgo inmediato que traía, era bajar por la Cuchilla Grande y tomar el camino de más al este, con muchos menos ríos y sin ninguno grande como para dificultarles el camino, que podía llevarlos hacia la zona del Paranacito, pero para eso había que pasar entre todas las postas de esa zona, que estaban mucho más pegadas, y los iban a detectar seguro.&lt;br /&gt;Una duda que tuvo Clara entre todas esas cavilaciones del grupo fue si no vigilarían los movimientos de las hordas satelitalmente, si no se darían cuenta de la movilización de medio millar de personas.&lt;br /&gt;Eso los llenó de espanto a los cinco, porque se dieron cuenta de que sin dudas sería así.&lt;br /&gt;Al final, Lemma rompió el silencio para señalar que ellos no eran un ejército y que la idea del Partido no era que se los cazara de manera inmisericorde, que se los exterminara, sino por el contrario, conservar una dotación permanente de habitantes en el coto que fuera posible cazar; así que, aunque vigilaran sus movimientos, quizá con propósitos científicos (la Antropología argentina estaba dando que hablar al mundo a partir de la creación del Coto), era dudoso que comunicaran la información a los grupos de cazadores, que parecían moverse al azar buscando hordas. Además, agregó, podían, para evitar las sospechas de los guardabosques, caminar la mayor parte de la noche, y descansar por turnos de día, para evitar cualquier sorpresa.&lt;br /&gt;El tema del Ibicuy podía solucionarse así: quizá cruzar de noche, armando, ¿cómo lo llamaban los gauchos?, Juan se acordó de inmediato de un detalle así en el Facundo de Sarmiento, bolas de cuero inflado para flotar, y unos bagayos para llevar en la cabeza y que no se mojaran los elementos importantes. Claro que no tenían cuero suficiente, ni herramientas para zurcir una costura tan pequeña, agregó en seguida con algún desconsuelo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-7511042117867195969?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/7511042117867195969/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=7511042117867195969&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7511042117867195969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7511042117867195969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/32-plan-de-evasion.html' title='32. Plan de evasión'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-881030572182752992</id><published>2010-01-07T18:43:00.004-03:00</published><updated>2010-01-07T19:08:30.580-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>31. Una nueva esperanza</title><content type='html'>Estaba llegando el invierno. Algunos árboles, de estación, sobre todo frutales, se doraban arriba y luego se deshojaban día a día. A la noche refrescaba un poco más.&lt;br /&gt;El ascendiente de Lemma dentro del grupo creció luego de su bautismo de fuego. Por su prudencia (quizá porque era el único ni loco ni asesino condenado a perpetua entre los cabecillas de la horda, quizá porque en las reuniones sólo hablaba si le preguntaban), lo consideraron como la voz del equilibrio.&lt;br /&gt;Cada uno tenía sus opiniones sobre lo que había que hacer.&lt;br /&gt;Clara quería perfeccionar los escuadrones de flechadores de varias hordas coaligadas, y hacer batidas permanentes para exterminar a los cazadores incluso de día a campo abierto, con superioridad numérica.&lt;br /&gt;Alfredo estaba conforme, no excesivamente emocionado, pero conforme, con las cosas como estaban.&lt;br /&gt;Juan, el más prudente de los locos, decía que la iniciativa de Clara lo único que iba a lograr sería una reacción doble de los cazadores, batallas campales que serían sangrientas, muertes al pedo. Ellos lo que querían era vivir tranquilos. A Clara la excitaba claramente lo de las batallas campales: no era objetiva.&lt;br /&gt;Fernando coincidía con las opiniones de Juan, pero creía que así como estaban dadas las cosas,  en una vía muerta, no iban ni para atrás ni para adelante.&lt;br /&gt;Lemma, una tarde, soltó ante Fernando y Juan una idea que barruntaba desde hacía un tiempo, sin atreverse a decirla en voz alta porque le parecía difícil de realizar en lo práctico. Estaban en lo que antes había sido la provincia de Entre Ríos, eso ya lo sabían todos. Si los recuerdos de Lemma no lo traicionaban (y esto era sólo un recurso retórico, porque Lemma se acordaba muy bien del dato), al norte de la provincia había lomadas, o cuchillas, como se las llamaba. Si esto era así, y era así, estaban más bien al norte de la provincia (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;del coto&lt;/span&gt;, se corrigió). Ahora bien, hacia el sur, bien hacia el sur, en el límite del coto, la zona era más anegadiza y llena de islas, sobre todo al sudeste. En ese terreno, más cortado, las emboscadas serían más difíciles y tendría que haber más pesca, (en esa época del año un dato fundamental, porque los frutales estaban quedándose secos y el invierno, los más veteranos del coto lo sabían, era duro en asunto de comida).&lt;br /&gt;Fernando y Juan escucharon con atención. Entendían, dijo Juan en nombre de los dos, luego de una mirada de inteligencia entre ellos, que lo que Lemma proponía era irse para el sur.&lt;br /&gt;Lemma asintió. Sabía que no era algo fácil. En el medio tendrían que sortear acaso varias postas de vigilancia.&lt;br /&gt;Fernando acotó que más bien se ubicaban a la vera de los ríos, sobre los límites del coto.&lt;br /&gt;Lemma objetó que por una cuestión práctica era seguro que al menos una posta habría por el centro, por un tema de cobertura del terreno, por Villaguay o Rosario del Tala, ya que sabían que las postas estaban, si las declaraciones de los cazadores torturados antes de ultimarlos no les mentían, en los sitios de las antiguas poblaciones principales. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Si eso era cierto, a ojo de buen cubero&lt;/span&gt;, siguió Lemma, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hacia el este tendría que haber una posta en Concordia, y hacia el oeste otra en La Paz. Acaso al norte, en San José de Feliciano, tenía que haber otra. Hacia el centro tendría que haber postas en Paraná y en Concepción del Uruguay, o en su defecto en Colón, al menos un puesto de vigilancia del viejo puente hacia el Salto uruguayo. Entre esas dos postas tendría que haber otra para batir el centro, a la altura de Villaguay o de Rosario del Tala. &lt;/span&gt;Y después, al sur, Gualeguaychú era una fija al sudeste, y probablemente Gualeguay o Victoria completaran las postas.&lt;br /&gt;Juan, tratando de hacer memoria, dijo que si eso era así, las postas de Gualeguay y Gualeguaychú tendrían que quedar muy cerca de donde Lemma quería ir, y que eso era un peligro adicional.&lt;br /&gt;Fernando, entusiasmado con la idea, dijo que una huida hacia el sur debería evitar los grandes ríos que bordean el coto, porque allí estarían las postas, y también la supuesta posta del centro.&lt;br /&gt;Para eso necesitaban mapas, y alguien que supiera usarlos. No tenían modo de establecer su posición geográfica exacta, así que el asunto era peligroso. Además, si Juan había captado bien la idea de Lemma, se trataba de unir la mayor cantidad de hordas y moverse de la manera más sigilosa y sin dejar rastros, lo que iba a ser muy difícil.&lt;br /&gt;Se quedaron callados un buen rato, meditando cada uno para sí los pro y los contra, las posibilidades y las dificultades.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-881030572182752992?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/881030572182752992/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=881030572182752992&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/881030572182752992'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/881030572182752992'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/31-una-nueva-esperanza.html' title='31. Una nueva esperanza'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-1048221231992686883</id><published>2010-01-05T19:07:00.003-03:00</published><updated>2010-01-05T19:19:14.469-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>30. Bautismo</title><content type='html'>Luego, no pasaba casi nunca nada, así que se fue al menos acostumbrando a esa opresión en el estómago, a los latidos en alerta. No obstante, Lemma se tenía por anímicamente apocado, tímido, y tenía el temor de resultar cobarde, de hocicar en el momento clave.&lt;br /&gt;Su primer avistamiento, que ocurrió de noche, lo llenó de terror y de furia, lo trastornó de un modo inesperado para él, hizo aflorar un Lemma desconocido. No era mejor ni peor flechador que la mayoría, pero estaba por verse su coraje en el fragor de la batalla, de la emboscada recibida o dada, en el combate cuerpo a cuerpo incluso, si se daba.&lt;br /&gt;Se le acercó en silencio Clara, que comandaba la guardia de esa madrugada, diciendo que había humo como a dos kilómetros. Fiel a su costumbre, no pidió voluntarios, sino que se llevó un par de  ballesteros veteranos, dejó a otro comandando las cercanías de la horda y sumó a Lemma al grupo de posibles emboscadores, junto con otros bisoños.&lt;br /&gt;Tardaron casi una hora en acercarse, cada vez más sigilosamente, en absoluto silencio y casi pegados uno al otro para no tener que hablar, para poder arreglarse con toques y señas en la penumbra de esa noche de luna nueva.&lt;br /&gt;De golpe, Lemma sintió el murmullo lejano y casi imperceptible, salvo para un oído aguzado ya a los sonidos del coto, de una llama extinguiendo sus últimos rescoldos.&lt;br /&gt;Los cazadores eran once en total, y estaban en un claro de bosquecillo, durmiendo menos dos, que montaban guardia tomando mate alrededor del fuego para no aflojarle al sueño, cambiando menos palabras que chupadas a la bombilla.&lt;br /&gt;Clara, mediante gestos ya codificados entre los flechadores de la horda, indicó los dos blancos: dos flechadores por centinela. Tenían que contar mentalmente hasta cien, una vez acomodados en sus posiciones, y disparar lo más sincronizadamente posible. Los ayudaba la penumbra total entre los árboles, y el relumbrón de la fogata en el centro hacía de los blancos objetivos fáciles.&lt;br /&gt;Contaron, como habían aprendido y practicado, hasta cien. Con diferencia de un segundo, las flechas atravesaron de lado a lado los pechos de los mateadores, que cayeron con un sonido sordo.&lt;br /&gt;La siguiente parte del plan estaba también pautada.&lt;br /&gt;Los flechadores se acercaron unos pasos en absoluto silencio y, de bastante cerca, casi encima de los nuevos blancos, dispararon al unísono a cuatro cuerpos envueltos en bolsas de dormir. Los estertores de los seis muertos o moribundos perturbaron a los otros cinco, que se despertaron un poco. Clara, de reflejos veloces, atravesó la cara del primero que levantó la cabeza, a la altura del pómulo izquierdo: muerte cerebral instantánea.&lt;br /&gt;Eso bastó para que los otros cuatro cazadores comenzaran a gritar, aterrorizados,  a intentar pararse y buscar las armas o huir torpemente entre las bolsas que los envolvían. Los flecharon de cerca, sin piedad, apuntando al pecho o a la cabeza: cayeron como piedras, sin más que, a lo sumo, un gemido sordo o un breve estertor, secos, salvo uno que alcanzó a desenredarse y, cuchillo en mano, salió corriendo despavorido en la oscuridad.&lt;br /&gt;Lemma, que con sus piernas largas y flacas se había revelado como uno de los más veloces de la horda, salió corriendo sin pensarlo en persecución del sobreviviente. Lo corrió casi medio kilómetro entre árboles y penumbras, sin verlo, guiado sólo por el sonido de los pasos y el jadeo de pánico del perseguido.&lt;br /&gt;Finalmente, el fugitivo tropezó en un tronco seco y cayó de bruces. Lemma lo alcanzó antes de que pudiera pararse. Cansado por la carrera, con rabia, con un odio insospechado para él, casi con placer, se le acercó y lo pateó en el piso con saña, con la punta de acero de sus gastados borceguíes, mientras el tipo gritaba de terror entrecortadamente entre los puntapiés de Lemma que le daban en el estómago, en las costillas, en la espalda, en la cara, varias veces en la cara. El tipo lloraba y pedía clemencia, y Lemma, lleno de ira, lo puteó bajito, cansado por tanto ajetreo, y le soltó &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Clemencia, hijo de puta, vos pedís clemencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Después sacó un cuchillo enorme y afilado y, con una crueldad imprevista, lo fue degollando poco a poco, entre los gritos gorgoteantes de sangre del muchacho (porque no tenía más de veintidós o veintitrés años, ojos claros, cara de pibe, seguro de familia rica), sintiendo cómo se moría lentamente entre sus manos.&lt;br /&gt;Clara y otros dos llegaron y vieron la escena, un poco impresionados porque no lo esperaban de alguien tan pacífico como Lemma.&lt;br /&gt;Cuando se dio cuenta de que el muchacho ya no se sacudía bajo su rodilla, lo dejó así, a medio decapitar, con las vértebras medio rajadas por el filo del cuchillo. En silencio, entre el silencio neutro de la noche, con el rostro sombrío, lo desnudó y le quitó sus pertenencias.&lt;br /&gt;Juntaron como doscientas flechas, además de las ballestas, esa noche.&lt;br /&gt;Lemma se durmió al amanecer, agotados los nervios por la guardia y las cosas que habían pasado, con las mandíbulas clavadas una contra otra, con una rabia feroz, impiadosa.&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt; 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 &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-1048221231992686883?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/1048221231992686883/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=1048221231992686883&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/1048221231992686883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/1048221231992686883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/30-bautismo.html' title='30. Bautismo'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-220920235324223432</id><published>2010-01-04T18:27:00.002-03:00</published><updated>2010-01-04T18:39:49.821-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>29. La oferta</title><content type='html'>Jamás en su vida había tenido tanto sexo. En realidad, en toda su vida anterior al coto había habido tres mujeres.&lt;br /&gt;Ahora, cada tanto, cada vez que a una le venían ganas, buscaba a alguno entre la horda, y no había demasiado para elegir mucho más atractivo que Lemma, y no había ninguna mina que fuera realmente bonita, salvo Clara, que era intocable y parecía tenerle un horror feroz al sexo.&lt;br /&gt;Pero todas estaban más o menos disponibles y deseosas e indiferentes al pene de turno, de manera que cuando les venían ganas, simplemente buscaban a uno (a veces se repetía, pero esta no era la regla general, no había demasiado lugar para el amor romántico en el coto, con la vida que llevaban) y se iban a coger a algún lugar apartado.&lt;br /&gt;Con los meses, Lemma se fue acostumbrando hasta a esto, y los días se le hicieron iguales y plácidos, entre tareas manuales y caminatas y juegos y charlas indistintas o largos silencios compartidos, porque tampoco había tantas cosas para hablar una vez conocidas las personas en un círculo tan cerrado y tan chico y tan inestable.&lt;br /&gt;Una tardecita soleada, a la vera de un arroyo, se le acercó Alfredo con aire de que iba a decir algo importante. Lemma se dio cuenta de eso por la solemnidad con que Alfredo bajó la mirada cuando él levantó la vista.&lt;br /&gt;Alfredo se sentó a su lado, a lo indio, le sonrió, Lemma también. Lemma lo miró y dijo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tenés algo para decirme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Alfredo asintió. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sí, mirá… Es para que lo pienses bien, porqueee… es peliagudo. O sea… estuvimos analizando con los muchachos el tema de los flechadores. Ahora somos ocho, para cuarenta personas… pocos… Yyy… pensando en quiénes podrían convertirse en guerreros, viendo lo físico y lo anímico, nos pareció que vos sos de los dos o tres que se podrían sumar. Claro que vos tenés que aceptarlo de buena gana, porque es arriesgar la vida más que lo usual, arriesgar la vida por los otros del grupo, por la supervivencia del grupo, por todos nosotros. &lt;/span&gt;Hizo un silencio. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Es una decisión difícil y no queremos apurarte, pero pensalo bien. Nosotros tenemos fe en vos, en que podés hacerlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;A Lemma lo halagó la noticia de que lo considerasen digno de tomar las armas. Era claro también que no había una gran cantidad de hombres y mujeres sanos y equilibrados como para elegir, se repetía con escepticismo, pero era casi la primera vez en su vida que lo hacían sentirse más que un mero apéndice (que no molesta demasiado pero que tampoco ayuda demasiado, ni demasiado útil ni demasiado inútil, una larva más entre otras miles).&lt;br /&gt;Le dijo a Alfredo que lo dejara pensarlo, pero íntimamente se regocijaba con la idea.&lt;br /&gt;Después, a la noche, antes de dormirse, pensó que lo que le ofrecían era acercarlo a una muerte violenta, pero que ya, ahí adentro, estaba en ese riesgo constante. Algo en el coto había despertado en él una especie de rebeldía instintiva. Quizá fuera la indefensión en que todos estaban respecto de los cazadores, la injusticia y la imposibilidad de salir de allí. Eran condenados a muerte con la pena diferida para cualquier momento.&lt;br /&gt;No alcanzaba a convencerse de si eso era justo o injusto en términos de toda la sociedad, pero en todo caso era injusto quizá para ellos, los de adentro, casi víctimas propiciatorias de la paz social.&lt;br /&gt;Aceptó.&lt;br /&gt;Durante un mes, lo adiestraron en las tácticas y estrategias de guerrillas, de vigilancia, de defensa, lo hicieron practicar fuertes ejercicios físicos, le enseñaron a cargar y apuntar y disparar miles de veces las flechas con su ballesta.&lt;br /&gt;El silbido que despedía la flecha, y el de la cuerda tensada de la ballesta al disparar, eran excitantes en sí mismos, bellos. Disfrutó su entrenamiento.&lt;br /&gt;Luego de esas cuatro semanas, lo empezaron a llevar como “residente” a las guardias y a los rastrillajes, de día y de noche. Sintió una excitación enorme, un miedo enorme, la primera vez que lo llevaron.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-220920235324223432?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/220920235324223432/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=220920235324223432&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/220920235324223432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/220920235324223432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2010/01/29-la-oferta.html' title='29. La oferta'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-8586821722088892732</id><published>2009-12-30T17:57:00.002-03:00</published><updated>2009-12-30T18:05:59.378-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>28. Livin' la vida loca</title><content type='html'>Lemma tuvo así desde ese día un mapa completo de la vida en el coto.&lt;br /&gt;Y no le gustó.&lt;br /&gt;Por muchos días, quedó pensativo, abstraído, ni siquiera melancólico, sino incrédulamente pensativo y abstraído, pasmado por todas esas vidas tronchadas de modo absurdo y cruel.&lt;br /&gt;Por primera vez, había visto la muerte cara a cara en toda su crudeza, no una muerte burguesa en la cama de un hospital, inconsciente y acaso sin dolor, sino la muerte a los gritos, entre llantos, escupiendo sangre, con el horror de saber que se moría y no había remisión, con el tiempo suficiente para saber que uno se moría.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, algunos volvieron al sitio a ver qué se podía juntar, si había algún sobreviviente: no había ninguno, por supuesto, pero pudieron recoger unas setenta flechas y desnudar los cadáveres para aprovechar la ropa.&lt;br /&gt;Después los metieron a todos juntos, amontonados, a que se pudrieran al borde de la loma, porque no tenían con qué enterrarlos. Alguien le comentó a propósito de eso que las gallinas salvajes que andaban por el coto se estaban volviendo carroñeras, y más cimarronas.&lt;br /&gt;Lemma sintió asco previendo la inmundicia que infestaría el aire en pocos días, con esos cuerpos pudriéndose al calor húmedo del coto. De todos modos, le aclararon, los guardabosques se encargarían de llevarse los cuerpos. Para Juan, los usaban como abono.&lt;br /&gt;Pasaron los meses.&lt;br /&gt;Hubo un par de cacerías más, y una docena más de muertos entre cazados y enfermos, y se sumaron a la horda unos ocho provenientes de otro grupo estragado. Así se hacía cuando un grupo se había tornado demasiado chico como para autoabastecerse y procurar su defensa.&lt;br /&gt;Además, nació media docena de niños.&lt;br /&gt;Lemma terminó de hacerse uno más de la horda, acostumbrándose a esa vida a veces blanda y feliz y a veces cruel y letal, a la muerte violenta que los cercaba en cualquier momento, a vivir en esa certeza.&lt;br /&gt;Eso lo endureció sentimentalmente, porque si no se hacía imposible que la psique sobreviviera a todo el horror (muchos no lo habían logrado). Al tiempo, lo conocieron en la horda como un hombre callado, de sonrisa melancólica y habitualmente taciturno, serenamente taciturno, que nunca iniciaba una charla pero era capaz de escuchar a cualquiera y de algún modo contenerlo espiritualmente, hacerlo sentir cómodo, atendido, comprendido.&lt;br /&gt;Hablaban del mundo de afuera, se contaban sus vidas (pero Lemma sentía que lo que contaba era algo de una vida anterior, que le hubiera sucedido a otra persona; era incapaz de establecer un nexo entre el Lemma empleado de oficina en Almagro y este que andaba semidesnudo y nadaba y caminaba kilómetros por día, y que era capaz de cazar un pez con la mano o con un palo afilado, veloz como nunca lo había sido, o de correr a toda velocidad durante un buen cuarto de hora casi sin ahogarse, con asma y todo; a veces, lograba aún pensar en sus hijos con algo en el pecho que se parecía a la amargura y la nostalgia, a extrañarlos, pero sólo reencontraba en general la perplejidad que sentirían por su desaparición ellos y todos los que lo habían conocido).&lt;br /&gt;Lemma, que jamás, salvo en el colegio, había sido un hombre afecto a los ejercicios, se sorprendía ahora viendo una desnudez flaca pero curtida y fibrosa. Su piel era más cobriza. Era el único tipo de bigotes en toda la horda, por inercia, porque el bigote era parte de su persona, y se hacía rasurar todos los días por algún otro, de manera que su cara, cobriza, estaba siempre limpia y despejada como la de un ciudadano. Se descubría ágil y fuerte, capaz de levantar un tronco o una piedra pesada, capaz de realizar tareas y de ejecutar actos que lo hubieran llenado de aprensión y pesimismo de haberles sido propuestas en su vida anterior.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-8586821722088892732?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/8586821722088892732/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=8586821722088892732&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8586821722088892732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8586821722088892732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/28-livin-la-vida-loca.html' title='28. Livin&apos; la vida loca'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-499396566796830340</id><published>2009-12-29T18:41:00.003-03:00</published><updated>2009-12-29T18:49:36.826-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>27. Hay que caer, y no se puede elegir dónde</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Pronto, Lemma se sintió plenamente a gusto allí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Vivía al aire libre, sin obligaciones pesadas, casi todas las mujeres estaban disponibles sexualmente para casi todos, nadaba y caminaba mucho, estaba fuerte como un toro, como nunca en su vida, sin rastros de asma. Era feliz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Por momentos se sorprendía de no recordar más seguido la vida de afuera, su propia vida, sus propios hijos, y le daba mucha culpa, pero en general se limitaba a perderse en las lisuras del puro presente sin preocupaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Así, como un mes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;En ese período, hubo un par de falsas alarmas de proximidad de cazadores, y una vez incluso hubo que esquivar a un grupo de ellos mediante un traslado rápido, compaginado y silencioso, durante el cual Lemma sintió un miedo propiamente cerval, como jamás en su vida. Sin embargo, eran islas dentro de la oceánica calma de cada jornada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Pero un día lluvioso, por la tarde (habían pasado todo el tiempo al abrigo de los árboles aguantando el frío del agua que caía, impiadosa y pertinaz), apareció una de las guerrilleras corriendo y dijo lo más bajo que pudo que a veinte minutos de caminata había un grupo de cazadores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;La maquinaria se puso en marcha de inmediato en silencio sepulcral, aprovechando para ocultar su retirada lomadas y bosquecillos, agua y frío, mientras los portadores de armas cubrían la retirada y pasaban el mensaje a otras hordas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Pero después de una hora de caminata silenciosa, cuando transitaban la ladera de una loma rumbo a unos árboles tras de los cuales había un vado, empezaron a sonar los silbidos de las flechas y Lemma, cuando sintió los alaridos de horror de los locos, sintió que el corazón le latía a doscientas pulsaciones por minuto y que se le ponían todos los pelos de punta y que se le helaba la sangre y que se cagaba (literalmente) encima, y todos empezaron a correr mientras los cazadores, ocultos no se sabía dónde, disparaban decenas de flechas por minuto, haciendo estragos en la horda huyente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Durante un cuarto de hora, Lemma vio, mientras corría en cualquier dirección, a personas que habían hablado y recogido frutas y nadado y reído y dormido con él. Entre ellas, Clarisa, que recibió el flechazo en plena espalda, a la altura del pulmón izquierdo, y cayó en cámara lenta, mientras seguía intentando correr, con los ojos inundados en lágrimas, gritando, mientras Lemma seguía corriendo y la miraba alejarse de su vista, perdida para siempre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Después aparecieron ballesteros de otras hordas y los emboscadores se vieron rodeados y hubo combate y huida con algunas bajas, mientras lo más lejos posible de allí los sobrevivientes de la horda se reponían y contaban los ausentes, aún temblorosos de pánico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;A la noche, reagruparon fuerzas e hicieron el recuento definitivo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Antes de la cacería, eran cuarenta y tres contando los niños. Faltaban doce, aparte de los heridos, que estaban con hemorragias muy difíciles de detener por el tamaño y las desgarraduras de las heridas de ballesta, y algunos de los cuales probablemente morirían desangrados esa noche, tras una atroz agonía. Hacía falta un médico, o al menos un enfermero, alguien con conocimiento en primeros auxilios para detener las hemorragias en esos casos, porque así casi todas las heridas eran irreparables.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Esa noche, entre los ayes de los agonizantes y el recuerdo de los muertos, nadie pudo dormir. Lemma se pasó las horas con la cabeza apoyada en su campera contra el tronco de un árbol, mientras seguía cayendo agua, helándolos. No se podía sacar de la cabeza la expresión de horror de Clarisa cayendo flechada con los ojos llenos de lágrimas, y tampoco otra, la de un tipo al que una flecha, casi invisible de tan veloz, le atravesó la cabeza de lado a lado en plena carrera. El tipo cayó seco, como una bolsa de papas, como un pájaro que recibe un hondazo, como una piedra en caída libre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-499396566796830340?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/499396566796830340/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=499396566796830340&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/499396566796830340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/499396566796830340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/27-hay-que-caer-y-no-se-puede-elegir.html' title='27. Hay que caer, y no se puede elegir dónde'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-3098122113974256795</id><published>2009-12-28T16:34:00.003-03:00</published><updated>2009-12-28T16:58:45.286-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>26. La vida nueva</title><content type='html'>Al principio, Lemma era despertado al amanecer y comenzaba, luego de la ablución matinal en el arroyo más cercano, las tareas comunitarias. En seguida, se acostumbró al horario y comenzó a despertarse solo.&lt;br /&gt;A la mañana, antes que el sol, cada vez más furioso, empezara a pegar fuerte, salía con otras personas a recolectar frutas y verduras para el día.&lt;br /&gt;Los guardabosques, cuidadosos de la calidad de alimentación de los así llamados locos, habían sembrado ese año por doquier trigo, y en esa etapa de la estación estaban madurando las espigas. Era una variante de trigo candeal silvestre (de grano más blando) que se reproducía sin necesidad de cultivo en las fértiles tierras del coto, y que los locos estaban acostumbrándose, ahora que podían encender fuego y cocinar en ollas y sartenes robadas a los cazadores, a comer en preparaciones con huevo de gallina que, aunque sin sal, se parecían bastante, hervidas, a pasta o a pan, a comida como la gente.&lt;br /&gt;Así que, cada mañana, Lemma recogía mucho trigo maduro, arrancándolo y deshaciéndolo con las yemas de los dedos dentro de una bolsa destinada a tal uso.&lt;br /&gt;Había idea de acopiar, en lo posible, la mayor cantidad de trigo en “depósitos volantes”, como le gustaba llamarlas a Clara a las bolsas. Hasta donde podían, usaban las bolsas de material reciclable pero impermeable robadas a los cazadores, dentro de morrales para ir cargándolos en bandolera. Después, se juntaba todo y los cocineros se encargaban de cocinar lo que se pudiera. Cerca del mediodía, se almorzaba en grupo a la sombra de algún bosquecillo, porque ya a esa hora el sol se ponía pesado.&lt;br /&gt;Las gentes andaban de manera indistinta desnudas o vestidas (sobre todo los hombres; las mujeres eran más pudorosas), y en esos días comenzaban a verse más personas desnudas que vestidas, por el calor.&lt;br /&gt;Cuando no había que evitar alguna banda de cazadores, los habitantes del coto se dedicaban a nadar, tomar sol o descansar a la sombra, conversando o haciendo alguna tarea rutinaria de la comunidad, como tejer bolsas o moler grano, pero en general eso se dejaba para la tardecita, cuando caía un poco el sol y la humedad no se sentía tanto. El día, después de almorzar y hasta el ocaso, lo dedicaban a asolearse o a nadar.&lt;br /&gt;Había mucha actividad sexual también, pero eso al principio Lemma no lo notó, porque los locos eran muy discretos y se iban a practicarla a lugares apartados. Sí le costaba no mirar las desnudeces de las mujeres, que acudían todo el tiempo a la vista, sobre todo los días de mucho calor. Sólo le llamaba la atención la cantidad de mujeres embarazadas y de chiquitos de menos de dos años: casi todas las mujeres estaban embarazadas o quedaban en seguida.&lt;br /&gt;Lemma advirtió cómo venía la cosa en este sentido solamente cuando le tocó a él: una mina, no demasiado fea, se le ponía a dar charla, y después de varios días de estupor e incomprensión por parte de Lemma (que la tomó por una loca), la mina simplemente le dijo que tenía ganas de coger con él.&lt;br /&gt;A Lemma se le aceleraron los latidos de golpe, porque nunca le habían hablado de eso tan directamente. La mina se lo llevó, aún sorprendido, medio a la rastra, a un lugar apartado, y, con gran entusiasmo, se dedicó a multiplicar los ardores amatorios de Lemma con todo su cuerpo.&lt;br /&gt;Lemma no pensó en nada en el momento, pero después a la noche, tras ver a las embarazadas y a los niñitos del grupo, se agarró la cabeza, insomne, porque pensó &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No quiero tener hijos acá adentro, con cualquiera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Pronto se dio cuenta a medias y a medias le explicaron que los hijos, si bien estaban al cuidado de la madre, eran como de la comunidad, que la paternidad se atribuía más o menos por deducción, porque nadie se privaba de nada (decían todos con picardía), mucho más para hacer no había, o por elección concertada de madre e hipotético padre, y que no había que hacerse problemas por eso.&lt;br /&gt;Igual, a Lemma le daba cosa. No quiso repetir al otro día las actividades con su fogosa compañera (Clarisa, se llamaba; tenía más o menos la edad de él), con la explicación de que no quería tener hijos sin poderlos cuidar. La mina le dijo que no había problema, que se podían las dos cosas, y se dedicó las subsiguientes siestas a enseñarle a Lemma las diversas posibilidades que ofrecen las artes de Onán y de Sodoma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-3098122113974256795?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/3098122113974256795/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=3098122113974256795&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3098122113974256795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3098122113974256795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/26-la-vida-nueva.html' title='26. La vida nueva'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-6092759973746864145</id><published>2009-12-24T17:55:00.003-03:00</published><updated>2009-12-24T18:04:20.735-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>25. Noticiero</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;Le preguntaron si tenía hambre o sed, y Lemma contestó que sí a las dos cosas. Le dieron de comer y de beber. Luego le explicaron cómo era la mecánica de funcionamiento allí. Los nuevos, en la medida de sus posibilidades, tenían que dedicarse a las tareas más simples y menos riesgosas, como recoger frutas o verduras o juntar agua en las cantimploras, y asistir a los más enfermos. En caso de cacería, los nuevos ayudaban a huir a los más débiles, y tenían que estar en el centro con ellos.&lt;br /&gt;Pero ya no se daban tanto persecuciones como emboscadas, así que había que tener siempre media docena vigilando los alrededores en pos de huellas o presencias cercanas de cazadores. En general podían esquivarlos sin choque, y si podían los mataban a flechazos, los emboscaban ellos a los cazadores. Pero para eso había un grupo de trece o quince, los más fuertes y ágiles y de mayor puntería, los que tenían armas. En cuanto pudieran le iban a conseguir ropa.&lt;br /&gt;En realidad, no se podía andar en grupos mucho más grandes de treinta o cuarenta personas porque era muy complejo moverse organizadamente. Clara, una de las expertas en guerrillas, dijo que había resultado más conveniente coaligar distintos grupos, que se movieran más o menos de común acuerdo por los mismos lugares y se comunicaran todo el tiempo por un sistema de mensajeros. En unos pocos kilómetros cuadrados solían andar juntas diez o doce hordas (como las llamó Lemma, acostumbrado a la nomenclatura de afuera del coto), y eso sumaba trescientas cincuenta o cuatrocientas o incluso quinientas personas. Ese sistema de guerrillas estaba aún siendo aceitado.&lt;br /&gt;Pero los cazadores se estaban dando cuenta de esto, y entonces sabían que se iban a encontrar con grandes extensiones desiertas por un lado y con superabundancia de hordas por el otro. Eso era peligroso para ellos, porque corrían peligro de ser rodeados por guerrilleros coaligados de varias hordas en superioridad numérica, y masacrados impunemente.&lt;br /&gt;Pero a su vez esto estaba creando, explicó Clara, un nuevo modus operandi entre los grupos de cazadores, que ahora, en vez de desperdigarse por llanuras y lomadas y bosquecillos al azar, andaban cerca unas de otras, copiando, a sabiendas o no, la metodología que usaban ellos mismos para escapar de y matar a los cazadores.&lt;br /&gt;A Clara le había gustado el término “horda”. Era salvaje y metía miedo. Le hizo a Lemma muchas preguntas acerca de lo que se hablaba de ellos afuera, porque hasta allí los que caían en el coto eran presos o locos o enfermos terminales, y ninguno tenía contacto con el mundo exterior.&lt;br /&gt;Lemma contó que se hablaba en broma del Coto Lengo, de gente que corría “en pelotas” (con perdón de la grosería), y que al principio se la consideró una medida económica, racional, y que después se había desatado con furor el deporte de la caza del loco, había listas de espera de meses para conseguir una licencia de entrada al coto por dos semanas, hasta que como al año de empezado el asunto todos empezaron a olvidarlo, dejaron de verlo como una novedad, pero que después se empezaron a conocer las muertes cada vez más frecuentes de cazadores, a veces de grupos enteros, y los diarios sensacionalistas vendieron mucho con notas al respecto, y entonces el deporte cambió de perfil. O mejor dicho, cambió el perfil del deportista: antes, eran tipos muy ricos como para permitirse dos semanas de ocio en cualquier momento del año que te tocara una licencia de caza, que iban de excursión, casi de picnic, o como para ir a jugar al golf con campamento, algo así, y que no consideraban que hubiera más que un cierto riesgo, excitante y estimulante, en la caza del loco y en la vida en naturaleza pura. Pero con la noticia de las muertes de cazadores, cada vez mayores al parecer en número pese a que toda información acerca de lo que ocurría dentro del coto estaba rigurosamente cercada por el Gobierno, el deporte empezó a tomar un cariz más de guerra, como de ir a hacer la guerra. Algunos lo consideraban excitante y hasta épico: abandonar la cómoda vida aburguesada y urbana y consumista y meterse por quince días en el campo con riesgo cierto de morir.&lt;br /&gt;Uno en el círculo que se había formado a su alrededor durante la charla preguntó qué opinaba el Gobierno acerca de que los de acá robaran ropas y armas y utensilios y mataran cazadores, y Lemma respondió que al parecer en el Gobierno se veía bien eso, porque por un lado frenaba un poco la fiebre por ese deporte que había llegado a extremos peligrosos de popularidad, y por el otro a que, según decían los medios, en el Partido se confiaba en que tarde o temprano, en el coto, iban a batirse los más indeseables de la sociedad: los indeseables presos por las autoridades y aquellos violentos con licencia de caza y plata para comprarse ballesta, carcaj y flechas; en resumen, se creía que de ese modo podrían canalizarse las inclinaciones violentas propias de los seres humanos sin riesgo de equilibrio social. De hecho, desde la creación del coto, tres años atrás, los crímenes habían descendido de su ya muy bajo índice a un treinta por ciento al año en curso.&lt;br /&gt;Preguntado acerca de responsabilidades atribuidas (si los podían meter presos por matar cazadores), Lemma respondió que para el Gobierno los de adentro del coto YA ESTABAN PRESOS, que su pena era estar allí adentro, y que allí adentro reinaba la ley de la selva, que para eso era un coto de caza, obviamente dentro de ciertos límites reglamentarios tendientes a cuidar del equilibrio ecológico. Pero lo bueno, para los de adentro, era que mientras que los cazadores debían ajustarse a leyes y reglamentos en sus actividades predatorias, los de adentro, al estar fuera del marco de la ley como habitantes del coto, no podían ser penalizados, porque tenían, como seres vivientes, derecho a defender sus vidas, y su estilo de vida, ya que no podían evadirlo.&lt;br /&gt;Eran las primeras noticias ciertas que corrían acerca del coto entre ese grupo de personas, así que durante los primeros días Lemma fue un personaje dentro de la horda, al que todos le hacían preguntas y lo llenaban de atenciones.&lt;br /&gt;A Lemma lo ponía nervioso estar entre locos, y, peor aún, no saber cuáles eran los locos y cuáles los criminales, aunque, siempre que alguno se ponía demasiado amable e insistente y repetitivo en sus conductas podía conjeturar que estaba ante un loco. Le costaba acostumbrarse a esa imposibilidad de saber.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-6092759973746864145?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/6092759973746864145/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=6092759973746864145&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6092759973746864145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6092759973746864145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/25-noticiero.html' title='25. Noticiero'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-2340266977193704477</id><published>2009-12-23T23:50:00.001-03:00</published><updated>2009-12-23T23:57:41.379-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>24. La bienvenida</title><content type='html'>Era un hecho. Estaba solo, en el medio del campo.&lt;br /&gt;No podía ser un sueño, eso. Se pellizcó como cinco veces, hasta hacerse doler.&lt;br /&gt;No podían haberlo dejado solo, desnudo, en el medio del campo. Tenía que ser un sueño. Tenía que ser un sueño.&lt;br /&gt;Lemma estaba más extrañado y confundido que atemorizado o indignado. Era algo demasiado estúpido y raro como para asustarse o indignarse. Sólo se sentían pajaritos, y estaba desnudo, y no hacía frío, y no tenía asma. Estaba bien del pecho, mucho mejor que en los (¿cuántos?) días anteriores.&lt;br /&gt;Pero no estaba soñando, ese sol era un sol de veras, un sol de veras que le entibiaba la piel. Esos animales que se movían rápido, roedores o gallinas que se espantaban a su paso, eran demasiado vívidos y a la vez fugaces, nadie puede soñar con tanta precisión ni con tanto vértigo tantos detalles olvidados inmediatamente.&lt;br /&gt;Tuvo un presentimiento feo, pero no quiso pensar que algo así fuera posible, porque sólo los locos, y los criminales con condenas de por vida, iban ahí. No quería ni nombrar el sitio.&lt;br /&gt;Pero no tuvo más remedio que reconocerlo cuando, caminando en busca de agua (era la hora de la siesta; apretaba un calorcito casi tropical, de primavera tropical), escuchó un murmullo de agua y luego un murmullo de gente y vio, a la salida de un bosquecillo, a la vera de un arroyuelo de agua límpida y ruidosa, un grupo de unas treinta o cuarenta personas, la mitad o más desnudos, los otros vestidos a medias o con harapos (en general las mujeres), que lo miraban con confianza, sin la menor sorpresa.&lt;br /&gt;Apocado por una estúpida timidez, que no se debía en absoluto a estar él desnudo sino a su cortedad de carácter, al temor eterno de sentirse de más, molesto, colgado en una situación, sobrante, dijo unos buenos días casi inaudibles. Los más cercanos le contestaron.&lt;br /&gt;No quiso preguntarles nada porque sabía lo que iban a decirle. Prefirió hablar del clima, estúpidamente.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lindo día&lt;/span&gt;, comentó.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lindo día&lt;/span&gt;, contestaron cuatro o cinco entre las caras sonrientes, de bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Es nuevo&lt;/span&gt;, le dijo uno, afirmando y no preguntando.&lt;br /&gt;Lemma sólo alcanzó a asentir con la cabeza, sin atreverse a más, incómodo porque se acordó en ese instante de que estaba desnudo.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cada tanto cae alguno, sobre todo en primavera. No se preocupe, no es tan malo. Mi nombre es Juan&lt;/span&gt;, dijo uno de ellos.&lt;br /&gt;Enseguida, le preguntaron si sabía dónde estaba.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En el coto&lt;/span&gt;, contestó Lemma, casi sin emoción visible.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Cómo le dicen?&lt;/span&gt;, le preguntaron.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El coto. El coto de caza, el coto lengo, le dice la gente en broma&lt;/span&gt;, repitió Lemma.&lt;br /&gt;Hubo algunas risas.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No todos estamos locos, acá adentro&lt;/span&gt;, explicó uno. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;En realidad los más enfermos de todos se fueron muriendo primero, muchos incluso antes de que empezaran las cacerías.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Lemma asintió incómodo por la alusión. Sí, era cierto, lo iban a cazar. Alcanzó a preguntarse mentalmente, pero sin mucho énfasis, por qué, por qué a él. Por qué no a otro, da lo mismo cualquiera, casi se respondió. Da lo mismo afuera que adentro, alcanzó a pensar, ridículamente.&lt;br /&gt;Luego pensó en sus hijos, y en que nunca iba a volver a verlos, y ahí se le llenaron los ojos de lágrimas. Entonces el canoso que llamaban Fernando se acercó a él y le puso una mano sobre el hombro izquierdo, y lo apretó, amistosamente. Lemma se secó las súbitas y pocas lágrimas, y explicó &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No, lo que pasa que me acordé de mis hijos. Tengo tres hijos, chiquitos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Muchos tenemos hijos, acá adentro&lt;/span&gt;, le dijo Fernando. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Con el tiempo uno se acostumbra. No es peor que otras vidas, sobre todo si uno viene del psiquiátrico. Acá tenemos sol, y comida buena. Y además, no se crea que estamos fritos; de vez en cuando tienen que venir a juntar los cuerpos de ellos, los guardabosques.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Lemma asintió, ya repuesto. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sí. Se dice por ahí que los locos… bueno… que ustedes… se están armando. Pero se dice también que el gobierno lo quiere así, para que sea más humano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Todos se rieron mucho.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Estamos jodidos, che. Nos reímos de nuestra desgracia. Esto se llama fe en la vida&lt;/span&gt;, dijo Fernando, dirigiéndose, primero, al grupo, luego, a Lemma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-2340266977193704477?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/2340266977193704477/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=2340266977193704477&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2340266977193704477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2340266977193704477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/24.html' title='24. La bienvenida'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-3232527197973903217</id><published>2009-12-22T20:47:00.003-03:00</published><updated>2009-12-22T21:03:41.934-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>23. Trip</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;Después, todo lo que vino para Lemma fue confuso, como visto de lejos, sin noción del tiempo.&lt;br /&gt;Lo tenían dopado cada minuto, con respirador artificial para que no forzase el pulmón, medio zombi.&lt;br /&gt;Todo el tiempo entraban y salían médicos, varios médicos, y había papeleo como de trámites y conciliábulos en torno a su cama o en el pasillo, frente a la puerta, o eso le pareció. Apenas escuchaba voces y veía todo blanco, los delantales, los azulejos de las paredes, las sábanas, los aparatos, todo de un blanco inmaculado y reluciente.&lt;br /&gt;De la familia, ni noticias, pero Lemma, en su estado, no pensó en eso. En realidad, no pensaba en nada: todo el tiempo le corrían imágenes preoníricas, o directamente dormía como una piedra.&lt;br /&gt;Pero esto se acabó un día (¿el segundo? ¿el quinto? ¿el décimo quinto?) en que, apenas un poco más despabilado que siempre, le preguntó a la enfermera si no habían venido familiares.&lt;br /&gt;La enfermera, con una sonrisa perfecta de propaganda de dentífrico, bella y estilizada, pálida, de ojos claros, le dijo con simpatía profesional que no, que habían avisado pero no había venido nadie. Por otra parte, las visitas eran restringidas en el sector del hospital en el que él estaba.&lt;br /&gt;Preocupado, Lemma preguntó cuántos días llevaba allí. La enfermera, con la misma sonrisa imperturbable, le dijo que ya eran demasiadas preguntas, que no se cansase de gusto, que ya lo iban a sacar como nuevo, y salió de la habitación, repitiéndole de lejos que descansara, que durmiera.&lt;br /&gt;La anestesia o somnífero que le daban le hizo efecto en dos o tres minutos, pero antes de dormirse profundamente, Lemma alcanzó a sentir una inmensa soledad y algo parecido al miedo allí solo en su gigantesca cama blanca, en la gigantesca habitación casi vacía para él solo, como si se hubiera quedado huérfano de golpe. Pensó en sus hijos, los únicos seres que en verdad le importaban, los únicos a los cuales, quizá, él importaba.&lt;br /&gt;Otro día (¿cuándo? ¿cuántos días después de la conversación con la enfermera?), entró un médico sonriente y le dijo, con aire de buena noticia, que iban a trasladarlo.&lt;br /&gt;Lo anestesiaron totalmente y durmió muchísimo, como muchos días. Se despertó a medias en una ambulancia, acompañado por dos enfermeros silenciosos que ni lo miraron. Sólo pudo captar, en segundos de semiconciencia, imágenes borrosas y oscuras del interior de la ambulancia, el movimiento silencioso del auto, frases aisladas y sin ningún sentido preciso. Estaba demasiado débil o dopado para hablar, incluso para pensar en preguntar algo. Se despertaba unos segundos y se dormía en seguida.&lt;br /&gt;Después de todo eso, despertó deslumbrado por un sol fuertísimo, como si estuviera en el medio del campo. Abrió los ojos: estaba en el medio de un campo desconocido, con lomadas, solo, desnudo, totalmente desnudo, entre el bullicio de aves y el brillo fuerte de la primavera.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-3232527197973903217?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/3232527197973903217/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=3232527197973903217&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3232527197973903217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3232527197973903217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/23-trip.html' title='23. Trip'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-9024557353198672158</id><published>2009-12-21T20:31:00.003-03:00</published><updated>2009-12-21T20:39:28.534-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>22. Etnografía y política</title><content type='html'>No sólo había locos en el coto. Había también criminales terminales, condenados a cadena perpetua o a siglos de cárcel por crímenes terribles o por acumulación de ellos.&lt;br /&gt;Alfredo era uno.&lt;br /&gt;Cayó cuando empezaron a caer nuevos contingentes, el segundo año. Los del segundo año eran no locos. Estaba claro al contarlo ellos, y también porque lloraban y entraban en crisis nerviosas cuando les decían lo que pasaba allí, qué era eso sin nombre para ellos en lo que vivían, y cuando les aclaraban, como de paso, entre otros detalles, que de vez en cuando personas vestidas los cazaban con ballesta.&lt;br /&gt;Muchos otros se agarraban tremendas rabietas, y otros trataban de adueñarse de la situación, de imponer dentro de la horda que le había tocado en suerte la ley del más fuerte.&lt;br /&gt;Pero en una horda los indeseables sociales son reprimidos sin remisión, y, en el caso de insistencia, muertos a garrotazos por la mayoría: no se puede vivir con indeseables sociales. No hay instituciones, ni margen para escapar al castigo, ni ley precisa más que las consuetudinarias, más que las marcadas por la mayoría. Tampoco hay líderes permanentes. Según el tema tocado, surgen liderazgos provisionales; para algunas especialidades, se deja el asunto a los que se sabe que lo hacen mejor que los demás: pescar o cazar animales chicos con palos afilados, disparar flechas de ballesta desde lejos a grupos de cazadores que merodean en la zona, realizar golpes de mano (a esa altura, ya perfeccionados y llevados a la práctica con precisión y efectividad casi infalible) para robar y matar a cazadores, a la noche. En la horda todo se discute, aunque a la corta o a la larga se hace lo que quieren los más carismáticos, los más autorizados por su capacidad de convencimiento o por sus antecedentes en el tema discutido.&lt;br /&gt;Alfredo aprendió eso bien rápido, a la primera vez que le quitó una cantimplora a un loco, el loco se quejó ante sus compañeros, y de inmediato siete u ocho de ellos, junto al loco robado, lo apalearon hasta dejarlo groggy y lleno de heridas y golpes.&lt;br /&gt;Tenía unos cuarenta y cinco años, era más bien delgado y ágil, sin un gramo de grasa y fibroso aunque no de una gran masa muscular, de una altura de un metro setenta y siete o setenta y ocho: un poco arriba del promedio, en todo. Tenía una mirada fría, helada, capaz de helar a un contrincante. Era el típico preso al que ya no le importa nada. Tanto, que recibió esta especie de libertad parcial o cárcel casi infinita como una buena nueva.&lt;br /&gt;Debía dieciséis muertes en asaltos y ajustes de cuentas, varias de ellas contra policías. Afuera del coto había llegado a ser famoso por un tiempo en los diarios, antes de que lo encerraran, doce años atrás, y lo hundieran en el olvido de una prisión de máxima seguridad.&lt;br /&gt;Sabía manejar armas, podría aprender rápido a manejar una ballesta. Sin embargo necesitaba que confiasen en él, para eso tenía que pasar tiempo, lo tenían que conocer, se los tenía que ganar. De manera que se convirtió en “ciudadano modelo y obediente” de la horda. Cumplía las humildes tareas de ayuda y acarreo que se le encargaban a los nuevos y a los más débiles. Consolaba y cuidaba a los enfermos. Se ofrecía para las tareas de fuerza.&lt;br /&gt;Con el tiempo, alguno, probablemente Juan, lo nombró como alguien apto para los asaltos y emboscadas a los cazadores. Los otros cabecillas asintieron. Era un tipo de fiar, sereno, callado, respetuoso. Nunca opinaba si no le preguntaban. Siempre ayudaba a los más necesitados. En las frecuentes huidas, llevaba alzados uno o dos bebés de los que ya habían nacido el primer año.&lt;br /&gt;Pese al conocimiento de los campos y todas las precauciones y tácticas de detección y huida, las cacerías se daban de vez en cuando, dos o tres veces por mes término medio, y había que esquivarlos y desorientarlos, y siempre moría alguno. Pero con los golpes comando cada vez había más locos (y no locos) armados con ballesta, y eso comenzaba a parecerse menos a una cacería que a una guerra microscópica y cruenta, hecha de emboscadas y golpes de mano de ambas partes.&lt;br /&gt;Pero todos los meses cazaban a alguno. Era algo aceptado como inevitable, era parte de su realidad cotidiana. Los que morían eran olvidados rápidamente, no había mucho espacio para sentimentalismos generales: la muerte era algo bien presente, y le podía tocar a cualquiera en cualquier momento.&lt;br /&gt;Respecto de la llegada al coto de individuos claramente “no locos”, los enfermos paranoicos de la horda se imaginaron historias conspirativas. Enfermos terminales o “terminalizados” estaban siendo traídos para cubrir “vacantes” y mantener el número. También, seguro, enemigos políticos y toda clase de indeseables sociales, incluso ex cazadores. Para otros, se estaba tratando de esconder una crisis económica, de ocultar la desocupación incipiente con la desaparición de personas, con su licuación hasta el coto.&lt;br /&gt;Los locos llenaban los atardeceres junto a un arroyuelo o en el claro de un bosque hablando de estos temas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-9024557353198672158?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/9024557353198672158/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=9024557353198672158&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/9024557353198672158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/9024557353198672158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/22-etnografia-y-politica.html' title='22. Etnografía y política'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-2154148254138212108</id><published>2009-12-18T21:05:00.003-03:00</published><updated>2009-12-18T21:30:32.939-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>21. El último gesto</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;Sólo dos problemas quedaban sin resolver en el país (graves para mentalidad del Partido): si bien se había acabado totalmente con la desforestación, no había pasado exactamente lo mismo con la caza furtiva; pese a que las penas de cárcel para los cazadores en reservas faunísticas eran de décadas (y las más altas del Código Penal, junto con el homicidio premeditado y con alevosía), seguían existiendo estos criminales. El otro problema, caro a la sensibilidad social de los integrantes del Partido y de la sociedad toda, era la falta de integración al circuito productivo de un último sector social: los locos y los enfermos terminales.&lt;br /&gt;Estos eran los dos temas urticantes en las elecciones presidenciales del 55, y la gente, que daba por descontado el triunfo del candidato del Partido, esperaba sin embargo un paquete de medidas iniciales del nuevo gobierno que planteara soluciones definitivas a futuro sobre estos temas, al estilo de las grandes presidencias de Mosse y Mallardi.&lt;br /&gt;En el discurso de asunción, Ortiz anunció las medidas principales de cara a su período de gobierno, y, más allá de las obvias señales de continuismo de las políticas del Partido a todos los niveles, sorprendió a la sociedad con una solución integral al problema de la caza furtiva y de los locos: la creación de un coto de caza en la provincia de Entre Ríos, donde se cazarían no especies animales sino seres humanos. Esto cumpliría varias funciones: primero, todos los procesados por caza o tala furtiva recibirían como pena el confinamiento en el coto; segundo, se destinaría al coto a todos los enfermos mentales irrecuperables para el circuito productivo; en caso de que fuera necesario, se destinaría también al coto de caza a todos los condenados a penas de por vida.&lt;br /&gt;Para esto, se despoblaría totalmente la provincia de Entre Ríos y se la reforestaría como una reserva natural (un viejo sueño de Mosse, por fin cumplido), estableciendo en las antiguas ciudades a orillas de los ríos postas de guardabosques y posadas para los cazadores, que tendrían que tener licencia de tales, y estarían claramente identificados al entrar al coto y dentro de él, y deberían cumplir con un reglamento severísimo en cuanto al respeto a las especies animales y vegetales, y aún a los seres humanos a cazar. En un discurso erudito elogiado por la intelectualidad argentina en una Carta Abierta que proliferó, con miles de firmas, por todas las publicaciones periódicas del país, y previniendo las seguras críticas del humanismo internacional al hecho de que se cazaran seres humanos, Ortiz citó la Ética de Spinoza, que objeta la idea (reinante desde el Génesis hasta el cartesianismo, y nunca objetada de veras en la Modernidad) de entender a la humanidad como cúspide de la existencia, como pináculo de la creación o cualesquiera  otro subterfugio que le otorgara a la especie un status ontológico privilegiado: el universo ha existido miles de millones de años sin humanidad, y otro tanto ocurrirá cuando la humanidad haya desaparecido, argumentó; la vida individual y la existencia de la especie humana, añadió, en sí sagradas, toman su sacralidad de entes también sagrados que los engloban y cuya existencia es, por lo tanto, más importante: la de la vida (asegurada por la biodiversidad y por un bioma no contaminado y agresivo) y la del universo. El Partido, pontificó Ortiz, superaba por fin la dicotomía res extensa / res cogitans, donde la conciencia, epítome de la humanidad y entendida individualmente, aislada de su ser-con-los-otros, recibía la coartada filosófica para la monstruosidad del capitalismo (burgués o comunista): abocarse al dominio y la depredación de los entes, olvidando el ser, es decir, la sacralidad de la vida y del universo (entendidas en un sentido no deísta), y convirtiendo a las mismas personas en res extensa a explotar, de lo cual, acotó con desdén, eran testimonio bien claro viejas metáforas como "Recursos Humanos".&lt;br /&gt;La propuesta presidencial fue recibida con entusiasmo por los organismos defensores de los derechos de los animales, y aprobada por la población en general.&lt;br /&gt;Consultado, en rueda periodística posterior a la asunción del nuevo presidente, y en su último acto público antes de iniciar dos años sabáticos de viajes por el exterior (entre otros motivos para recibir, tardíamente, el Premio Nobel de la Paz), sobre la creación del coto, Mallardi opinó, con el tono asertivo, definitivo y sentencioso de los ancianos sabios, y citando el Nuevo Testamento, que así como era preferible la muerte de uno en lugar de la muerte de todo un pueblo, también era preferible la muerte de unos cuantos seres humanos improductivos socialmente en virtud de proteger la biodiversidad, que, como todos sabemos, es el bien supremo que debe regir los actos de los hombres.&lt;br /&gt;La última pregunta que le hicieron al ya ex presidente a la salida del Congreso fue si pensaba postularse nuevamente a la presidencia alguna vez. El anciano caudillo recordó que uno de los mayores síntomas de salud de la democracia era la alternancia de nombres en la primera magistratura: en un sistema dictatorial, pontificó, o en una democracia personalista, el individuo tiende a perpetuarse en el poder en desmedro del bien general; en una democracia cooperativista y horizontalista, diferenció, un mal presidente puede ser cambiado a los cuatro o a los ocho años, y los perjuicios del excesivo personalismo pueden ser evitados con una medida sabia como la de los Estados Unidos, donde, después de Roosevelt, la Constitución sólo permite a una persona ejercer la presidencia hasta por dos períodos consecutivos o no, y luego nunca más. Por esa razón, agregó, con sus colaboradores estaba elaborando una nueva propuesta para reformar la Constitución en este sentido, y coronar así treinta y dos años de evolución cívica, ecológica, social y económica de la Argentina. No obstante, sonrió pícaramante, luego de sus dos años sabáticos se pondría a disposición del presidente para servir como ministro o jefe de Gabinete, si él así lo disponía, ya que hoy por hoy, una persona de sesenta y nueve años está en la flor de la edad.&lt;br /&gt;Después se fue, saludando a la multitud apiñada en la plaza.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-2154148254138212108?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/2154148254138212108/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=2154148254138212108&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2154148254138212108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2154148254138212108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/21-el-ultimo-gesto.html' title='21. El último gesto'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-7786098919322536782</id><published>2009-12-17T22:42:00.003-03:00</published><updated>2009-12-18T21:09:46.726-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>20. The next generation</title><content type='html'>El 10 de diciembre de 2055, Manuel Mallardi abandonó la presidencia a los sesenta y siete años. Por primera vez en treinta y dos años del Partido en el poder, ni él ni el ya fallecido Mosse, los dos padres fundadores de la nueva Argentina, ocupaban la primera magistratura.&lt;br /&gt;Era un momento clave en la evolución del movimiento; durante tres décadas, cuatro contando desde la primera elección como concejal de Mallardi en el 2015, el Partido había bregado, con ellos a la cabeza, por crear una nueva cultura argentina, un cambio total en lo material, intelectual, moral, que superara el individualismo parasitario y anómico y se plasmara en una mentalidad cooperativista, solidaria, integrada. Todo eso había sido logrado, con ellos.&lt;br /&gt;¿Cómo sería todo sin ellos dos?&lt;br /&gt;Porque, Mallardi lo había aclarado antes de entregar la banda presidencial, el nuevo presidente dispondría de libertad absoluta, dentro de los lineamientos ideológicos del partido, para darle a su gestión un perfil propio, personal. Para eso era el presidente.&lt;br /&gt;Pero muchas cosas habían cambiado en el país. En el 2015, el Partido representaba una oportunidad de cambio, y era antiestablishment. En el 2047, el Partido REPRESENTABA AL ESTABLISHMENT que él mismo había creado. La diferencia entre aquél y éste status quo era la total integración de la sociedad en cuanto al interés general, material y espiritual; tanto la clase dirigente como los empleados de más bajo rango vivían bien, veían el futuro con optimismo; la nueva clase dirigente, a nivel económico y político, miraba el mundo con otros ojos, con otra seguridad, dándole importancia preeminente a los asuntos e intereses internos y no fijándose en la “comunidad internacional”, las grandes potencias nacionales o continentales y los mecanismos financieros internacionales salvo que hubiera una circunstancia particular de interés común. En general, los otros países eran vistos como potenciales consumidores de los productos argentinos, empezando por el turismo y extendiéndose a las exportaciones de alimentos orgánicos. En asuntos internacionales, el país practicaba el abstencionismo siempre que sonaran a imperialismo e imposición de la fuerza sobre países más débiles, y en cada caso asumía posiciones a favor de los países deudores y pobres respecto de las potencias mundiales o del capital transnacionalizado. Así, rescataba la esencia de la sarmientina frase "la victoria no da derechos", la vieja doctrina Drago y el tercermundismo del siglo XX, que el Partido consideraba la mejor tradición política argentina en el ámbito internacional. Eso a su vez le había creado una antipatía entre las otras potencias, pero a la Argentina eso no la afectaba: sus mercados eran principalmente consumidores individuales en cuanto al turismo, y países asiáticos (India y China sobre todo) en cuanto a las exportaciones: la Argentina era autosuficiente en todos los aspectos económicos de recursos, reservas, tecnología y producción.&lt;br /&gt;Ortiz, el nuevo presidente, era parte de esta nueva clase dirigente. Tenía cincuenta años (el mínimo exigido por la ley). Había votado por primera vez en las presidenciales que consagraron a Mosse. Había desarrollado, durante su carrera universitaria, una gran vocación política signada por la voluntad de cambio y de servicio público de los dos líderes del partido. Había hecho todo el cursus honorum de la política, desde concejal, secretario municipal, intendente, legislador provincial, funcionario provincial, gobernador, diputado, senador, ministro de la Nación, hasta llegar al máximo cargo político del país. Se lo ponderaba por su serenidad y moderación, no exentas de firmeza y charme político. Su presidencia se inició con una voluntad claramente continuista. Siempre quedaban asuntos por resolver, la resolución de viejos problemas ponía en foco otros, cada vez más finos, y hacía surgir a su vez otros problemas nuevos. La clave era gestión, organización, ejecutividad, energía, prudencia, señaló durante su campaña.&lt;br /&gt;En el país no había ni analfabetismo funcional ni desocupación permanente. El nivel de vida de los sectores más bajos era el más alto de su clase en el mundo. Los índices de crecimiento de Argentina eran altísimos, y lo que entraba se repartía bien entre los empresarios y los trabajadores, lo que daba a su vez un mercado de consumo interno muy importante. El Banco Central tenía reservas permanentes por trescientos mil billones de dólares. Había financiamiento y productividad y mercados para los productos argentinos. La rueda, en cierto sentido, giraba sola.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-7786098919322536782?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/7786098919322536782/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=7786098919322536782&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7786098919322536782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7786098919322536782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/20-next-generation.html' title='20. The next generation'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-4770379657213539944</id><published>2009-12-16T19:58:00.002-03:00</published><updated>2009-12-16T20:18:52.369-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>19. El horror, lo otro</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;El lunes, a las dieciséis, el tren lo dejó en la estación de Tandil deteniéndose con su piafar de plancha vieja de tintorería. Había salido a las quince cero cinco, con cinco minutos de retraso (la impuntualidad argentina, quedaban restos, quedaban restos aún, a pesar de todos los progresos, solía quejarse Mallardi).&lt;br /&gt;Eligió Tandil porque era un centro histórico y los chicos no conocían, con la casa de Mosse, la casa de Mallardi, el gigantesco monumento a Mosse en la manzana donde hasta una década atrás habían estado el ACA y el Banco de la Provincia de Buenos Aires (cuarenta metros de altura señalando al este, al amanecer, como un símbolo del renacimiento argentino). Además, había una reconstrucción del viejo Fuerte, que estaba abajo de la misma planta céntrica, y el mayor complejo paisajístico del país vistiendo las sierras, lomas y llanuras de todo el partido. La zona más rica del país, con mayor ingreso per cápita, con mayores índices de crecimiento. Algunos políticos locales, locos, querían convertir a Tandil en nueva capital de la Nación, y ponerle Ciudad Mosse, o simplemente Pablo Mosse. Cosas de políticos. Era casi una demasía, porque a unos pocos kilómetros, donde estaban los restos edilicios de la ciudad natal de Mosse, Juárez, estaba el museo histórico, con cada manzana desierta y resguardada, las fotos de su álbum familiar, el jardín de su casa diseñado por el padre (ingeniero agrónomo y eximio paisajista), el shopping para llevarse merchandinsing o remeras con la cara de Mosse, en una pose y con una boina que remedaba la foto más famosa del Che Guevara: los pibes la compraban de a millones, la plata iba para los hospitales públicos; Mosse, decía la gente, sigue haciendo obras aún después de muerto.&lt;br /&gt;Lemma había estado en Tandil de joven, en viaje de egreso, en noches de boliches; la ciudad estaba llena de esos lugares, desde barcitos íntimos o pubs de viejo hasta tremendas discotecas donde los jóvenes en viaje de egresados pasaban noches de desenfreno.&lt;br /&gt;Pero ahora era distinto: el casco había crecido y cambiado hasta lo desconocido, salvo los dos centros históricos y algunos edificios, entre ellos la estación, de viejo estilo inglés, preciosa, con ladrillos a la vista y pisos de arenilla blanca. Tomaron un taxi que los llevó hasta un alojamiento en pleno centro: Pasaje Juan Fugl, una casa vieja, toda para ellos, pagada obviamente por la obra social.&lt;br /&gt;El primer día pasearon por el casco urbano, antes de comerse un asado a la nochecita. El segundo visitaron los sitios históricos (el monumento a Mosse estaba a media cuadra). El tercer día salieron en un tour a conocer la campiña y a hacer picnic al aire libre. Al cuarto día lo mismo, pero volvió a caer agua a baldazos y hubo que volverse. La lluvia lo agarró desprevenido, en remerita (una lluvia traída del océano, furiosa y breve, pero que oscureció el resto del día y lo dejó pegajoso, pesado): el viernes se despertó con más tos de la que había venido; no pudo ni salir a la calle. Los hijos llamaron a un médico local, porque Lemma no podía decir palabra: estaba ronco y afónico, se ahogaba a la primera sílaba y estaba dos minutos tosiendo.&lt;br /&gt;El médico lo miró realmente preocupado: era un asma machaza. Le preguntó si había tomado medicamentos. Lemma asintió, y agregó, como pudo que había venido precisamente a curarse. El resto lo dijeron los chicos, porque Lemma dejó la voz en esa frase. El médico le recetó una semana de reposo absoluto, sin salir más que de la pieza al baño. Los chicos dijeron que el papá tenía licencia hasta el domingo. El médico, de todos modos, le recetó el descanso, así que no habría problemas con el trabajo, los tranquilizó.&lt;br /&gt;Pero el lunes a las tres y media de la tarde, aburrido, Lemma se fue, con asma, hijos y todo, para su departamento de Almagro, a guardar reposo allí.&lt;br /&gt;Cuando llegaron a Buenos Aires, más humedad, con un calor sofocante. Pese a los remedios, seguía tosiendo, y estaba ronco; a las cinco palabras se quedaba de vuelta sin voz.&lt;br /&gt;El médico de cabecera lo fue a visitar el jueves y, cuando lo revisó, dijo con preocupación visible que Lemma tenía un severo ataque de asma, un pulmón muy afectado, algo rarísimo por lo rápido de su desarrollo, que tenían que internarlo cuanto antes.&lt;br /&gt;Para que no hubiera complicaciones innecesarias, lo pasó a buscar de inmediato una ambulancia y lo llevó directo al Italiano. Todo se hizo tan rápido que tuvo que dejar dicho al portero que lo internaban, sin saber a dónde. Hizo el viaje en penumbras en la ambulancia, breve, y a la media hora estaba instalado en una enorme habitación blanca para él solo, con tranquilizantes, suero y respirador artificial.&lt;br /&gt;A él le pareció una exageración, pensó antes de adormecerse, lo del respirador artificial, pero en realidad era lindo, placentero. Quedó en una larga somnolencia que no alcanzaba a ser sueño, viendo imágenes de su infancia, jugando con los primos del campo, un día de verano y de sol seco, entre pasto y patos y gallinas ambulantes, todo mezclado con los ecos graves y como en reverberancia que se producían en los gigantescos pasillos del hospital, aún en su habitación enorme y vacía, a cada paso esporádico de un médico o de la enfermera.&lt;br /&gt;Era todo solitario, y silencioso, y gigantesco, y quizá por eso se sentía como un niño, feliz como un niño, sin que le importara el futuro, feliz de estar allí. Se durmió la primera noche con la enfermera tomándole el pulso, y soñó todo el tiempo con paisajes hermosos, con jardines y bosquecillos y arroyuelos de agua límpida que corrían bajo sus pies descalzos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-4770379657213539944?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/4770379657213539944/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=4770379657213539944&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/4770379657213539944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/4770379657213539944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/19-el-horror-lo-otro.html' title='19. El horror, lo otro'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-7624991986237072279</id><published>2009-12-15T21:28:00.001-03:00</published><updated>2009-12-15T21:48:26.246-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>18. Bautismo de fuego</title><content type='html'>Escogieron a los diez más rápidos de las tres hordas coaligadas y le tendieron una celada a un grupo de nueve cazadores: los restantes integrantes de las hordas se dedicaron a varearlos durante tres días sembrando huellas contradictorias, andando casi a la vista pero sin dejarse agarrar. Los diez elegidos aguaitaban, a la espera de que se cansaran. &lt;br /&gt;Tres días de persecución infructuosa, sin poder siquiera avistar a la presunta horda que seguían, agotaron, anímica y físicamente, a los cazadores. Hicieron alto a la tercera noche en un bosquecillo que a Clara y a Juan les pareció ideal para emboscarlos. Los cazadores fueron lo bastante tontos o incautos como para dormirse sin dejar una guardia: jamás un loco había atacado a un cazador: era tan inverosímil como si las liebres les tirasen a las escopetas, como dirían los viejos.&lt;br /&gt;Bien pasada la medianoche, los diez elegidos se descolgaron de los árboles y se acercaron cada uno a un dormido. A la señal convenida, cada cual mató al suyo a garrotazos en la cabeza. Apenas alguno alcanzó a dar un grito. Luego les sacaron las ropas, las mochilas, las cantimploras, las flechas metálicas, las ballestas, las bolsas de dormir, toda la comida, y se alejaron rápidamente, abandonando nueve cadáveres desnudos con los sesos regados por el suelo. Quedaron reventados, sin cara, un guiñapo donde antes había estado una cabeza: el miedo es feroz, y no perdona: era la primera vez que podían verle las caras a los cazadores; eran iguales a ellos, personas, personas como ellos.&lt;br /&gt;Clara estuvo toda la noche llorando inconsolable, repitiendo eso: que eran personas, personas iguales a ellos, los que los estaban matando; no es que le impresionase haber matado personas (más bien había sentido un placer inusitado). Lo horroroso era lo otro, que personas los cazasen, que personas como ellos los cazasen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-7624991986237072279?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/7624991986237072279/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=7624991986237072279&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7624991986237072279'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7624991986237072279'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/18-bautismo-de-fuego.html' title='18. Bautismo de fuego'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-1818265456190898919</id><published>2009-12-14T18:54:00.003-03:00</published><updated>2009-12-16T20:30:33.345-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>17. Testamento</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;El diez de diciembre de 2041, a los sesenta y dos años, Pablo Mosse asume la presidencia de la Nación por tercera vez.&lt;br /&gt;Vuelve en medio de la euforia popular que acarrea su nombre, ya legendario, talismánico para el hombre común. Trae un ambicioso plan de reestructuración demográfica y de aprovechamiento intensivo y exhaustivo de los recursos naturales, artificiales y del espacio, para que ninguna porción del territorio quede sin hacer su aporte al bienestar nacional, así como se había logrado con las personas. También se propone una campaña de exterminación de la tala de árboles y la caza furtiva, y una reforma de la Constitución Nacional para no permitir el ingreso irrestricto de extranjeros, con algunos miramientos para los países socios del Mercosur: tienen que entrar con un trabajo conseguido con contrato por un año como mínimo; los demás sólo pueden hacer turismo.&lt;br /&gt;Otros puntos de su plan de gobierno: jornada laboral de seis horas para todo el mundo, de lunes a jueves; consiguiente organización del ocio; en las grandes ciudades, organización del espacio de modo que el trabajo y el hogar queden en un radio pequeño, con el objetivo de mejorar la calidad de vida, la cantidad de horas libres por día, y acabar con el problema del tráfico. En lo tecnológico, un plan de experimentación y construcción a escala nacional de nuevos autos ecológicos, potentes y baratos, con el establecimiento de una categoría de automovilismo deportivo sólo con esos autos, para promover el producto a través de los canales deportivos internacionales. Además, la producción paisajística, forestal y faunística se reúne en un plan integral para cubrir cada centímetro cuadrado del territorio argentino que no se utilice para turismo, producción o vivienda.&lt;br /&gt;Desde el principio, trata de concentrar a la población en ciudades de tamaño intermedio, que ya la experiencia ha comprobado como las más dinámicas a nivel productivo, como las más sanas políticamente, como las más integradas en lo social, con capacidad productiva propia y especializada, de manejo de las reservas y granjas de producción agrícola ganadera desde la ciudad y con el principio de mínimo traslado hacia ellas.&lt;br /&gt;Para una población estabilizada en unos cincuenta millones de habitantes, Mosse postula el ideal de cinco mil ciudades de cien mil habitantes, o dos mil de no más de trescientos mil. Como sabe que esto es imposible en el corto y mediano plazo, se conforma con imponer fuertes restricciones al crecimiento de las poblaciones más grandes. Por ejemplo: Buenos Aires, no más de tres millones, seis en el conurbano; Córdoba, Rosario y Mendoza, no más de un millón y medio; San Miguel de Tucumán, La Plata, Mar del Plata, Salta, Santa Fe, no más de un millón; Neuquén, Resistencia, Corrientes, San Juan, no más de quinientos mil; Bahía Blanca, Posadas, San Salvador de Jujuy, Santiago del Estero-La Banda, Formosa, no más de cuatrocientos mil; San Luis, La Rioja, Trelew-Rawson, San Carlos de Bariloche, trescientos mil; Río Cuarto, Reconquista-Avellaneda, San Rafael, San Nicolás de los Arroyos, Tandil, Comodoro Rivadavia, Villa Mercedes, Santa Rosa, Río Gallegos, doscientos mil; Villa María-Villa Nueva, San Francisco-Frontera, Villa Carlos Paz, Rafaela, Venado Tuerto, San Martín (Mendoza), Pergamino, Junín, Olavarría, Necochea, Luján, San Ramón de la Nueva Orán, Tartagal, Cutralcó, Presidencia Roque Sáenz Peña, El Dorado, Puerto Iguazú, Clorinda, Puerto Madryn, Cipolletti, General Roca, Viedma, Río Grande, Ushuaia, ciento cincuenta mil; Río Tercero, Bell Ville, Villa Dolores, Cruz del Eje, Marcos Juárez, Cosquín, Laboulaye, Villa Constitución, Casilda, Esperanza, Cañada de Gómez, Arroyo Seco, Vera, Rivadavia (Mendoza), Tunuyán, Malargüe, Ge-neral Alvear (Mendoza), Tupungato, Mercedes (Buenos Aires), Punta Alta, San Pedro (Buenos Aires), Azul, Chivilcoy, Tres Arroyos, Bragado, Balcarce, Chacabuco, Chascomús, Pehuajó, Baradero, Lobos, Coronel Suárez, Cañuelas, Arrecifes, Miramar, Dolores, Salto, Veinticinco de Mayo, Villa Gessell, Saladillo, Pinamar, Concepción, Tafí Viejo, Aguilares, Monteros, Metán, Rosario de la Frontera, Zapala, San Martín de los Andes, Villa Ángela, Goya, Paso de los Libres, Ituzaingó (Corrientes), Gobernador Virasoro, Curuzú Cuatiá, Mercedes (Corrientes), Caucete, San José de Jáchal, Oberá, Wanda, Apóstoles, San Pedro (Jujuy), Perico, Libertador General San Martín-Ledesma, La Quiaca, Pirané, Las Lomitas, El Colorado, Ingeniero Juárez, Termas de Río Hondo, Añatuya, Andalgalá, Belén, Chilecito, Esquel, Villa Regina, Allen, Cinco Saltos, El Bolsón, San Antonio Oeste, Río Colorado, General Pico, Caleta Olivia, Pico Truncado, Puerto Deseado, cien mil.&lt;br /&gt;Esto totalizaba un tope de unos treinta y siete millones y medio de personas (más del setenta y cinco por ciento de la población) en cuarenta y un ciudades integradas productivamente. El resto de la población, unos doce millones y medio de personas, debía ser distribuido en unas trescientas poblaciones de menos de cincuenta mil habitantes, que no figuraban como prioridades en los proyectos de unidades productivas. A ellas se destinaba a quienes peores notas tenían en el sistema educativo, a los inconstantes, a los indeseables que no merecían la cárcel o a los que recién salían de los centros de reeducación y tenían que hacer méritos.&lt;br /&gt;Asimismo, en las ciudades más grandes, especialmente Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Mendoza, el plan era organizar unidades productivas internas, de modo de aminorar el tráfico de autos y el traslado multitudinario de gente: el trabajo lo más cerca posible de casa, era el objetivo. También los centros bancarios, cooperativos, de gestión económica o social, los ministerios, los lugares de pago de impuestos: todo se “barrializó”.&lt;br /&gt;El plan, ambicioso, daba por descontada la reelección de Mosse, o en todo caso la continuidad en el poder del Partido: nadie en su sano juicio, ni siquiera la acorralada oposición al sistema, pensaba que en cuatro años pudiera surgir una facción lo suficientemente fuerte como para vencer el fabuloso caudal de votos directamente plebiscitario que contaba el Partido. La única posibilidad que al principio habían entrevisto los opositores fuera del orden democrático, la desestabilización externa por parte de los mecanismos financieros internacionales, cerriles opositores al Partido, estaba cada vez más lejana: el país se manejaba con crédito interno, el peso lo tenía la producción y la inversión sobre la actividad financiera, el dinero era menos importante que lo que el dinero movía, significaba: “la riqueza se crea; las ventajas comparativas son un punto de partida nada más ni nada menos”, era una de las frases centrales del Partido Ecologista.&lt;br /&gt;Mosse fue reelecto presidente en setiembre del 2045, con el noventa por ciento de los votos, y, cuando en diciembre del 2049 abandonó, esta vez de manera definitiva, el poder, a los setenta años, fue sucedido por su compañero de toda la vida, Mallardi, que asumió con cincuenta y nueve años de edad, una larga trayectoria política y el respeto general.&lt;br /&gt;Ya nadie esperaba revoluciones ni retrocesos. La política era un margen de la vida cotidiana de los argentinos, dedicados a enriquecerse y viajar por el país y a colonizar el exterior en los enclaves europeos, asiáticos, africanos, latinoamericanos, australianos, que se dedicaban a difundir los productos y el modo de vida argentinos por el mundo, a propagar su cultura.&lt;br /&gt;Mosse dedicó los últimos años de su vida a dictar conferencias por todo el mundo sobre el milagro argentino, como embajador plenipotenciario sin cartera para cerrar grandes acuerdos económicos entre Argentina y mercados potables.&lt;br /&gt;Murió de viaje en Ginebra, a los setenta y tres años, a causa de un ataque de asma. Su velatorio en el Congreso de la Nación, con recibimiento en el Puerto de Buenos Aires, fue la manifestación más multitudinaria de la historia argentina: doce millones venidos de todos los puntos del país visitaron el féretro.&lt;br /&gt;Todos se sintieron un poco huérfanos, y también supieron que se acababa una época, que el futuro deparaba nuevamente incógnitas. La labor de Mallardi no sería fácil en los siguientes años: asegurar la prosecución del proyecto, más allá de los nombres: él era el último prócer, el último padre de la patria indiscutible. No quedaba mucho por hacer, pero había que mantener lo mucho logrado, y Mallardi no sería eterno.&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-1818265456190898919?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/1818265456190898919/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=1818265456190898919&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/1818265456190898919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/1818265456190898919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/17-testamento.html' title='17. Testamento'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-5005114094194765541</id><published>2009-12-11T23:32:00.002-03:00</published><updated>2009-12-11T23:49:18.552-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>16. Soma</title><content type='html'>Llovió todo el fin de semana. Las lluvias de Santa Rosa, que ese año llegaron atrasadas, se vengaron con una intensidad inusitada. No se podía salir a la calle.&lt;br /&gt;El lunes, Lemma fue al trabajo con mucha tos. Las salidas con los chicos lo terminaron de liquidar.&lt;br /&gt;Le dolían los pulmones, un poco. Hacía años que no le pasaba eso. Por supuesto, anotó mentalmente el detalle, pero no le dio bola: ya pasaría, enseguida se venía la primavera, lo peor del invierno quedaba atrás con Santa Rosa.&lt;br /&gt;Pero siguió lloviendo toda la semana.&lt;br /&gt;Lemma, deprimido por lo de Agustina, anduvo de la casa al trabajo y del trabajo a casa casi sin excepciones. Encargaba comida y ni bajaba a abrir: le subían la comida por el ascensor.&lt;br /&gt;Pero igual se enfermó. La tos, con los días laborales, se le fue agravando. El jueves a la tarde, al salir, alguien le comentó Che, qué tos tenés, ponete un pulóver. Tosía de un modo que daba miedo, realmente.&lt;br /&gt;Decidió pedir visita médica para el viernes a la tarde.&lt;br /&gt;Cuando llegó el médico, lo encontró en cama, peor todavía, luego de una noche de perros, rodeado por sus hijos que estaban todos juntos de visita, cuidándolo. El médico le revisó el pecho, lo hizo toser, le tomó el pulso, la temperatura, le puso el estetoscopio en la espalda, lo hizo toser de nuevo, hablar.&lt;br /&gt;Cuando volvió a mirar de frente a Lemma y le dijo que ya podía vestirse, la cara del médico era de extrañeza, más que de preocupación. Le dijo que tenía problemas en los bronquios, algo muy raro. Lemma respondió que era asmático, un asma nerviosa que se agarró de chico, y que a veces le daba. Él no sabía qué quería decir asma nerviosa; simplemente repetía lo que un médico le había dicho a su madre hacía como treinta años, o poco menos: cuando le daba mucha tos, se tomaba unas pastillas por un par de semanas, y pasaba. Pero esta era diferente.&lt;br /&gt;Lemma reconoció que se había dejado estar, influido por la cercanía de la primavera. El médico le dijo que si tenía asma, la humedad de esos días le haría muy mal. Le recetó un medicamento y le aconsejó que se tomara una semana de vacaciones en un lugar seco, sierras cordobesas, o tandilenses, que quedaban más cerca.&lt;br /&gt;A Lemma le gustó la idea de la licencia: no quería ver a Agustina. Esos días en la oficina habían sido un suplicio, intentando no verla, no mirarla, no saberla a dos escritorios de él, saliendo con López.&lt;br /&gt;Así que le hizo caso al médico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-5005114094194765541?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/5005114094194765541/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=5005114094194765541&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5005114094194765541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5005114094194765541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/16-soma.html' title='16. Soma'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-3553502273353521863</id><published>2009-12-10T21:06:00.003-03:00</published><updated>2009-12-10T21:14:54.539-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>15. La derrota</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;El lunes, Lemma, más aplomado, dejó pasar el día, cambiando apenas desde lejos alguna sonrisa con Agustina. Esa semana, a más tardar el jueves, iba a invitarla a cenar a su casa. Estaba optimista, casi eufórico interiormente, tenía hasta una especie de expresión sonriente que era desconocida para sus compañeros de trabajo.&lt;br /&gt;Pasaron el martes, y el miércoles, y todo el jueves, y cuando salían, Lemma se acercó a Agustina como la semana anterior, y le dijo si quería ir a cenar a su casa. Agustina puso un rostro incómodo desde el principio, como adivinando lo que Lemma iba a decir, y cuando Lemma terminó de hablar, con mirada huidiza, mirando cada tanto para los costados, como si temiese la aparición de alguien, le dijo que muy honrada por la invitación, pero que estaba saliendo con López.&lt;br /&gt;López era el subjefe de oficina: ocho mil dólares al mes, casa en las afueras, treinta y cinco años, rubio, casi apuesto (más agraciado y entrador en cualquier caso que él, que Lemma).&lt;br /&gt;Lemma se desplomó interiormente. Intentó una sonrisa, que apenas alcanzó para mostrar los dientes bajo el bigote, asintió con la cabeza sin intención precisa, y le deseó buen fin de semana a Agustina. Antes de despedirse, incluso tuvo la presencia de ánimo (o la cobardía) de felicitarla a Agustina por su relación; estuvo exagerado, desubicado.&lt;br /&gt;En todo caso, la había perdido, se la habían birlado en sus propias narices. Tenía que haber sido esa misma semana, después de la salida del viernes con él, acaso entre el lunes y el jueves, o acaso ella, por delicadeza, aceptó la salida de día, sin comprometerse demasiado, como compañeros de trabajo y nada más. De hecho, ella no había dejado que pasara en ningún momento nada más; no esbozó el menor atisbo de señal como para darle a entender a Lemma que pudiera pasar algo más que conversar y comer y mirar una película. ¿O sí, y él no lo había advertido y la mina pensó Es un tonto?&lt;br /&gt;Se tomó el subte en la calle Rivadavia y, cuando llegó a su estación, cinco minutos después, le costó una enormidad ponerse de pie, como si tuviera un lastre en cada hombro, como si su cuerpo fuera de piedra.&lt;br /&gt;Se sintió sucio, como si hubiera estado trabajando doce horas en vez de seis, con un barullo en la cabeza que se parecía a la migraña. En verdad, se dijo mientras caminaba hacia su departamento bajo el sol tórrido del final del invierno, de verdad le dolía la cabeza. Le dolía terriblemente la cabeza.&lt;br /&gt;Llegó a su casa, se sacó la ropa de trabajo, se acostó a mirar una película cualquiera, sin ganas de hacer nada. Después de un cuarto de hora de pasar canales distraídamente, sin poder fijar la atención, la apagó, y puso música clásica argentina: Babasónicos, Ilya Kuriaki, Leo García, Rodrigo, Intoxicados, Miranda, La Renga, Marcela Morelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-3553502273353521863?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/3553502273353521863/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=3553502273353521863&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3553502273353521863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3553502273353521863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/15-la-derrota.html' title='15. La derrota'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-1360780053452191896</id><published>2009-12-09T22:13:00.002-03:00</published><updated>2009-12-09T22:26:18.344-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>14. La chance</title><content type='html'>Un jueves al mediodía, a la salida de la oficina, Lemma hizo lo que venía pensando todos esos meses: hacer contacto con Agustina.&lt;br /&gt;Durante noches de insomnio y tardes de aburrimiento, Lemma había pensado y recontra pensado y dado mil vueltas a la idea de cómo acercársele: buscar una excusa, invitarla directamente a un café, invitarla a almorzar, sin excusas o buscando una, simplemente acercándosele a conversar de cualquier cosa. Pero se conocía: si se acercaba a una mujer sin ninguna idea en la cabeza se quedaba en blanco, tartamudeando, y la mina se quedaba mirándolo y dándose cuenta pero pensando quizás algo terrible, como Por qué este tipo está tan nervioso, Qué me viene a pedir, Si se pone tan tenso debe ser porque es un depravado, cosas así; porque después de eso, la mina irremediablemente se le empezaba a poner lejos cada vez que se cruzaban, y Lemma no se atrevía a acercarse nunca más. Lo que más lo cohibía en este caso, como siempre, es que jamás él, por iniciativa propia, se le había acercado a Agustina en lo más mínimo, para decirle nada; acercársele así, de buenas a primeras, para invitarla a comer, era algo traído de los pelos.&lt;br /&gt;Lemma le dio vueltas al asunto, y finalmente pensó que lo más razonable era un acercamiento previo y cauto antes de proponer nada, una charla a la salida del trabajo, mientras todos juntaban los sacos del perchero y las carpetas de los escritorios para irse a almorzar.&lt;br /&gt;Eso hizo.&lt;br /&gt;Empezó con un comentario casual sobre el calor. Se acercaba la primavera, el máximo de temperatura ya rondaba de día los treinta grados, ya se salía con ropa más liviana, con sacos de verano. Agustina le dijo que sí, que en dos semanas los mosquitos iban a estar terribles, ella ya había comprado un líquido antimosquitos porque a ella la mataban a picotones.&lt;br /&gt;Lemma le preguntó a qué se dedicaba fuera del trabajo. Ella dijo que había estudiado arquitectura, pero había dejado en tercer año, y que no tenía hijos, y que fuera del trabajo hacía yoga y miraba pelis. Que de vez en cuando leía algún libro, preferentemente literatura clásica del siglo XX (mencionó a Saer, Aira y Cucurto).&lt;br /&gt;Lemma le preguntó si le gustaba el cine. Ella repitió que sí, que dos o tres veces por semana alquilaba o iba. Él le dijo que qué opinaba de ver una película los dos juntos esa tarde, o al día siguiente. Ella contestó que esa tarde imposible, pero que al otro día a la salida del trabajo podían ir a almorzar y después ir al cine.&lt;br /&gt;Bicha, la mina: si salían a las trece, encontraban un restaurante para las trece treinta, empezaban a comer a las catorce, sobremeseaban hasta las quince, tomaban un subte hasta el departamento de Lemma, y veían una película a las dieciséis o dieciséis treinta, para las seis y media o siete de la tarde se iban a despedir, no había espacio para la cena, ninguna incomodidad ulterior de despedirse (salvo que ella eligiera que el asunto siguiese).&lt;br /&gt;Son bichas las minas. Lemma nunca alcanzaba a descifrarlas. Dijo que sí, incrédulo de lo fácil que había resultado todo. Le habían transpirado poco las manos, ni siquiera había tartamudeado, todo había salido de perillas. Como siempre, se reprochó no haber hecho esto antes, de entrada, como si todos esos meses los hubiera perdido para siempre, meses acaso de felicidad.&lt;br /&gt;Al otro día fueron a comer. Hablaron de sus vidas. Lemma no podía quejarse: tenía tres hijos, una nena y dos nenes, entre doce y ocho años; ganaba bien, con la antigüedad y todo eso, tenía un buen seguro de retiro, invertía regularmente en forestación, tenía realmente un buen pasar, ni mejor ni peor que la mayoría.&lt;br /&gt;Ella, como contó el día anterior, había cursado arquitectura, hasta que se puso de novia y se casó con un estudiante de arquitectura y quedó embarazada. Se casaron, perdieron el hijo. Después, las cosas no fueron iguales: la vida de pareja se les hizo insoportable a los dos, como si inconscientemente se reprocharan mutuamente esa pérdida, o una unión sin amor. Así que, a los veinticinco años, tuvo que salir a buscar trabajo de cualquier cosa. Por suerte, entró en el ramo comercial, desarrolló aptitudes para eso, hizo carrera, hasta que ese año entró en la compañía.&lt;br /&gt;Lemma era muy callado, comentó ella sonriendo, segura de sus encantos sobre el tipo. Lemma dijo que era más bien parco, una persona equilibrada, segura de lo que quería, y no quería cosas alocadas, sino normales.&lt;br /&gt;Nada más.&lt;br /&gt;Fueron al departamento. Vieron una película europea, muy mal filmada, premiada por la crítica y los festivales. Estuvo buena, para ella. A él el dio más o menos lo mismo, pero, para congraciarse con Agustina, dijo que le había gustado.&lt;br /&gt;A las siete de la tarde se separaron, con un beso en la mejilla, hasta el lunes, hasta el trabajo (lo dijo ella, primereándolo, antes de que Lemma se atreviese a tirar los garfios de un ¿Te invito a cenar mañana?).&lt;br /&gt;Hasta el lunes, se resignó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-1360780053452191896?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/1360780053452191896/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=1360780053452191896&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/1360780053452191896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/1360780053452191896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/14-la-chance.html' title='14. La chance'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-2540169726198996545</id><published>2009-12-08T19:45:00.000-03:00</published><updated>2009-12-08T19:53:45.196-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>13. Santa Clara</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;Clara tenía el berretín de la guerra. Era paranoica. Dormía aferrada a un palo puntiagudo, la cabeza apoyada en alguna raíz de árbol.&lt;br /&gt;De noche hacía frío, era inhumano estar desnudo a la noche en invierno, y también en algunos días del otoño. Alguno que otro, al principio, murió de frío, aunque no helaba nunca: era zona de clima subtropical.&lt;br /&gt;A Clara la deseaban varios locos, porque tenía un cuerpo bien proporcionado, fibroso y montaraz, con unos buenos pechos. Pero, después que unos cuantos intentaron acercársele del modo más grosero a manotearla directamente y se encontraron con aullidos salvajes y un palo clavado en el pecho o en el estómago, la empezaron a mirar desde lejos, con un deseo redoblado por esa mujer bella y violenta, inalcanzable.&lt;br /&gt;Era hiperkinética. Siempre andaba caminando con brío entre el grupo de gente, organizando todo hasta los mínimos detalles, ayudando a algún enfermo, acarreando maderos o cuencos que intentaban hacer naturalmente con troncos huecos, para juntar agua.&lt;br /&gt;El agua era un recurso estratégico en momentos difíciles, había que encontrar el modo de llevar agua con la horda la mayor parte del tiempo. El tema era cómo fabricar o de dónde sacar cantimploras?&lt;br /&gt;Para Clara, no había otra: había que robárselas a los cazadores. Eso era muy peligroso, le dijeron, y tenían razón. Era casi suicida, le dijeron. Pero algo había que hacer para mejorar la situación idiota en la que estaban metidos. Así que dejaron el tema para más adelante en los conciliábulos de cada nochecita, aunque Clara lo siguió carburando para sí, de manera obsesiva, enfermiza: el agua era un recurso central.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-2540169726198996545?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/2540169726198996545/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=2540169726198996545&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2540169726198996545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2540169726198996545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/13-santa-clara.html' title='13. Santa Clara'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-6797493443662613705</id><published>2009-12-07T21:06:00.002-03:00</published><updated>2009-12-07T21:19:56.801-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>12. Comité Militar Revolucionario</title><content type='html'>Juan era el más carismático de los locos. Tenía unos treinta y cinco años, era morocho, lo que se diría un bolita, de un metro setenta, bastante robusto, con rostro sereno y afable, de extracción humilde. Había estudiado psiquiatría hasta que una neuropatía grave y súbita obligó a su internación, hacía más de una década. Era muy práctico, muy simpático, muy accesible y razonable y humilde, y los otros le habían ido delegando con naturalidad las decisiones estratégicas. Aunque, claro, algunos temas se discutían, a veces con sumo fervor y hasta con gran amenaza de violencia. Pero los cazadores que aparecieron para nunca irse y las primeras muertes por disparo de ballesta acabaron con todo bizantinismo: ahora no era cuestión de conseguir o no comida, era cuestión de vivir o morir cazado.&lt;br /&gt;Fernando tenía unos cincuenta y cinco años, y a pesar de frecuentes ataques de delirium tremens, o quizá a causa de ellos, poseía un gran ascendiente sobre sus compañeros. El resto del tiempo, mantenía una gran serenidad de espíritu; siempre consideraba fríamente cada situación, aislando las variables objetivas de sus emociones involucradas. Era alto, como de un metro ochenta y cinco, canoso, con un cuerpo pesadón, pachorriento, pero fuerte. Provenía de otra horda originaria, pero habían congeniado desde el principio con Juan y advertido a un tiempo las ventajas de permanecer juntos.&lt;br /&gt;Estaba también Clara, que tenía unos treinta años, y que mostraba dotes de organizadora enérgica, a mitad de camino entre la enfermera de guerra y una guerrillera nata. Tenía unos be-&lt;br /&gt;llísimos ojos verdes, un cuerpo atlético y atractivo; era la más bonita, acaso la única bonita, de la horda. Había estado internada desde los quince años, y parecía tenerle un horror cerval al sexo. Exhalaba en cualquier caso una gran energía, galvanizaba a todos los que estaban a su alrededor.&lt;br /&gt;Pero, a pesar de todas estas virtudes diseminadas en la horda reunida por Juan, Fernando y Clara, los únicos elementos para organizar una defensa del grupo eran palos, ramas y trampas muy rudimentarias, frente a gente que podía disparar con fuerza desde cientos de metros.&lt;br /&gt;Había que elaborar medidas de estrategia para proteger a los más débiles, a los más indefensos, mantenerlos siempre en medio del grupo, que recibieran antes que nadie los alimentos. Había que organizar con más precisión el circuito de alimentos y de agua, recordar variantes por si se tornaba necesario cambiar de derrotero debido a la presencia de cazadores en las cercanías.&lt;br /&gt;Juan y Clara pensaban ambiciosamente en una especie de liga de hordas que se turnasen en el trabajo de construir de a poco trampas en distintos lugares, moviéndose siempre, sin estar más de medio día en un mismo lugar, pero avanzando en un sistema de huida-emboscada que los sorprendiera a los cazadores de golpe en un pozo profundo y lleno de estacas. Pero todo esto debía realizarse cavando con palos y afilando estacas con piedras, y llevaría muchísimo tiempo.&lt;br /&gt;Por lo pronto, lo que se intentó fue tener garrotes y palos afilados para emboscar de cerca a los cazadores, pero esto era muy difícil de llevar a la práctica, y potencialmente costosísimo, y además el logro de una acción más o menos coordinada de guerrillas entre las distintas hordas era de muy difícil realización, por falta de intercomunicación rápida. Alguno, en este sentido, propuso la creación de un sistema de cantos de pájaros como los indios del cine, que todos los grupos conocieran, y que permitiese actuar con celeridad y precisión en vastas zonas para el detectamiento y el rechazo o la evitación de los grupos de cazadores, que nunca eran muy grandes: todo el tiempo surgían medidas así, impracticables por las dificultades materiales o incluso espaciales.&lt;br /&gt;Pero estaban en bolas, como dijo Fernando en una noche en penumbras y estrellada, comiendo tortuga cruda a los tirones: no sabían su exacta ubicación geográfica, no tenían armas ni pertrecho alguno, no tenían cómo encender fuego, por más que lo intentaban con piedras a modo de yesca (nadie había dado con pedernal o materiales similares que sirvieran); los grupos de cazadores con ballesta venían de cualquier lado, eran sigilosos y ágiles, eran letales disparando al bulto de una horda desde menos de sesenta o cincuenta metros, si lograban acercarse lo suficiente sin ser advertidos, entre lomadas y bosquecillos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-6797493443662613705?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/6797493443662613705/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=6797493443662613705&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6797493443662613705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6797493443662613705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/12.html' title='12. Comité Militar Revolucionario'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-5797941976438511232</id><published>2009-12-03T20:01:00.002-03:00</published><updated>2009-12-03T20:21:26.052-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>11. Mallardi conducción</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;Mientras tanto, Mallardi gobernaba con una batería inicial de reformas sociales (educativa, sanitaria, de seguridad, de desarrollo social, de investigación universitaria), ampliando, con eje en la problemática social, la tarea de los ocho años de Ecologismo en el poder, y con el objetivo de lograr el pleno empleo, en la inteligencia de que sólo el capitalismo injusto y exclusor necesita una masa de trabajadores desocupados para funcionar, y que la desocupación es regresiva y frena las fuerzas productivas, al dejar mano de obra e inteligencia ociosas. Un capitalismo cooperativista y con la suficiente comunidad de intereses entre patrones y asalariados, por el contrario, se beneficia de la optimización de los recursos humanos y de su uso, siempre que tenga dónde colocar su producto, afirmó en su discurso de asunción.&lt;br /&gt;Consecuentemente, el objetivo central de su política exterior fue generar nuevos mercados fuera del Mercosur y América Latina, con una fuerte política de subvenciones para combatir los altos aranceles puestos por la Unión Europea y los países asiáticos más ricos. Cuando lograban entrar a un país estableciendo una factoría, en vez de tomar empleados del lugar, exportaban argentinos capacitados para la tarea, de modo que había una especie de colonización a lo heleno entre las ciudades más importantes del mundo, colocando y produciendo sus mercancías en otros países, de manera creciente, difundiendo la cultura argentina (entendido ese término en un sentido amplio, como un modo de vida, como prácticas culturales).&lt;br /&gt;Todos esperaban (los opositores con esperanza, la gente con inquietud), el fin del año sabático de Mosse y lo que podía convertirse en una interna del único partido verdaderamente poderoso del país (la oposición oficial estaba reducida a once senadores y un veinte por ciento de diputados, y el otro partido tradicional había virtualmente desaparecido; la izquierda había sido casi totalmente cooptada por el reformismo agresivo de Mosse, y casi no existía más que en sus variantes más extremas; los partidos provinciales eran la tercera fuerza, dispersa y, aunque más bien conservadora en los hechos, alineada en general, por conveniencia política y económica, a los lineamientos del PEN; en la práctica, la oposición oficial representaba un atavismo de voto cautivo entre las clases más bajas, cada vez más reducidas, en provincias del norte (las más pobres) y el ocho o diez por ciento rico que tradicionalmente votaba a la derecha).&lt;br /&gt;Cuando Mosse volvió triunfalmente al país (recibido en Ezeiza por miles de personas, como si fuera la selección de fútbol después de ganar un mundial), la sorpresa fue general, y la desazón aplastó a los opositores: Mallardi lo nombró inmediatamente Jefe de Gabinete.&lt;br /&gt;La prensa más tradicionalmente de derecha hizo comparaciones (insidiosas) de la dupla Mosse-Mallardi con Epaminondas y Pelópidas, y el Partido hizo suya esa fórmula, y la inmortalizó en afiches y graffitis sobre la hegemonía argentina.&lt;br /&gt;En rigor, la política se había reducido como discusión a detalles locales, a resolución de problemas para la comunidad, en todo caso a conflictos de competencia productiva entre dos ciudades. No había debate político, porque las tres cuartas partes de la gente estaba de acuerdo con lo que ocurría en el país.&lt;br /&gt;En sólo un período, Mallardi redujo la desocupación permanente a un 1,5 por ciento de la población, un 1,5 que además era flotante: nadie estaba sin trabajo más de dos o tres meses, y había un seguro social, ampliamente satisfactorio, que cubría ese período. La creciente clase pasiva no era tal, porque podía dedicarse a otras tareas activas desde su casa, o se la volcaba a tareas administrativas, o de fiscalización. O, si no, eran convertidos en representantes políticos, locales, provinciales o aún nacionales; en rigor, se hizo costumbre que los representantes políticos elegidos y los jueces fueran trabajadores ya retirados, con una vida hecha.&lt;br /&gt;La tarea del Congreso Nacional, los congresos provinciales y los Concejos Deliberantes estaba reducida a minucias, lo principal estaba logrado. Una nueva reforma constitucional en el anteúltimo año de su mandato elevó las edades para asumir magistraturas públicas: un presidente debía tener al menos cincuenta años; un senador nacional, al menos sesenta, lo mismo que un juez; un juez de la Corte Suprema, al menos setenta; un diputado nacional, al menos cincuenta; un gobernador, al menos cuarenta y cinco; un senador provincial, al menos cincuenta y cinco, lo mismo que los jueces de las Cortes Supremas provinciales; un juez provincial, cincuenta y cinco; nadie podía ser elegido intendente antes de los cuarenta, ni asumir un secretariado; nadie podía asumir como concejal si no tenía al menos treinta y cinco años. La idea era que las personas se dedicaran a la gestión política sólo cuando habían hecho ya una vida y un nombre en la esfera privada: se consideraba que la actividad privada era un modo de enriquecimiento personal, pero también de servicio comunitario, y que la etapa superior de este servicio, que duraba toda la vida, debía ser la gestión política, no como carrera profesional, sino como devolución a la comunidad de lo que ésta le había brindado para facilitarle al individuo una vida plena en lo material y en lo espiritual. Asimismo, las tareas legislativas estaban pensadas para que el diputado o senador trabajara los tres meses de sesiones ordinarias, y luego volviera a su ciudad a continuar con sus labores personales: las dietas sólo se pagaban por esos tres meses, y los Parlamentos nacionales y provinciales no fueron convocados a sesiones extraordinarias luego de la segunda presidencia de Mallardi. En el caso de los concejales, había una semana de sesiones por mes.&lt;br /&gt;En ocho años de Gobierno, Mallardi, siempre con Mosse como Jefe de Gabinete, pulverizó la desocupación y pudo decir que había toda una nueva generación de argentinos capacitados educativamente y cívicamente, bien alimentados y embebidos en una nueva cultura de participación comunitaria y de compromiso con el prójimo. No había desnutrición infantil, y no había, significativamente, mortalidad infantil. No había analfabetos funcionales. No había pobres. Había bosques y reservas ecológicas llenando todo el territorio no habitado o cultivado o dedicado a la ganadería o a alguna industria o a lo turístico. El paisajismo se había convertido en obsesión nacional, y cada ciudad se dedicaba a mejorar estéticamente el campo y la ciudad. Había una renovación artística y arquitectónica que llenaba la vida cotidiana de los argentinos.&lt;br /&gt;El 10 de diciembre de 2041, a la edad de sesenta y dos años, Pablo Mosse inició su tercer período como presidente, igualando el record de Perón, y en camino a superarlo. Su primer acto de gobierno, la conformación de Gabinete, consistió en nombrar a Mallardi jefe del mismo, y encargarle la elección de los ministros.&lt;br /&gt;La Argentina potencia era un hecho indesmentible. Y Mosse había sacado el ochenta y cinco por ciento de los votos.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-5797941976438511232?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/5797941976438511232/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=5797941976438511232&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5797941976438511232'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5797941976438511232'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/11-mallardi-conduccion.html' title='11. Mallardi conducción'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-49065966445772232</id><published>2009-12-02T22:36:00.003-03:00</published><updated>2009-12-03T20:01:40.252-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>10. La Revolución consumada</title><content type='html'>El 10 de diciembre de 2033, a la edad de cuarenta y tres años, Manuel Mallardi asumió la Presidencia de la Nación.&lt;br /&gt;Había cierta ansiedad por su mandato. Se lo sabía el gran compañero político de toda la trayectoria pública de Mosse, el más prudente de los dos, el más racional, el que sofrenaba los impulsos revolucionarios de Mosse; era “el monje negro del régimen”, como lo llamaba entre ironías la prensa adversa (cada vez más acorralada por los grandes progresos de las dos presidencias de Mosse), pero la gente común temía que la ambición política, como tantas veces ocurre, terminara enfrentándolos, y que eso arrastrara al país a una crisis política que arrasase a su vez la economía.&lt;br /&gt;Había un contrasentido en la acción del Partido, porque si bien desde sus mismas cabezas máximas se propugnaba el federalismo, el cooperativismo, el trabajo en equipo, etcétera, la labor revolucionaria de esos ocho años de gobierno se había debido sobre todo al irrefrenable empuje personal de Mosse, y había, entre los argentinos, como en toda su historia, un gran fetichismo por la figura individual, por encima de sus ideas.&lt;br /&gt;Pero la tarea de Mosse, secundado por Mallardi,había sido tratar de crear una cultura nueva, de kibbutz casi, donde cada ciudad y su campo circundante fueran unidades productivas y políticas lo más autónomas posible, y el gobierno federal fuera eso, el encargado de suscitar, coordinar, gestionar, activar y aglutinar las políticas de “bien común”, tal como rezaba la Constitución.&lt;br /&gt;La presidencia de Mosse se coronó con una reforma de la Constitución no destinada a eternizarlo en el poder sino a reformar el régimen representativo, sobre todo en Diputados, eliminando la lista sábana para reemplazarla por, como irónicamente la llamó la prensa adversa, la lista pañuelo, en la que las Secciones Electorales fueron multiplicadas en número para darle, proporcionalmente a su población, más cercanía de los ciudadanos con sus representantes, que cada ciudad (o cada barrio de las grandes ciudades) tuviera sus representantes delegados por la Sección a un Congreso en el que debían atender sus intereses e inquietudes que superasen la esfera local o provincial. Con la "lista pañuelo", se intentaba evitar la pérdida de control de los mandatarios sociales respecto de sus mandantes, sin caer en la fuerte polarización de los sistemas de circunscripción uninominal al estilo de Estados Unidos, que para Mosse no era una democracia, sino una aceitada oligarquía competitiva.&lt;br /&gt;Reformas en el mismo sentido se hicieron con todas las constituciones provinciales a principios del mandato de Mallardi, y se reformaron en este sentido las Cartas Orgánicas de los municipios, convertidos en microregiones productivas que aunaban lo político con lo económico, como unidades totales, casi como polis, que se encargaban de efectivizar tanto las políticas de origen local como las que la Nación determinaba para cada una de las ciudades.  Asimismo, en esta orientación, se promovió el despoblamiento de muchas ciudades pequeñas, y su traslado hacia las pujantes ciudades intermedias.&lt;br /&gt;El mapa del Congreso se había transformado drásticamente desde octubre del 2025. De los setenta y dos senadores, cincuenta y cuatro pertenecían al Partido Ecologista; casi el setenta por ciento de la Cámaba baja estaba integrado por diputados suyos. Veinte de las veinticuatro provincias (contando la Capital Federal) estaban gobernadas por el Partido. La Corte Suprema, después de muchas presiones de Mosse, tirándole a la gente en contra cada vez que podía y generando enormes tensiones entre el PEN y el Poder Judicial, amparado en su legitimidad popular y en la profunda ilegitimidad y odio que generaba el supremo tribunal, había sido totalmente reemplazada por gente independiente, que en los hechos se estaba dedicando a defender el nuevo statu quo: muchísimos ricos del país decidieron exiliarse y radicarse en el este del Uruguay, nacionalizándose como uruguayos, intentando así sacar su dinero de la Argentina, pero los orientales se sentían más bien identificados con las políticas de este lado del Plata, y no estaban dispuestos a que los “nuevos uruguayos” ricachones les coparan el país y lo convirtieran en una pequeña factoría de corrupción a costa del hambre de todo el pueblo, por lo que los trámites de nacionalización de estas personas fueron trabados burocráticamente desde los dos países.&lt;br /&gt;En los hechos, además, se había realizado una brutal transferencia de ingresos en esos ocho años desde el diez por ciento más rico de la población al setenta por ciento más pobre, y, como corolario, la “desnacionalización” significaba, para un ciudadano argentino, TODAS LAS DIFICULTADES POSIBLES para volver al país, y TAMBIÉN para sacar el dinero invertido o depositado, de manera que a los “grandes empresarios argentinos” y a la “banca internacional” (“mafia financiera internacional”, como la llamaba Mosse), no les quedaba otra que tascar el freno a su rencor y rezar para que Mallardi, el más prudente del partido, fuera a Mosse lo que Alvear a Irigoyen.&lt;br /&gt;Mosse no se había presentado a ningún cargo electivo, cansado por el ejercicio ininterrumpido del poder durante dieciséis años. Decidió tomarse un año sabático para viajar por el mundo con su familia, dando conferencias sobre ecología, cooperativismo y energía eólica. Recibió el Premio Nobel de la Paz, conoció, invitado, Europa, Oceanía, Asia y toda América Latina.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-49065966445772232?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/49065966445772232/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=49065966445772232&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/49065966445772232'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/49065966445772232'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/10-la-revolucion-consumada.html' title='10. La Revolución consumada'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-2934020455603226162</id><published>2009-12-01T22:15:00.004-03:00</published><updated>2009-12-01T22:29:32.348-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>9. Livin' la vida cuerda</title><content type='html'>Lemma se levantaba todos los días a las seis y media, con la PC que se prendía sola a todo volumen. La apagaba aún soñoliento, volaba las sábanas con un tirón de pies, se sentaba en la cama, se calzaba las pantuflas, iba para el baño, dejaba la musculosa en un roperito, se bañaba con rapidez, se secaba, se peinaba la cabellera semicalva con un peine chiquito, marrón, se lavaba la cara y los dientes, se rasuraba la barba, luego le daba, en un par de minutos, la forma a su bigote, y cuidaba que sus patillas no bajaran más allá de un cierto punto, siempre mínimo.&lt;br /&gt;Después se tomaba el subte en la avenida Rivadavia y llegaba en diez minutos al trabajo.&lt;br /&gt;Pasaba seis horas, de las siete a las trece, en el trabajo, haciendo papeles, recibiendo y auscultando cuentas de recibos y pagarés y documentos legales, y casi sin cambiar charla con los compañeros. La puta y clásica costumbre argentina de poner flores por todos lados lo mataba: era alérgico, y eso lo tenía siempre con la soga al cuello de su asma. Era un asma nerviosa, le explicaban, con una matriz orgánica dada por el smog que había respirado de chico, antes de que se purificara el aire de la ciudad. Pero no era una molestia muy grande, salvo un estornudo y unos mocos líquidos que se limpiaba con discreción, y un remedio que tomaba cada tanto, para tener el asma a raya.&lt;br /&gt;Después, el trabajo no era durísimo, para nada. Lemma se perdía mentalmente, se daba un baño de inconciencia atendiendo esas letras en la PC, trasladando datos, corroborando cuentas, elaborando una póliza con sólo apretar uno o dos botones para que hiciera el trabajo la red.&lt;br /&gt;No hablaba con nadie. En realidad, la oficina los tenía a todos ocupados esas seis horas sin parar más que a tomar un café con leche con facturas quince minutos a las diez, o de vez en cuando si a uno le daban ganas de ir al baño. Después, era estar sentado cada cual en lo suyo, porque la aseguradora era muy próspera y tenía trabajo a full, por suerte: eso significaba un plus por productividad, más plata para ahorro en un país en el que el ahorro movía fortunas, miles de millones por año de pequeños ahorristas que invertían en empresas de forestación o de turismo o productos ecológicos para exportar con sólo meter una letra al mercado de valores. Todo el mundo trabajaba, todo el mundo ganaba guita, todo el mundo tenía lo que quería, todo el mundo consumía, felizmente y sin culpas: no había pobres.&lt;br /&gt;Una de sus compañeras de trabajo le gustaba. Se llamaba Agustina, tenía unos treinta y cinco años. No era extraordinariamente hermosa. Más: era una oficinista común y corriente, ni fea ni linda; pero tenía un pelo entre castaño claro y un rubio muy tenue con un peinado antiguo, flogger, que le recordaba vagamente a su madre cuando él era chico. La mina no lo registraba. Era soltera, o sea, estaba sola. Cada día, cada jueves sobre todo, Lemma se prometía decirle algo, invitarla a salir, al cine, al teatro, a tomar algo, a ver una película en su casa, a cenar. Pero era corto de ánimo, y día a día, semana a semana, se incumplía la promesa, y se quedaba con un cierto amargor en la boca cuando ella se iba sin mirarlo, o, a veces, en los tres días de franco, cuando se le hacían muy largos.&lt;br /&gt;¿Se le habría pasado la hora del amor?, se preguntaba con un dejo de ironía. En verdad, la vida, los días, los años, le pasaban por al lado sin dejarle marcas, ni malas ni buenas. Su vida le hubiera parecido a cualquier observador insípida, aburrida, sin emociones de ningún tipo, una rutina repetida hasta la hipnosis, cada día.&lt;br /&gt;A la salida del trabajo almorzaba en algún restaurant vegetariano. Después, llegaba a su casa, se refrescaba la cara y miraba las series o navegaba, y después, como a las tres o cuatro de la tarde, iba a un gimnasio, y a la salida se bañaba otra vez, con abundancia en este caso, demorándose en un baño que no era sólo higiénico sino acaso el único placer hondo y permanente de su vida: el agua tibia y la espuma y las sales aromándolo, envolviéndolo en perfumes de fragancias casi lujuriosas, suaves contra la piel. Después, pasaba a buscar a alguno de sus hijos y salían a algún lado, a charlar y a divertirse juntos.&lt;br /&gt;Los hijos eran niños aún, pero ya estaban dejando de serlo. Lemma observaba esa situación de lejos, pero con cierta ansiedad, recordando su experiencia de la “edad difícil”. Eran chicos buenos, comunes, alegres, simples. Era feliz con ellos, esas horas por día, o los largos fines de semana cuando se tomaban veinticuatro horas para estar los cuatro solos, y se divertían muchísimo jugando a la lotería o a las cartas, o encargando cine para ver en el departamento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-2934020455603226162?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/2934020455603226162/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=2934020455603226162&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2934020455603226162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2934020455603226162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/12/9-livin-la-vida-cuerda.html' title='9. Livin&apos; la vida cuerda'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-8181291435685666715</id><published>2009-11-30T19:41:00.003-03:00</published><updated>2009-11-30T19:56:26.992-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>8. Quia absurdum est</title><content type='html'>Empezaron a largar las primeras hordas de locos diseminándolas por los ochenta mil metros cuadrados en grupos de unos veinticinco o treinta. En total, quedaron unas cuatrocientas hordas de gente caminando desnuda y desorientada durante muchos días, pasando frío por las noches y hambre a todas horas, hasta que algunos, los que tenían las facultades mentales menos alteradas, se dieron cuenta de que estaba lleno de árboles frutales, y cada tanto había arroyos de agua purísima, transparente, tibia.&lt;br /&gt;Los primeros días, semanas, meses, los grupos de locos se dedicaron a reconocer la geografía, a establecer ciertas señales de orientación para saber dónde hallar comida y bebida de modo de saciar su hambre.&lt;br /&gt;No había animales salvajes, salvo pequeños, roedores, aves y mamíferos pequeños e inofensivos como conejos, ardillas, peludos, gallinas, tortugas. Algunos eran imposibles de cazar, pero se acostumbraron, con las semanas, a arrinconar gallinas y a atrapar tortugas, que había cualquier cantidad, aunque no tenían cómo hacer fuego, así que comían todo crudo; también había pescado en abundancia. Los gallos, asalvajados por la vida a la intemperie, eran enormes y feroces, y cada tanto se quedaban con el ojo o con un pedazo de carne de algún loco, porque los locos eran torpes en sus movimientos, y les costaba acomodarse a una situación tan nueva y tan inexplicable.&lt;br /&gt;Lo que más les asombraba era el sol de las lomadas, fuera de los bosques. No estaban acostumbrados a tanto sol puro durante tantas horas. Muchos llevaban años sin ver la luz del día: años de celdas húmedas y oscuras.&lt;br /&gt;Como, en promedio, cada horda tenía, en abstracto, un territorio de unos cuatro o cinco kilómetros de lado, los encuentros entre hordas eran muy frecuentes, incluso de a decenas por semana, de modo que rápidamente se estableció una especie de correo oral que se transmitía las noticias importantes, y se atendía a los más necesitados de otro grupo había cómo (aunque en general carecían de casi todo, salvo lo que pudiera darles la naturaleza).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sonó el primer silbido, antes habían visto brillos como metálicos entre los árboles, o tras una loma, pero sólo los habían registrado como un signo inusual entre tanta profusión de naturaleza, sin alcanzar a asignarle un significado. O sea que el primer flechazo sorprendió a algunos, y dejó inmóviles a otros, que no comprendían lo que había ocurrido; algunos miraban para arriba, pensando que había sido algún avión. Pero los flechazos se multiplicaron al brillo de la tarde, y entonces los locos, desnudos, empezaron a correr hacia alguna lomada o bosquecillo, espantados, y otros, los más enfermos, se quedaron parados sin atinar a nada, y fueron presa fácil de las ballestas. Eso duró una media hora de persecución alocada y desordenada de los vestidos a los locos por entre los árboles, hasta que los locos más avispados, conocedores del terreno, lograron desorientar a sus perseguidores y pudieron reagruparse hacia la noche y al amanecer del otro día, lejos del sitio del ataque.&lt;br /&gt;Cuando, horas después, pudieron establecer su número, se dieron cuenta de que eran la mitad que antes, y que los demás, había que asumirlo, estaban muertos.&lt;br /&gt;El grupo inicial había sido de unos treinta y cinco. En las primeras semanas, unos doce murieron, algunos de hambre, otros a falta de atención médica. Muchos sufrían delirios horribles que los hacían gemir y gritar, posesos, ante el asombro o la indiferencia de los demás. Al final se habían acostumbrado a que de vez en cuando uno de ellos tenía un ataque, y también a que ningún médico iba a llegar para darles un remedio, ni ningún enfermero para golpearlos.&lt;br /&gt;Se fueron armando algunas parejas, ocasionales algunas y más estables otras. Poco a poco, la horda había tomado consistencia de grupo, y se estaban organizando con dificultad las tareas entre los más aptos, de manera que los no aptos para ningún trabajo, por debilidad física, enfermedad mental postrante, edad o cualquier otra causa, no sufrieran más privaciones de las que ya tenían.&lt;br /&gt;Algunos edificaban teorías de por qué estaban ahí, de qué era lo que había ocurrido, de por qué no había más médicos ni paredes, de por qué los habían largado desnudos en esa planicie inacabable, con tanto sol y tanta humedad y tantos pájaros cantando desde el amanecer y tantas flores, que a los alérgicos los mataban directamente por falta de atención. Muchos hablaron del edén, de que por fin estaban en el paraíso terrenal, que Dios existía y había acabado con sus padecimientos. Las primeras muertes naturales no eran óbice para la eclosión de teorías semejantes. Cuando la primera caza los asoló, algunos empezaron a hablar del infierno, de castigo eterno. Algunos, los más avispados, se resignaron a no entender y a sentir, ya que no pensar, que el mundo era un lugar absurdo, que la vida no tenía el menor sentido, y que al hombre sólo le cabía esperar que las cosas le ocurriesen, y después hacer lo que se pudiera, lo que se pudiera.&lt;br /&gt;Juan, uno de los más avispados, convenció a los demás de que tenían que unirse a otro grupo, que así eran muy pocos para asegurar la comida y la bebida, que había que contarle a los otros grupos lo que les había pasado, tan extraño, tan extraño.&lt;br /&gt;Así que, ocultándose como pudieron tras lomadas y bosquecillos, observando medrosamente en torno, con el terror de que volviera la lluvia de flechas metálicas a infestar el cielo para ir a clavarse contra ellos, se dirigieron en busca de otros grupos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-8181291435685666715?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/8181291435685666715/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=8181291435685666715&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8181291435685666715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8181291435685666715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/11/8-quia-absurdum-est.html' title='8. Quia absurdum est'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-7045446899605709396</id><published>2009-11-27T22:20:00.002-03:00</published><updated>2009-11-27T22:30:54.097-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>7- El tercer movimiento histórico</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;La opinión pública estuvo alborotada y tensa en los dos meses de transición presidencial. Se esperaban gestos de ambos lados, la oposición oficial y el Partido Ecologista, y los programas periodísticos presentaban un ambiente de tormenta; el dólar y el euro se dispararon; subió el riesgo país; todos los días, en algún diario, había una nota a algún gran empresario argentino o jerarca del Fondo Monetario que hablaba en términos agoreros del futuro de la Argentina.&lt;br /&gt;La disyuntiva que se le presentaba a Mosse de cara a su asunción era: con quién pactar. Si acordaba lineamientos generales con la oposición oficial, tendría aseguradas largamente las dos Cámaras, pero su gobierno tendría que resignarse a la moderación (es decir, convertirse en otra insipidez). Si, en cambio, acordaba con el otro partido tradicional y con las fuerzas de izquierda, más afines a las ideas igualitaristas que él propugnaba (los partidos provinciales no venían al caso, porque, como siempre, pactarían con el poder nacional de turno), contaría con más libertad de movimiento para imponer sus puntos de vista, pero tendría minoría en el Senado (treinta y uno a cuarenta y uno, en el mejor de los casos), a lo que habría que sumar una Corte Suprema hostil a sus medidas más revolucionarias.&lt;br /&gt;Mosse, luego de largas charlas a solas con Mallardi (electo abrumadoramente para gobernar la provincia de Buenos Aires), se movió con astucia y habilidad extraordinarias. Pactó con los partidos de izquierda, los provinciales y el otro partido tradicional. Además, se ganó a los gobernadores de las provincias patagónicas pertenecientes a la oposición oficial, que se verían favorecidos por las políticas de obras públicas propuestas, y logró maquiavélicamente sembrar la discordia entre el ala izquierda de la oposición oficial (que se sentía identificada con el ideario de Mosse) y el resto del partido, más afín al establishment. Además, mediante una encendida prédica en cada aparición pública contra los que “se van a negar a las grandes transformaciones que nos proponemos de la manera más artera”, “minorías privilegiadas y quienes responden a sus intereses”, arrinconó al resto de la oposición oficial y a la Corte Suprema, logrando soliviantar el ánimo de las clases medias hasta tal punto que, cada miércoles, miles de ellos se reunían ante el edificio del máximo tribunal del país a tirarles huevazos a los jueces.&lt;br /&gt;De esa manera, y ante el altísimo nivel de imagen positiva y de expectativa en Mosse y su gobierno, le arrancó al Congreso un gigantesco paquete de reformas que completaba sus objetivos para todo un período de gobierno. Mosse preveía un caudal de votos sustancialmente menor para la renovación legislativa de mitad de mandato, y quería tener aseguradas las manos libres para todo su gobierno.&lt;br /&gt;Así y todo, y colgado de la fuerza de su nombre y de los dos años de bonanza económica y de redistribución de la riqueza que su acción de gobierno había provocado, el Partido sacó más del cincuenta y cinco por ciento de los votos en las dichas legislativas, y se quedó con el cincuenta y nueve por ciento de la Cámara de Diputados y treinta y dos bancas en la Cámara de Senadores, contra el veintisiete por ciento de la oposición oficial en Diputados y treinta y cinco bancas en Senadores. El camino a la reelección estaba abierto.&lt;br /&gt;En su primer gobierno, Mosse gestionó además un acuerdo del Mercosur para renegociar el pago de las deudas externas de sus integrantes, que bajó el pago de capital y de interés anual a menos de la mitad (con la amenaza velada de provocar una insurrección de pago de los países emergentes hacia sus acreedores). Además, Mosse era de la idea de no endeudar al país internacionalmente, y basar el financiamiento del Estado y de las obras públicas en una fuerte reestructuración de los gastos públicos. Eliminó el ejército y lo reemplazó por una Gendarmería y una Prefectura naval dedicados al control de las fronteras y a tareas comunitarias. Decuplicó el gasto en educación. Con la baja progresiva de los índices de marginación y, por lo tanto, de criminalidad, redujo la cantidad y el tamaño de las cárceles, y los gastos en seguridad. Además, Mosse no confiaba plenamente en los gobernadores provinciales de su partido (salvo en Buenos Aires, claro), por su inexperiencia en la gestión estatal y por el probable arribismo de muchos de ellos, así que digitó y presionó el accionar de las provincias en la dirección por él deseada, en las muchísimas obras públicas que no dependían directamente del gobierno nacional; los críticos compararon esta discrecionalidad en el uso del poder federal con la de la presidencia de Sarmiento.&lt;br /&gt;Mosse completó plenamente los objetivos planteados para ocho años de gobierno, con una transformación que aún estaba en marcha a nivel económico, financiero, productivo, ecológico, exportador, tecnológico, educativo, sanitario, paisajístico, turístico. Argentina estaba en camino a convertirse en el país del turismo internacional por excelencia: decenas de miles de millones de dólares por año llegaban desde el exterior para quedarse. Los empresarios, además, no podían sacar del país sus ahorros, por otra parte gravados con altísimos impuestos si era dinero ocioso. La rueda estaba girando.&lt;br /&gt;El 10 de diciembre de 2033, Manuel Mallardi, a la edad de cuarenta y tres años, asumió la Presidencia de la Nación, para quedarse por dos períodos constitucionales.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-7045446899605709396?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/7045446899605709396/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=7045446899605709396&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7045446899605709396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7045446899605709396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/11/7-el-tercer-movimiento-historico.html' title='7- El tercer movimiento histórico'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-60539175468408798</id><published>2009-11-26T22:57:00.003-03:00</published><updated>2009-11-27T22:24:23.676-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>6- Consumación de la batalla</title><content type='html'>De todos modos, aunque el Partido como organización prácticamente no existía en el resto de la nación, si lograban arañar en las otras provincias (en conjunto, un 54.5 del total del padrón) un treinta por ciento, eso significaría asegurarse la mayoría absoluta.&lt;br /&gt;El dilema para el Partido, en esa circunstancia, era: ganamos la elección a nivel nacional con un cincuenta por ciento de los votos, suponiendo que lo logremos; eso significaría, en el Congreso, un veinticinco por ciento de diputados, y, seguros, dos o tres senadores. Si juntaban en todas las otras provincias (donde el poder del partido oficialista era ancestral) dos o tres más, sería un triunfo. Así y todo, el poder el Partido en el Congreso iba a ser mínimo, con un partido ya no oficialista que haría una oposición feroz y despiadada, con el apoyo del establishment nacional y de los intereses financieros internacionales, y los grandes medios de comunicación secreta o desembozadamente en contra. Gobernar democráticamente iba a ser imposible.&lt;br /&gt;La otra punta del dilema era: presentarse sólo a legislativas, procurando establecerse a nivel nacional, y continuar la ambiciosa obra en la Provincia. Entrar de a poco en el Poder Legislativo, con las elecciones de renovación parcial de las cámaras en el 2017, y recién en el 2019 tentar suerte en la elección nacional. Los más prudentes en el Partido eran de esta postura.&lt;br /&gt;Pero Mosse no era en absoluto de los más prudentes del Partido, y era, con mucho, la carta de triunfo de los ecologistas y la opinión decisiva. Así que, aún con ciertas reticencias de Mallardi (la prensa los comparaba, un poco insidiosamente, con Gandhi y Nehrú), volcó de lleno a su Partido a la elección presidencial. Para eso, se dedicó tres de cada siete días a recorrer las otras veintidós provincias, en un raíd de veintidós semanas que la prensa más adversa comparó con las campañas de Hitler a principios de la década del mil novecientos treinta en Alemania.&lt;br /&gt;Su propuesta central era convertir a la Argentina en un país eminentemente turístico y ecológico, con forestación y fundación y mejora de reservas ecológicas en todas las provincias; redistribución de la población con colocación laboral en las ciudades intermedias; imposición de marcas de alimentos regionales para exportación y consumo interno; reforma tributaria general en la línea de las que había realizado en la provincia; banca pública nacional dedicada al crédito de pequeños y medianos emprendimientos, en especial cooperativas; faraónicas inversiones públicas en la Patagonia en la producción de energía eólica “desde el río Negro hasta Ushuaia”, que le procurasen al país energía limpia y barata; para favorecer la redistribución poblacional en un territorio tan inmenso como el argentino, un plan de obras públicas destinado a la construcción de vías de comunicación (llámese autopistas y trenes) rápidos, baratos, efectivos y ecológicos; concomitantemente, diseño y producción en masa de automóviles, locomotoras y aviones que tuvieran por combustible el hidrógeno, en cantidades mínimas, e inversión investigativa y tecnológica en ese sentido en las universidades del país.&lt;br /&gt;Mosse presentaba como pruebas al canto ocho años de trabajo en Tandil y cuatro en la provincia de Buenos Aires, que habían convertido a esos territorios en ejemplo de capacidad productiva, ecológica y laboral. “Tandil está adelantada ocho años al país; la provincia de Buenos Aires, cuatro; dentro de ocho años yo les prometo que Argentina estará ocho años adelantada al resto del mundo”, repitió en sus discursos campaña.&lt;br /&gt;Mosse tenía cuarenta y seis años, exudaba una energía y un carisma asombrosos, aparecía como renovador de la política y prometía el milagro argentino, en pocos años; además, efectivamente, ya lo había hecho en Tandil y en Buenos Aires, que presentaban un aspecto absolutamente disímil con el caótico, corrupto y desigual estado de cosas del resto del país. Prometía acabar con el hambre, la marginación, la desocupación y la polución ambiental, arrasar con la vieja política, con los viejos partidos que habían llevado a la Argentina al grado de postración en que estaba: los argentinos lo votaron con las dos manos. Sacó más del cincuenta y cinco por ciento de los votos en las veintidós provincias restantes; en la provincia de Buenos Aires y en la Capital Federal los números fueron incluso un poco mejores de lo esperado: en total, sumó el sesenta y cuatro por ciento de los votos en todo el país, contra apenas un veintiséis por ciento de Carlos Roiteman, el candidato del partido oficial, que salió segundo. Ni Perón había logrado tanto. Ganó incluso en casi todos los distritos: de los veinticuatro senadores a elegir, sacó dieciocho. El treinta y dos por ciento de la Cámara de Diputados quedó en su poder.&lt;br /&gt;Igualmente, era un gobierno débil: tenía un tercio de la Cámara joven, y una cuarta parte de la de Senadores. La oposición oficial conservaba un treinta y siete por ciento de los diputados y cuarenta y un senadores, y su actitud sería fundamental para la viabilidad o no del nuevo gobierno. Los otros partidos, fuerzas de izquierda, provinciales y el otro partido tradicional, sumaban un treinta y un por ciento de los diputados, y trece senadores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-60539175468408798?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/60539175468408798/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=60539175468408798&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/60539175468408798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/60539175468408798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/11/5-consumacion-de-la-batalla.html' title='6- Consumación de la batalla'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-639297931806568473</id><published>2009-11-25T19:06:00.001-03:00</published><updated>2009-11-25T19:13:33.063-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>5. Blitzkrieg</title><content type='html'>Una vez logrados, con voluntad, rapidez y ejecutividad inusitadas, estos objetivos previos, se dedicó a promover a nivel provincial las mismas políticas ecologistas de protección de especies animales y vegetales, prohibición y cierre de establecimientos fabriles contaminantes, y generación de recursos y de trabajo a través de un inmenso plan de obras públicas de forestación y creación de reservas en los latifundios no utilizados para cultivo o ganadería en un determinado período. Asimismo, convirtió al Banco de la Provincia en un dador de préstamos para pequeños inversores de menos de cien mil dólares, solamente otorgados a emprendimientos económicos no contaminantes.&lt;br /&gt;Y dio un paso más: promovió, mediante políticas públicas activas, el despoblamiento progresivo del Gran Buenos Aires, y la redistribución de la gente en ciudades del interior de la provincia particularmente promisorias en cuanto a su futuro como polos de desarrollo productivo.&lt;br /&gt;Su idea era convertir a las ciudades intermedias en pequeñas capitales de circuitos productivos especializados, lo suficientemente dinámicas como para lograr un desarrollo económico independiente y sostenido a largo plazo, dentro de las exigencias ecológicas sine qua non del Partido, ya rebautizado como Ecologista.&lt;br /&gt;Su método para el traslado de población fue favorecer la radicación de industrias limpias y con futuro en las ciudades intermedias, hasta lograr el pleno empleo primero entre los pobladores autóctonos, y luego, con trabajadores trasladados junto a sus familias desde el Gran Buenos Aires que recibían contratos a mínimo de cinco años con capacitación especializada incluida. En este contexto, favorecía a su vez los emprendimientos pequeños y medianos en este sentido, y, en lo posible, a cooperativas.&lt;br /&gt;Así, por ejemplo, promovió mediante acuerdos a nivel de las universidades de la provincia un fuerte desarrollo investigativo y tecnológico de energía eólica. Las costas de la provincia de Buenos Aires se llenaron, desde Magdalena hasta el límite sur en el río Negro, de grandes molinos generadores de electricidad limpia y abundante. Esos molinos eran administrados por cooperativas municipales, que daban trabajo e ingresos a individuos y municipios, y que hicieron superflua la utilización de energía eléctrica traída de otras provincias desde establecimientos como El Chocón y Yaciretá. Su mayor aporte en este sentido fue, sin embargo, el desarrollo tecnológico y comercial de pequeñas turbinas del tamaño de un secarropas, capaces de proporcionar energía eléctrica a una ciudad de cincuenta mil habitantes a un costo bajísimo.&lt;br /&gt;Para completar su obra de cuatro años, comenzó un gigantesco proyecto de obras públicas tendiente a acabar con las inundaciones en la pampa deprimida y utilizar esas tierras para ensanchar la superficie de forestación, reservas, cultivo y ganadería.&lt;br /&gt;A nivel económico, productivo y energético, en sólo cuatro años, la provincia estuvo prácticamente al borde de la independencia de recursos, convertida en una inmensa factoría de pequeñas cooperativas y empresas privadas y públicas ecológicas, con una fuerte exportación de nutritivos alimentos ecológicos (es decir, caros) al Mercosur, toda América Latina, y con grandes perspectivas de inserción a mediano plazo en mercados más importantes, mediante una hábil política de marcas: “Producto de Buenos Aires” pasó rápidamente a ser sinónimo de los mejores y más ricos cereales, hortalizas, verduras, frutas, carnes, del mundo, y pagados como tales. Para ello, la gobernación permitía a empresas privadas y cooperativas el uso de la marca “Provincia de Buenos Aires” en el exterior a condición de un fuerte control de calidad de sus productos.&lt;br /&gt;En el 2025, la obra estaba lejos de completarse, pero la popularidad de Mosse a nivel nacional era tan grande que, siendo apenas un partido provincial y sin tiempo siquiera para fundar antes del 2013 filiales en otras provincias, él era el gran presidenciable para las elecciones de ese año, pese a la gran oposición que generaba en los sectores financieros nacionales e internacionales y en los grandes empresarios argentinos, perjudicados por unas políticas públicas que ellos catalogaban de “exaccionistas, autoritarias y anticuadas”.&lt;br /&gt;Con todo el establishment en contra, Mosse, Mallardi y demás líderes del Partido Ecologista (habían surgido decenas en los partidos vecinales de toda la provincia, casi todos jóvenes y entusiastas y nuevos en la política), sopesaron la posibilidad de no presentarse, debido a la falta de aparato a nivel nacional y a la soterrada campaña de los grandes holdings de medios en su contra, que se anunciaba de lo más sucia.&lt;br /&gt;El mapa político era desparejo. En el interior de la provincia, la popularidad y la intención de voto era de casi el noventa por ciento. En el Gran Buenos Aires, donde el oficialismo nacional tenía una gran fuerza electoral basada en una tradición de clientelismo político y asistencialismo que Mosse y Mallardi querían desterrar, era mucho más peleado, pero igual alcanzaba el sesenta por ciento, casi el doble que sus rivales. En la Capital Federal, tradicionalmente el distrito más politizado del país, la intención de voto para Mosse rondaba el setenta por ciento. Eso solo bastaba para asegurarle al Partido, en la elección nacional, un tercio de los votos, sin contar lo que se pudiese recoger en el resto del país, donde el peso del partido oficialista era tradicional y mucho más fuerte.&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:"Arial Narrow"; 	panose-1:2 11 5 6 2 2 2 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:647 2048 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} p.MsoBodyText, li.MsoBodyText, div.MsoBodyText 	{margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	text-align:justify; 	line-height:200%; 	mso-pagination:none; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Arial Narrow"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt;&lt;br /&gt;&lt;/style&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-639297931806568473?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/639297931806568473/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=639297931806568473&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/639297931806568473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/639297931806568473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/11/5-blitzkrieg.html' title='5. Blitzkrieg'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-5501750362759078538</id><published>2009-11-23T23:35:00.003-03:00</published><updated>2009-11-23T23:44:22.258-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>4. Mosse, el Libertador</title><content type='html'>El 10 de diciembre de 2025, asume la Presidencia de la Nación Pablo Mosse, joven líder carismático del Partido Ecologista. Es un movimiento nuevo, con un meteórico desarrollo en apenas una década.&lt;br /&gt;Todo comienza cuando, de cara a las elecciones legislativas de 2015, el entonces profesor de Lengua y Literatura Mosse, de treinta y seis años, decide impulsar la candidatura independiente a concejal del joven y talentoso trabajador social Manuel Mallardi, apenas con la edad justa para tal cargo.&lt;br /&gt;Mosse descubre en sí una vocación superior a la literatura y la docencia, que hasta ese momento habían sido su vida, y unas capacidades oratorias y de aglutinación de voluntades extraordinarias: en setiembre de ese año, el joven Mallardi fue elegido concejal por el apenas fundado Partido Mallardista.&lt;br /&gt;Los lineamientos de su propuesta eran mínimos y claros: un plan de gestión municipal que no se limitaba a las tareas básicas y tradicionales de un municipio, sino todo un proyecto de cuidado de las sierras y forestación de sus laderas, con un doble objetivo: por un lado, conservar y ampliar, ambiciosamente, las potencialidades de Tandil como plaza turística, y por el otro, generar trabajo a financiamiento de costo mínimo para revitalizar la capacidad de consumo de la comunidad. Les dijeron de todo: imbéciles, drogadictos, delirantes, enfermos mentales. Pero, armando cooperativas por fuera de la estructura estatal del Municipio, llevaron a cabo un plan de desarrollo económico que dejó en ridículo a la dirigencia política: se logró un acuerdo global con viveros y empresas de todo el país y el exterior para munir, periódicamente, de especies coníferas a las cooperativas, con una tasa de endeudamiento baja y a muy largo plazo, que permitiese recobrar la inversión, dedicar la mayor parte del presupuesto a pagar sueldos y a invertir en tecnología y capacitación de personal, y potenciar paisajísticamente la belleza de las sierras.&lt;br /&gt;En dos años de tarea en el Concejo Deliberante, la gestión de Mallardi y del Partido resultó tan bien ponderada que, en el 2007, el Partido metió seis concejales sobre diez, y Mosse, de la mano de su carisma, fue elegido intendente. De allí en más, la popularidad del Partido creció de manera supersónica.&lt;br /&gt;Mosse convirtió a la Municipalidad en una empresa de forestación que se dedicó no sólo a trabajar dentro de los límites de su distrito sino también para otros partidos, departamentos y provincias, una empresa que logró, en cuatro años, cancelar sus créditos y diversificarse a su vez como productora de especies vegetales, y con cooperativas diseñadoras de paisajes a mediano plazo, con especialistas salidos en la Universidad del pueblo.&lt;br /&gt;La gestión municipal de Mosse no se limitó a la protección de las sierras y la flora. La Reserva de Sierra del Tigre fue convertida en una de las más bellas y pobladas del país. Con los ingresos enormes generados por las empresas municipales, se dedicó a la fecundación mediante métodos ecológicos de todos los campos del Municipio, privados y públicos, y la fundada por él Cooperativa Municipal Bancaria financió a los productores agrícolas, ganaderos y criadores de animales en general, a tasas exiguas y pagaderas a plazos de muchos años.&lt;br /&gt;El resultado de todos esos emprendimientos fue que Tandil quedó rápidamente proyectada como polo de desarrollo turístico y económico a nivel nacional, como modelo de gestión estatal moderna y eficiente, y que Mosse fue catapultado en una elección plebiscitaria a la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, con más del sesenta por ciento de los votos, en el 2011. Mallardi, a su vez, fue elegido intendente de Tandil, y prosiguió, con un sesgo cooperativista y de integración social más pronunciado, la excelente tarea de Mosse en la Comuna.&lt;br /&gt;Mosse, alentado por su triunfo aplastante (sólo en el interior de la provincia, sacó casi tres millones de votos sobre menos de tres millones y medio, y otros tres millones entre los votantes del Gran Buenos Aires), adoptó un programa de gobierno ambicioso: manejaba el mayor y más fértil distrito provincial de Sudamérica, y se condujo como el líder de un estado cuasi independiente, amparándose en el federalismo propugnado por la Constitución.&lt;br /&gt;En primer término, peleó y ganó ante el gobierno nacional una nueva ley de coparticipación federal, en la que los impuestos eran fuertemente descentralizados y la mayor parte de ellos quedaba en cada provincia, sin pasar por el Esatdo nacional. Logrado ese objetivo, realizó una reforma impositiva provincial destinada a cobrar menos impuestos a los contribuyentes de menores recursos y a poner una fuerte carga impositiva sobre el dinero no utilizado en el circuito productivo, inmovilizado en la especulación financiera o depositado en el exterior; en cambio, al dinero invertido en la provincia lo favoreció con exenciones y rebajas impositivas. Además, controló y limitó fuertemente las tarifas de empresas de servicios públicos, y exigió de éstas el estricto cumplimiento de los contratos firmados en cuanto a obligaciones de inversión y mejora; cuando empezó a reestatizar empresas empeñadas en no cumplir con los contratos existentes, o a anular contratos leoninos, se ganó la inquina definitiva del establishment financiero nacional e internacional, y muchas industrias decidieron, como represalia, retirarse de la provincia a otras, o incluso a otros países del Mercosur.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-5501750362759078538?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/5501750362759078538/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=5501750362759078538&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5501750362759078538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5501750362759078538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/11/4-mosse-el-libertador.html' title='4. Mosse, el Libertador'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-3088664233687510157</id><published>2009-11-19T22:58:00.001-03:00</published><updated>2009-11-19T23:50:28.182-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>3. El sujeto revolucionario</title><content type='html'>Juan Carlos Lemma era empleado de oficina. Tenía treinta y ocho años. Tenía tres hijos (una nena de once, dos nenes, de doce y ocho años) con una mujer de casi su edad, de la cual se había divorciado hacía seis. Los nenes vivían, por supuesto, con la mamá. Él vivía solo en un departamento de un ambiente en Almagro, cerca de la avenida Rivadavia. No tenía pareja. La última mujer de su vida había intimado con él hacía ya un par de años. No se quejaba. No hablaba de esos asuntos, con nadie.&lt;br /&gt;Lemma trabajaba en una oficina de seguros en el microcentro. No vendía: llevaba las cuentas del negocio, asistía al jefe del local. La compañía aseguradora que lo empleaba era una multinacional con sucursales en varios países, incluso con algunas decenas de locales en Buenos Aires mismo.&lt;br /&gt;No podía quejarse de su condición económica. Ganaba dos mil dólares por mes (el promedio de un oficinista cualunque) que le alcanzaban para tener una vivienda pequeña pero confortable, con todos los adelantos de la técnica en cuanto a electrodomésticos y tecnología. Tenía buenos muebles, una señora que venía a limpiar una vez por semana, unos impuestos y rentas que se llevaban una cuarta parte de su sueldo, un buen seguro de pensión (que invertía en forestación, y le daba dividendos de unos diez mil dólares por año: eso en treinta años significaría unos trescientos mil dólares, como para vivir cómodamente de intereses su vejez, cuando llegara su jubilación, a los cincuenta y cinco o cincuenta y seis).&lt;br /&gt;Sus señas particulares: medía cerca de un metro ochenta y tres, era flaco, desgarbado, con cabello negro lleno de entradas, con un mentón un poco salido hacia adelante que le daba un cierto aire de amargura o melancolía.&lt;br /&gt;Ni en el jardín, ni en la escuela general básica, ni en el polimodal, ni en los deportes, ni entre los amigos, ni entre las mujeres, ni en la universidad, ni en el trabajo; en suma, en ningún aspecto de su vida, Lemma se había destacado jamás. Era la típica persona a la que se saluda sin prestar atención, casi sin mirarlo, de compromiso, y cuyo rostro se olvida a los diez minutos.&lt;br /&gt;Los tres días semanales de franco los dedicaba a pasear con sus hijos por los shoppings, cines, hamburgueserías, circos, heladerías. Cuando no estaba con ellos se encerraba en su departamento a mirar películas viejas, cualquiera, cualquier cosa en realidad: si no encontraba ninguna, se ponía a hacer zapping.&lt;br /&gt;Jamás había tenido inquietudes intelectuales, ni maldad, ni rencor, ni odio, ni deseos irrefrenables, ni ataques de furia, ni picos de presión, ni operaciones de órganos, ni fracturas de huesos, ni enfermedades graves, salvo un asma nerviosa contraída en su faz orgánica por el smog de la Buenos Aires de su niñez. Era lo que se dice una buena persona, pero era también alguien de esos que pasan por la vida y cuando mueren es como si no hubiesen pasado. A veces, cuando se sentía muy solo en su departamento a la vuelta del trabajo, Lemma sentía que su vida se había desperdiciado, que no servía para nada, que era casi un gusano. Pero esto le pasaba esporádicamente: la mayor parte del tiempo trabajaba, descansaba, consumía, miraba televisión, iba a los espectáculos públicos y deportivos. Como cualquiera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-3088664233687510157?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/3088664233687510157/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=3088664233687510157&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3088664233687510157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3088664233687510157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/11/3-el-sujeto-revolucionario.html' title='3. El sujeto revolucionario'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-7937272428602083426</id><published>2009-11-18T19:57:00.002-03:00</published><updated>2009-11-18T20:11:31.291-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>2. Reglamentación de la caza del loco con ballesta</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPREZ%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES-AR;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;Las hordas de personas desnudas viven dispersas en esa enorme extensión (a un promedio de 0,125 persona por kilómetro cuadrado), de modo que los individuos vestidos tienen que caminar a veces varios días desde las postas, para encontrar un grupo.&lt;br /&gt;Cuando eso finalmente ocurre, la excitación de las personas vestidas no tiene límites. Aprestan las ballestas, cargan el carcaj (a veces un caddy sirve para estos menesteres de ayuda, lo cual reduce el número de cazadores estrictamente hablando a cuatro o seis) y comienzan a perseguir a las personas desnudas. Como ni las personas vestidas ni las desnudas tienen medio alguno de locomoción, hay que correrlas (porque las personas desnudas suelen esconderse en los bosquecillos y lomadas, temerosas de las personas vestidas, y cuando las avistan huyen despavoridas como gamos), y es verdaderamente un gran esfuerzo físico a pesar de la posesión de ballestas por las personas vestidas, porque las personas desnudas están acostumbradas a vivir en pleno ejercicio, a caminar varios kilómetros todos los días de sus vidas, y tienen un estado atlético imposible para cualquier persona sedentaria.&lt;br /&gt;Pero, a la larga, las personas vestidas hacen puntería y tiran, de bastante lejos, y cada tanto recogen alguna presa.&lt;br /&gt;Un disparo de ballesta a menos de trescientos metros en el tórax o en la cabeza es siempre mortal. Esto está pensado así para producir el menor sufrimiento posible al herido: las flechas son de una aleación de metal que asegura estabilidad de trayectoria y potencia de impacto. Sólo cabe la posibilidad (remota, porque para eso hace falta muchísima puntería, o una dosis muy alta de azar) de que la persona desnuda sea herida en una extremidad, y en ese caso está ESTRICTAMENTE PROHIBIDO rematarla. Hay que dejarla en el lugar, para que la recojan sus compañeros de horda, o en todo caso que muera sola.&lt;br /&gt;Para los guardabosques es muy fácil constatar una infracción de este tipo: un cadáver llevado a una posta con herida en la pierna Y en el tórax o el cráneo es claramente identificable, y un cadáver rematado que un guardabosques halle en el coto durante sus patrullajes identifica inmediatamente al cazador, pues las flechas, por su diseño, una vez clavadas en un cuerpo (al que atraviesan de lado a lado) son prácticamente imposibles de extirpar, y además, en cualquier caso, cada flecha tiene, amén de un color identificatorio dentro del grupo de cazadores, un número de serie que se corresponde exactamente con el número de documento del dueño de la flecha en cuestión, o sea que no hay modo de escaparse al control estricto de los guardabosques.&lt;br /&gt;Como se dijo anteriormente, los cadáveres de las personas desnudas deben ser entregados a los guardabosques (se anotician mediante celular y pasan a buscarlos en sus jeeps). El destino ulterior de los cuerpos así cazados es servir de abono para los cultivos frutihortícolas, la forestación o la jardinería en el resto del país.&lt;br /&gt;Cada cazador lleva consigo un cuadernito, como en el golf, donde registra las presas propias y las de los otros. El ganador se lleva sólo la gloria entre sus compañeros, y en general tiene que pagar la cena para todo el grupo cuando vuelven a la posta o posada. En general, la caza del loco es un deporte al que se compara mucho con el golf, por la serenidad y puntería necesarias y porque se camina muchísimo, aunque con el agregado de la excitación viril (o amazónica) de la caza, con sus esfuerzos y su aunque más no sea mínimo peligro.&lt;br /&gt;Por último, la caza del loco está estrictamente reglamentada como un deporte amateur, y su televisación, totalmente prohibida. Están también prohibidas las apuestas entre grupos. Lo más que se tolera es que, internamente, dentro de cada grupo de cazadores, de manera privada, se hagan apuestas entre ellos.&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-7937272428602083426?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/7937272428602083426/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=7937272428602083426&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7937272428602083426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7937272428602083426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/11/2-reglamentacion-de-la-caza-del-loco.html' title='2. Reglamentación de la caza del loco con ballesta'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-8074222494035921428</id><published>2009-11-16T19:21:00.002-03:00</published><updated>2009-11-16T19:30:54.918-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Coto'/><title type='text'>1. El coto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right; font-style: italic;"&gt;“Hermosa tierra entrerriana&lt;br /&gt;símbolo de rebeldía&lt;br /&gt;vas curando el alma mía&lt;br /&gt;con el sol de tus mañanas”&lt;br /&gt;A. Yupanqui&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;I&lt;br /&gt;Las personas corren desnudas.&lt;br /&gt;Hay una planicie, unas lomadas, y al borde de cada una, un bosquecillo.&lt;br /&gt;Las personas desnudas parecen esperar refugio en los bosquecillos.&lt;br /&gt;Son todas plantas jóvenes pero ya altas, frondosas en esa época del año o perennes. Trasplantadas.&lt;br /&gt;Las personas desnudas corren. Gritan, presas de un horror cerval.&lt;br /&gt;Detrás de ellos, a pie también, otro grupo de personas, menor en número, vestidos ellos, abrigados incluso, portan ballestas. Corren al primer grupo, y de vez en cuando alguno se detiene, hace puntería y tira.&lt;br /&gt;Tira desde veinte o treinta metros (lo que es letal) o tira a veces a tentar suerte, desde cincuenta, sesenta, ochenta, cien, ciento cincuenta, doscientos, trescientos metros. En cualquier caso, si el tirador tiene la suficiente puntería o la increíble suerte, el flechazo también es letal.&lt;br /&gt;Toda herida en la caja toráxica es letal a menos de trescientos metros. Claro que nadie, casi nadie, salvo una suerte excepcional, puede acertarle a una persona desnuda corriendo desde trescientos metros. Pero algunos tientan a la suerte; es como hacer hoyo en uno: cuando uno acierta, debe pagarle a sus compañeros de caza, nunca más de diez o doce (porque el tope de cada grupo está perfectamente reglamentado), una ronda de licor o una comida en la posada más cercana, generalmente junto a uno de los ríos anchos que circundan el coto.&lt;br /&gt;Pero es toda una campaña salir de caza. Tiene que ser un grupo lo suficientemente grande como para autoabastecerse de alimento durante varios días caminando (en el coto los automóviles están prohibidos salvo para los guardabosques, que inspeccionan que no se vulnere el reglamento; sobre todo, que los cazadores no ataquen animales salvo en caso de necesidad extrema para comer, y que no provoquen incendios en los bosquecillos). A veces, en dos semanas, no se puede cazar ni uno entre todo el grupo. Los avistamientos también son difíciles, y hay que ser cauteloso al acercarse, para que los desnudos no se espanten demasiado pronto.&lt;br /&gt;O sea: es una expedición. Un grupo de entre ocho y doce personas con carpas, ropas de abrigo, elementos para hacer fuego seguro, recipientes para juntar los residuos (en esto, las autoridades son inflexibles), ballestas y flechas. Cada uno lleva un carcaj de un color distinto, y flechas con un festón cerca de la punta y otro cerca de la base de la flecha. Eso sirve para atribuir un tiro acertado al cazador correspondiente. El que más personas desnudas caza, gana el torneo entre los ocho o doce.&lt;br /&gt;El grupo de cazadores debe comunicar las novedades día a día al guardabosques correspondiente (de acuerdo a la posta) por celular. El celular tiene que estar encendido todo el tiempo mientras dure la expedición, para que el guardabosques pueda actuar en consecuencia de cualquier vicisitud. El límite de tiempo para una campaña es de quince días. Una vez cumplido ese plazo desde la salida de la posta, el grupo debe iniciar la vuelta a la posta más próxima y no puede cazar más personas desnudas.&lt;br /&gt;Cada detalle de la expedición es cuidadosamente fiscalizado, a distancia, por los guardabosques, y cámaras satelitales siguen los movimientos de las hordas y de los cazadores.&lt;br /&gt;Todo el coto está profusa y diversamente plantado, con árboles y plantas y flores. Hay manantiales y arroyuelos cada pocos kilómetros, muchos de ellos no naturales, para mejorar el paisaje y para permitir a las personas desnudas y a las personas vestidas beber agua pura.&lt;br /&gt;Todo el coto, en su inmensa extensión (casi ochenta mil kilómetros cuadrados), está habitado por unos cuantos miles de personas desnudas (se estima su número, siempre variable, en unas diez mil) que viven en grupos de unas pocas decenas, casi nunca más de veinte o treinta, recorriendo casi al azar un circuito que les asegure agua y comida (sobre todo vegetal, no tienen cómo construirse armas, ninguna clase de utensilios para fabricarlas), en extensiones bastante grandes pero al tun tun, porque no conocen demasiado el terreno. Sólo saben, las personas desnudas, que hay planicie y llanura y lomadas, y bosques y arroyuelos y alguna laguna, y animales pequeños como liebres o conejos o gallinas o peludos. Sobre todo las gallinas, son fáciles de cazar (los otros son dificilísimos, casi imposibles), pero no tienen con qué encender fuego, de manera que comen en general vegetales, sobre todo frutos de los bosquecillos (hay a raudales), o carne cruda, mayormente pescado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-8074222494035921428?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/8074222494035921428/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=8074222494035921428&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8074222494035921428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/8074222494035921428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/11/1-el-coto.html' title='1. El coto'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-3191702738213771449</id><published>2009-11-15T17:52:00.001-03:00</published><updated>2009-11-15T17:54:03.374-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='noticias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='acotaciones'/><title type='text'>Anuncio</title><content type='html'>Mientras espero que vuelvan mis ganas de escribir las novelas que están por la mitad, empezaré a colgar desde el lunes "El coto". &lt;br /&gt;No hay tanto sexo como en las tobiáceas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-3191702738213771449?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/3191702738213771449/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=3191702738213771449&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3191702738213771449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3191702738213771449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/11/anuncio.html' title='Anuncio'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-7033638231025194732</id><published>2009-11-03T10:15:00.001-03:00</published><updated>2009-11-03T10:15:36.176-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pedantes'/><title type='text'>Pedantes oligarcas go home</title><content type='html'>Ruiz Guiñazú sale con su monserga "republicanista" (la de los que apoyaban el republicanismo de los milicos, que conculcaba la democracia, es decir, los reclamos sociales), y le dice al piquetero que en la 9 de Julio "están violando la Constitución". &lt;br /&gt;Solana le responde de sobrepique: "hay derechos mucho más básicos que están en la Constitución y que no se cumplen. Cuando se cumplan, no habrá más piquetes".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-7033638231025194732?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/7033638231025194732/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=7033638231025194732&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7033638231025194732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7033638231025194732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/11/pedantes-oligarcas-go-home.html' title='Pedantes oligarcas go home'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-4289920412783118543</id><published>2009-09-19T18:38:00.005-03:00</published><updated>2009-09-19T18:53:36.731-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='miscelánea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metaescritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='yecciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='acotaciones'/><title type='text'>Bolaño</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este escritor que no me emociona, porque me recuerda demasiado a los pseudorrebeldes de la literatura contemporánea, provocadores de la nada y del cadáver moral burgués, los que se enfiestan con la gestión del cadáver...&lt;br /&gt;Con Bolaño, como con Arlt, me ocurre que (como dicen muchos pedantes rockeros acerca de Soda Stereo) "no me emociona". En cambio, como con Artlt la persona detrás del personaje me cae bien, pienso que hubiéramos sido buenos amigos, de conocernos: el mismo ánimo por emputecer la opinión general, por romper las pelotas impunemente. Pero sus libros (los tres o cuatro que he leído) me parecen pálidos, y sobre todo: sus discípulos son tan pelotudos...&lt;br /&gt;Hoy Ano Dilatado Nacional lo pone en tapa intentando explicar el fenómeno (como diría Tobi: Bolaño ha nacido convenientemente en toda Latinoamérica, y quizá por eso el mercado editorial, que en su afán de lucro, inventa etiquetas como "literatura latinoamericana" e intenta venderlas a otros lares y a estos mismos), y en la nota de Leonardo Tarifeño aparece este párrafo, citado de su agradecimiento al premio Rómulo Gallegos por "Los detectives salvajes":&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Muchas pueden ser las patrias de un escritor, se me ocurre ahora, pero uno solo el pasaporte, y ese pasaporte evidentemente es el de la calidad de la escritura. Que no significa escribir bien, PORQUE ESO LO PUEDE HACER CUALQUIERA, sino escribir maravillosamente bien, y ni siquiera eso, PUES ESCRIBIR MARAVILLOSAMENTE BIEN TAMBIÉN LO PUEDE HACER CUALQUIERA. ¿Entonces, qué es una escritura de calidad? Pues lo que siempre ha sido: saber meter la cabeza en lo oscuro, saber saltar al vacío, saber que la literatura básicamente es un oficio peligroso". &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Más allá de la demagogia de la última frase, la última frase es cierta: escribir bien (como investigar, como pensar, como pintar, como filmar bien, etc.) es meter la cabeza en lo oscuro, saber saltar al vacío. Y la "escritura de calidad" (filisteo concepto) de Bolaño (o de cualquier escritor de esos que marcan a fuego a generaciones y cánones) es una cuestión política. Cualquiera escribe bien; no cualquiera escribe El Quijote en el momento que hay que escribirlo.: eso depende tanto del talento del escritor como del azar y como de la historia. (extrapolación maximalista a posteriori del azar). Bolaño escribió lo que la generación literaria de la década del 90 quería leer y no sabía hasta que lo leyó en Bolaño (porque el genio, románticos y Jung dixit, es el que pone clara y precisamente lo que los demás sólo intuyen oscuramente).&lt;br /&gt;Pero también se sabe oscuramente, y los pensadores, los artistas que valen la pena, creo, son esos que precisamente pueden decir lo que sólo puede saberse oscuramente, sin saber muy bien ni ellos mismos qué significa lo que dijeron.&lt;br /&gt;Y así.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-4289920412783118543?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/4289920412783118543/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=4289920412783118543&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/4289920412783118543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/4289920412783118543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/09/bolano.html' title='Bolaño'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-6811587303052687379</id><published>2009-09-18T22:49:00.000-03:00</published><updated>2009-09-18T22:53:12.879-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metaescritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='acotaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cicatriz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tobiáceas'/><title type='text'>Sinonimia</title><content type='html'>La dulce taquicardia del faso, tan parecida a la del amor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-6811587303052687379?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/6811587303052687379/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=6811587303052687379&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6811587303052687379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6811587303052687379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/09/sinonimia.html' title='Sinonimia'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-2668921177076103596</id><published>2009-08-28T18:21:00.002-03:00</published><updated>2009-08-28T18:24:54.286-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metaescritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='acotaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ajenos'/><title type='text'>Holzwege</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto al motivo que me impulsó, fue bien simple. Espero que, a los ojos de algunos, pueda bastar por sí mismo. Se trata de la curiosidad, esa única especie de curiosidad, esa única especie de curiosidad, por lo demás, que vale la pena practicar con cierta obstinación: no la que busca asimilar lo que conviene conocer, sino la que permite alejarse de uno mismo. ¿Qué valdría el encarnizamiento del saber si sólo hubiera de asegurar la adquisición de conocimientos y no, en cierto modo y hasta donde se puede, el extravío del que conoce?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Michel Foucault, "Historia de la sexualidad, tomo 2, Introducción"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-2668921177076103596?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/2668921177076103596/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=2668921177076103596&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2668921177076103596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2668921177076103596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/08/holzwege.html' title='Holzwege'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-7458888410341384252</id><published>2009-08-23T23:41:00.002-03:00</published><updated>2009-08-23T23:46:01.676-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metaescritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='acotaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='about blank'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ab'/><title type='text'>Apunte para "about: blank"</title><content type='html'>Reproducir en algún momento la lectura del reportaje de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jet Lag &lt;/span&gt;&lt;span&gt;completo en la forma en que es publicado: dos paginitas menos las fotos con todas las evidentes omisiones que ese espacio fuerza. Preguntarle a una periodista cultural qué seleccionaría del reportaje para publicar, y escribir este fragmento en consecuencia, con la estupefacción consiguiente de Tobi, desconociéndose en el texto que acaba de leer. Ni siquiera indignación: estupor. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-7458888410341384252?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/7458888410341384252/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=7458888410341384252&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7458888410341384252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7458888410341384252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/08/apunte-para-about-blank.html' title='Apunte para &quot;about: blank&quot;'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-6209260502543955477</id><published>2009-07-09T14:56:00.003-03:00</published><updated>2009-07-09T15:00:20.514-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metaescritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='acotaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='próstata'/><title type='text'>Pa' que no digan que les miento, bororom borom borom</title><content type='html'>Recordarán que hablé hace unos meses de &lt;a href="http:http://yecciones.blogspot.com/2008/11/la-prstata.html"&gt;la próstata&lt;/a&gt; al explicar las peculiaridades de la sexualidad de Tobi, y sobre todo su filosofía respecto de la identidad sexual, muy cercana a la teoría Queer.&lt;br /&gt;Bueno, para que vean que&lt;a href="http://www.lenceria-sexy.net/video-sobre-Masturbacion-con-masaje-de-prostata.html"&gt; no les miento&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-6209260502543955477?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/6209260502543955477/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=6209260502543955477&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6209260502543955477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/6209260502543955477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/07/pa-que-no-digan-que-les-miento-bororom.html' title='Pa&apos; que no digan que les miento, bororom borom borom'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-2572770250718961474</id><published>2009-04-12T01:59:00.003-03:00</published><updated>2009-07-24T14:41:22.494-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vivacs'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>poema de la isba</title><content type='html'>poema:&lt;br /&gt;palabras que se atisban entre desgarraduras&lt;br /&gt;frases de redención que se susurran desde la isba consentida&lt;br /&gt;mensajes de esperanza que nos damos&lt;br /&gt;para soñar desfalleciendo la libertad en ciernes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;poema:&lt;br /&gt;desperezar palabras como cantos de aves&lt;br /&gt;urdir atajos que nos fuguen de la patraña cotidiana&lt;br /&gt;del sí tácito a la verdad-costumbre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;poema:&lt;br /&gt;acto de insumisión que nos trasciende&lt;br /&gt;nos realiza en el otro&lt;br /&gt;(ese que debe advenir en el silencio&lt;br /&gt;posterior a toda palabra encubridora&lt;br /&gt;no el "otro" fantasmal&lt;br /&gt;el que dicta monólogos y ukases dentro de la cabeza&lt;br /&gt;sino ese que está donde los dos nos encontramos&lt;br /&gt;donde besos y aromas y sabores&lt;br /&gt;y sonrisas exánimes&lt;br /&gt;nos salvan del exilio cotidiano&lt;br /&gt;nos convierten en acto&lt;br /&gt;en singularidad&lt;br /&gt;en dulce ereignis disoluta)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-2572770250718961474?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/2572770250718961474/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=2572770250718961474&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2572770250718961474'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/2572770250718961474'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/04/poema-de-la-isba.html' title='poema de la isba'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-4478422857526544402</id><published>2009-01-23T23:49:00.004-02:00</published><updated>2009-01-24T00:02:36.737-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vivacs'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Arúspice</title><content type='html'>arúspice&lt;br /&gt;atisbo del presente sordo&lt;br /&gt;sorbo del ser&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el poeta en el miasma cotidiano&lt;br /&gt;condolido de sí&lt;br /&gt;expoliado por las necesidades materiales mínimas&lt;br /&gt;espoleado&lt;br /&gt;por el deseo sordo&lt;br /&gt;torvo&lt;br /&gt;el acero del mundo (clavado en los ijares)&lt;br /&gt;que lo impulsa a las planicies del poema&lt;br /&gt;al cabalgar sin mapa&lt;br /&gt;ni cruz del sur ni brújula&lt;br /&gt;y empero llegar hasta ese sitio&lt;br /&gt;que no existía antes del texto&lt;br /&gt;y que se encuentra a sí en ese lugar&lt;br /&gt;(a él&lt;br /&gt;perpetuo náufrago del mundo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;porque eso es el poeta:&lt;br /&gt;el instintivo profeta del presente&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-4478422857526544402?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/4478422857526544402/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=4478422857526544402&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/4478422857526544402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/4478422857526544402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/01/arspice.html' title='Arúspice'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-7789741382392841633</id><published>2009-01-22T10:30:00.002-02:00</published><updated>2009-01-22T10:32:34.795-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='acotaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ajenos'/><title type='text'>Una genial de Barone</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ayer, refiriéndose a "la resurrección espiritual de una nación de trescientos millones de personas" a raíz de la esperanza bastante irracional que despierta Barack Obama, Orlando Barone acotó: "es cuestión de creer o reventar. ¿Y qué necesidad hay de reventar, pudiendo creer?". &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Este último aforismo me encantó, y quería compartirlo con ustedes. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-7789741382392841633?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/7789741382392841633/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=7789741382392841633&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7789741382392841633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/7789741382392841633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/01/una-genial-de-barone.html' title='Una genial de Barone'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-1005198936916211458</id><published>2009-01-06T10:13:00.002-02:00</published><updated>2009-01-06T10:32:56.229-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metaescritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='acotaciones'/><title type='text'>La libertad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Los grandes artistas logran resumir en una imagen, una melodía, unos versos, grandes preguntas, paradojas, respuestas a interrogantes filosóficos, históricos, religiosos, científicos, etc. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para los que se escandalizan por la falta de libertad en Cuba, pero no por la falta de justicia social en la Latinoamérica "libre", o en las injusticias y atropellos que comete permanentemente en otros países el país gendarme de la libertad, vaya este fragmento de Zitarrosa: "¿qué es lo que quieren decir / con eso de la libertad?: / usted se puede morir, / eso es cuestión de salud, / pero no quiera saber / lo que le cuesta el ataúd". &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Obviamente, no estoy hablando a favor de la falta de libertad en Cuba, sino del hipócrita fuera de foco en la falta de justicia social en nuestros países que se llenan la boca con la palabra libertad (para no hablar de infobae). Parece que les asusta muchísimo que se pueda propagar el ejemplo de la languideciente y exhausta revolución cubana. Y que se escandalizan más con siete fusilados por opositores que con centenares de millones que pasan hambre o están mal alimentados en la región que más alimentos produce en el planeta. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En fin; otro posible epígrafe para "La persa" &lt;a href="http://elrumiante.blogspot.com/2007/05/posible-epgrafe-para-la-persa.html"&gt;(y van...). &lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-1005198936916211458?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/1005198936916211458/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=1005198936916211458&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/1005198936916211458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/1005198936916211458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2009/01/la-libertad.html' title='La libertad'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-117474655967964377</id><published>2008-12-22T12:30:00.002-02:00</published><updated>2008-12-22T12:35:47.734-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jet lag'/><title type='text'>60. Las artes de Afrodita</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En un momento están meta y ponga y la llama al celular el pintor. Entre risas y gritos y a golpes de puño (verdaderos, y fuertes, la rubia sabe pegar, Tobi sólo la suelta porque ella le propina una piña en la boca del estómago que lo deja revolviéndose sin aire), logra desamarrarse y agarra el bolso y atiende.&lt;br /&gt;(En inglés) &lt;em&gt;Sí, ¿Eric? No… no vuelvo esta noche, no me esperes. No, con Mecha, quiero estar con los nenes. Y, no sé, hacé  lo que quieras, salí con amigos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Mientras, Tobi se ha abalanzado, feroz, a lamerle el culo, y cuando ella corta, se le encarama y la clava por atrás. Así, sin preámbulos ni medias tintas. Con ferocidad. Mutua. Muchas horas. ¡Con nadie les ha pasado esto, hasta este punto, siempre! Luego del primer polvo, retornó enseguida la violencia, la calentura, el reconocimiento, y ahora retozan como si no hubieran pasado los años. ¿En qué consistía este hechizo, esta excitación de maltratarse, morderse, golpearse, entre risas lastimarse y putear al otro y entre puteadas seguir cogiendo, felicísimos?&lt;br /&gt;Claro, cada tanto paran, agotados, y tienen que charlar o callar o vivir, pero aunque los cuerpos no den más, el acto se renueva, al menor estímulo. Así, toda la tarde. En el medio, charlan, se cuentan cosas de su vida.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Qué onda? ¿Lo querés?&lt;br /&gt;Por supuesto que lo quiero.&lt;/em&gt; (se le llenan los ojos de lágrimas) &lt;em&gt;Te encuentro y enseguida te pierdo de vuelta, es malvado esto. Yo quería ser la madre de tus hijos.&lt;br /&gt;Yo quería que me devoraras, que me engulleras.&lt;/em&gt; (mimándola) &lt;em&gt;Y no quiero tener más hijos. Con uno es suficiente alegría y suficiente suplicio y suficiente esclavitud. Es la esclavitud de la sangre, de la sangre propia. No sabés cómo tira, cómo quisiera mandar todo a la mierda e irme con Jaspe a una islita a vivir en un rancho, y volver a la city una vez por mes a reventarme, y después volver a la islita, al ranchito, y reventarme todo el mes con literatura y… etcétera. Pero no puedo. No puedo. Ese maldito enano me chantajea.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(La rubia se ríe) &lt;em&gt;¿Cómo podés ser tan desalmado… con vos mismo? Sos un reprimido sentimental, boludo, mi niñito boludo, mi nene grande. ¿Por qué odiás ser feliz? ¿eh?&lt;br /&gt;Ahaay… me estoy derritiendo… ¿Por qué nunca una mina me dijo eso, ni siquiera Jaspe, en ese tono, ni siquiera vos? ¿Por qué odio ser feliz? Decime. Explicame.&lt;br /&gt;Porque sos un tonto, un beautiful tonto, que con toda su alma desea su perdición. La plenitud es la disolución, es la sabiduría. Pero la disolución más deliciosa sería fundirse en el ser amado, sea quien sea, con-fundirse en el Uno, pero eso no dura porque nada dura, y hasta el infinito te aburre. Y nadie puede soportar el infinito demasiado tiempo. Porque el infinito es inhumano y corrosivo. Pero precisamente eso es lo que deseás: la infinitud, la corrosión de ser vertiginosamente, un aleph de salud, un punto indiscernible de todos los otros y que sea todos los puntos, un sol que flota gigantesco y rojo y bellísimo, majestuoso, sobre un ocaso en la llanura infinita de la pampa, reinando, nunca más bello y rojo y grande que en esa plenitud inmediata a su muerte, a la desaparición en la negrura sin borde. Vos escribiste todo eso, y sabés que hablás de vos. ¿Por qué te cuesta tanto verlo?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(Con sincera aunque reiterada perplejidad) &lt;em&gt;Sólo lo veo cuando lo escribo. MIENTRAS lo escribo. Después… son letras para mí. Oficio. Salvo para los otros, que dicen el poema, y me dicen, y quizá esa es la única infinitud posible para mí, la infinitud de la palabra horadada, mil veces dicha, repetida hasta que se diluya en el idioma, en la cultura, en la especie, en el mundo.&lt;/em&gt; (Cada palabra es un guiño, un reconocimiento, una sonrisa; reconocen juntos esas palabras y se sonríen, las repiten en tono de broma) &lt;em&gt;Pero eso es algo lento y brumoso, y transhumano, y no me alcanza. No me alcanza en el sentido de que no me basta, pero me alcanza en el sentido de que me da caza, me atrapa. Y cuando vuelve en unos labios rojos como el desconsuelo del verano, húmedos de fiebre, “el juego que acalora” diría Shakespeare… mi anémona, mi Afrodita, mi perdición.&lt;/em&gt; (le va diciendo todo esto mientras la besa) &lt;em&gt;La sabiduría no sirve para nada, mi bella. Y no exime de errores. Y se refrenda cada día, es como alcohólicos anónimos, cada día uno tiene que iniciar una batalla para no embriagarse de estupidez, un vasito basta para meterte de nuevo en el barro. Y uno nunca sabe demasiado, hasta cuando sabe mucho, muchísimo, hasta cuando ha alcanzado las certezas definitivas (definitivas para uno, claro, y definitivas mientras lo sean). Todo así, transitorio. Y doloroso, por ello. Y bello (horrible, horrible rima). Porque termina. Todo. Hasta cada fragmento de uno mismo. Y uno no se sabe mientras tanto. Porque la conciencia es présbita de sí misma, y mientras ve lejísimos con lucidez extraordinaria, con sabiduría límpida, se mira a sí misma y se le nubla todo. Y a mí me pasa eso, que se me nubla todo, todo el tiempo. Todo.&lt;/em&gt; (Se quedan un buen rato pegados, sin siquiera besarse, transpirados, en silencio) &lt;em&gt;Perdón por tanta palabra atolondrada.&lt;br /&gt;Me encanta que por una vez no estén en una hoja, que estén para mí, aunque sea una vez, aunque sea tarde, aunque sea grasa.&lt;br /&gt;¡Fuck you! Es que dichas son falsas. Pero no ahora. Es decir, cuando lo dije, recién. Fue… como desenvolverme, para envolverme en vos. Algo… intrínseco y esquivo, y volátil, y tenue, y fragoroso, y épico. Te juro que no estoy drogado. Bueno, un poquito.&lt;br /&gt;¡Ja, ja, ja, ja! Mmh, te amo. Te amo te amo te amo te amo. Por Dios que no existe, ¡te amo!&lt;br /&gt;Ja. Estamos grandes: fijate cómo tenemos miedo de lastimarnos. Antes… nos gozábamos de producirle dolor al otro. A veces parece que para conocer el cuidado del otro hay que sentir en uno un dolor… infinito. Para querer que el otro no sufra, no pase por eso. Ese botoncito rojito y baboseado, mamita. ¡Cómo te quiero coger!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-117474655967964377?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/117474655967964377/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=117474655967964377&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/117474655967964377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/117474655967964377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2008/12/60-las-artes-de-afrodita.html' title='60. Las artes de Afrodita'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-5386370201028258785</id><published>2008-12-19T12:33:00.004-02:00</published><updated>2008-12-19T12:50:57.241-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jet lag'/><title type='text'>59. Osito Teddy</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La alegría le quita un poco de fervor al asunto. Con un poco de rabia, se lo reconocen al cabo de un rato. ¡Todos esos polvos inevorímiles e interminables y uno atrás del otro, re sacados y al palo a cualquier hora, en cualquier momento y en cualquier lugar! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y recordados, es inevitable. La primera vez en la quinta de Tir en Moreno, ¡como diez horas! (¿cuánto habían cogido, ese día?). Y después, siempre, mucho, a pesar de todas las peleas y las histerias y los quilombos, aún cuando no se dirigieran la palabra el resto del día. Y así… un año y medio… Parecía increíble, más ahora, desnudos y más contentos que excitados, mirándose.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Es cierto, no lo quería reconocer, pero estamos viejos.&lt;br /&gt;Ja. Tengo yerba en el saco.&lt;br /&gt;Es buena idea.&lt;br /&gt;"… que acaba por prender la llama ardiente del amooor…”&lt;/em&gt;, canturrea Tobi, caminando en pelotas como nuestros paisanos los indios.&lt;br /&gt;La rubia lo mira, regodeándose de la vista de ese cuerpo, le mira el culito que le gustaba tanto en los mellizos… se queda mirando. &lt;em&gt;Che... ¿vos no tenés el culo roto, no?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Tobi se pone blanco, casi se le cae la pipa de las manos.&lt;em&gt; ¿¡Qué!?&lt;br /&gt;Me pareció.&lt;br /&gt;¡Y de dónde sacaste eso!&lt;br /&gt;De mirar.&lt;br /&gt;¡Es imposible, así de ojito! ¿O no?&lt;/em&gt;, coloradísimo, avergonzadísimo.&lt;br /&gt;La rubia se ríe. &lt;em&gt;Mmh, ya me vas a explicar eso. ¿Entonces en serio te garchó Jorge?&lt;br /&gt;No hay nada que explicar&lt;/em&gt;, interrumpe Tobi, molesto. Vierte la yerba en la pipita, enciende. Se queda pitando, enculado. &lt;em&gt;Además, es mentira eso, me había olvidado, maldito cuentero. Peor que los machos heterosexuales. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Para mí no es ningún pecado.&lt;br /&gt;Uy, loca, cortala.&lt;/em&gt; Se interrumpe de pronto; levanta la vista, como si hubiera cometido una falta.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡Qué carácter de mierda, que tenés!, ¿sabías?&lt;/em&gt; (lo ha mirado excitada, ahora sí, como antes, con ferocidad, cruelmente; ahora sí es la rubia; eso le causa gracia y lo pone un poco contento y lo excita mucho: se le pone al taco en un segundo)&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ja.&lt;/em&gt; Se acerca, le pasa la pipa. &lt;em&gt;Fumá.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;La rubia agarra la pipa, chupa desprolijamente una bocanada, le sopla la cara y abandona la pipa con negligencia en la mesa de luz, y Tobi intenta echarle el cuerpo encima y ella lo frena con las dos manos y le manotea el juguete. El juguete, sumamente interactivo, se estremece todo. Ella lo aprieta y lo masajea (su dueño se queda de costado en una febril quietud, con los párpados bajos), longitudinalmente, apresándolo con fuerza entre los dedos pequeñitos, y cuando destila las primeras gotas del venéreo licor, se inclina sobre él y comienza a lamerlo sin soltar, rítmicamente (in crescendo), y después a besarlo con ruiditos, al principio con los labios juntos, en la punta (mientras el dueño le aferra el cráneo y gime con los ojos cerrados), y luego abriéndolos, metiéndose el juguete en su boca.&lt;br /&gt;Y cuando siente (en sus dedos, en el gemir creciente de Tobi) que el juguete está por acabar, se separa de pronto y se tira boca arriba, de costado sobre la cama de dos plazas, y abre las piernas y Tobi se arroja sobre ella sin ningún cuidado y la penetra con furor y sin ninguna técnica ni táctica, durante diez minutos, ferozmente, olvidado de todo, mientras la rubia asiente con dientes apretados que sólo se aflojan para soltar gemidos y lo aferra de los glúteos con ambas manos, con los muslos doblados en navaja respecto de su torso, anudada a él, olvidada de todo.&lt;br /&gt;Luego del paroxismo, exhaustos, se quedan así, con los ojos cerrados y el cerebro en off, un par de minutos, ¡y está tan bueno eso!: poder olvidarse de todo por un cuarto de hora, poder hundirse en el presente, clavarse en el presente, ser clavada a él, yyy… nada, nada más. Por eso solo, cada cual pagaría tres vidas de infortunios. Y eso, los une, a pesar de todo y contra todo (contra ellos, incluso).&lt;br /&gt;Después advienen las palabras, esas intrusas.&lt;br /&gt;(rubia, jadeando, empapada en el sudor de ambos, sonriente abriendo al fin los ojos, mirándolo al final de la frase) &lt;em&gt;¡Ah! ¡Es el mejor polvo que me he echado en años!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Tobi comienza a oír la frase y vuelve en sí, abre los ojos, la mira a los ojos al final. No le queda aliento para decir nada; sólo la mira sonreírle de tan cerca y siente un rencor estúpido, cómico porque por qué tendría que sentir rencor contra ella, ¡y en ese instante! Pero la economía anímica es así: uno se da, se olvida, y luego se arrepiente, quiere recuperarse, replegarse en sí. Pero, ¡mierda, él no quiere replegarse, es horrible replegarse! ¡Y es tan bonito poder darse, así, sin preguntar y sin temer (casi, o por lo menos en el medio) a otro, a otra, a ella! Y se acuerda, le viene a la memoria sin que la busque una frase de un antiguo poema suyo, rayado al azar ¡hace tantos años!: “yo quisiera perderme para encontrarme para poder perderte y encontrarte”. Y se pone de los pelos, porque siente AHORA que, sin saberlo en ese entonces, hablaba de ESTO, y lo asustan siempre esas profecías literarias.&lt;br /&gt;La rubia lo nota, porque sus músculos se ponen tensos, y además se quedó abstraído. &lt;em&gt;¿Qué te pasa?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Tobi la mira, sin saber si abrir su alma o callar, como antes, un poco temeroso de dar armas al enemigo, pero sabiendo ahora ¡que no es el enemigo! ¡Eso! Es todo un cambio, pero el atavismo siempre pesa (Sarmiento dixit). Luego susurra, inseguro, &lt;em&gt;Me acordé el final de un poema, de hace tantos años, de cuando estaba acá, en el departamento. Uno que dice “yo quisiera perderme para encontrarme para poder perderte y encontrarte”. O… ahora no sé si es al revés, pero el sentido es el mismo. Y sentí que… que en ese momento hablaba de ESTE momento. Y me pone… es inquietante, me siento en una película de Polanski.&lt;br /&gt;¡Ja, ja, ja!&lt;br /&gt;No te rías… Apenas uno toma nota de la vida, de la vida de uno, empieza a darse cuenta de todas las “recursividades”, de todo lo cíclico. Por otra parte es tonto, es profecía autocumplida, y además, ¡hay que encontrar una frase así en un momento como éste, el problema soy yo, como siempre! ¡Y te juro que no las busco! ¡Me encuentran! Y&lt;/em&gt; (con una sonrisa) &lt;em&gt;no puedo esconderme, porque están en mí en algún rincón de la cucusa, yo soy ellas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;La rubia se ríe y le revuelve el cabello, le besa el rostro. &lt;em&gt;Mi niñito tonto… y loco… ¿Te das cuenta de que estás loquito, no?&lt;br /&gt;Sí. Pero no puedo evitarlo.&lt;br /&gt;Y eso que no fumaste casi. ¿Le pegaste a mucha gente, allá?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(Serio) &lt;em&gt;Nunca le pegué a nadie, en ningún lado.&lt;br /&gt;¡Ah, qué cararrota!&lt;br /&gt;¿Qué…? ¿A vos…?&lt;br /&gt;¡No! ¡A… a mí también, pero no hablaba de eso!&lt;br /&gt;Ah… claro… Pero ni siquiera. Mi violencia es conmigo mismo.&lt;br /&gt;Por suerte para los demás… El marqués de Sade sería un poroto, o la Condesa Sangrienta.&lt;br /&gt;O este… Gilles de Rhé… más ése, ¿no?&lt;br /&gt;El amor letal…&lt;/em&gt; (revolviéndole el pelo)&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No hablemos, mejor. Cojamos… mi amor… mi rubia, mi rabia…&lt;/em&gt; (La besa mientras le dice esto, Picachú se pone de vuelta como loco, la vida es cíclica)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-5386370201028258785?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/5386370201028258785/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=5386370201028258785&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5386370201028258785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/5386370201028258785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2008/12/59-osito-teddy.html' title='59. Osito Teddy'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-4836191864236688477</id><published>2008-12-18T12:40:00.003-02:00</published><updated>2008-12-18T12:59:15.884-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jet lag'/><title type='text'>58. Psicocisnes en danza sagrada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El asunto es ¿dónde enclaustrarse todo el día? ¡No van a ir a un telo a encamarse diez horas! Pagan en el restaurante, salen a la calle comentando con frialdad eso. La rubia piensa en voz alta: &lt;em&gt;Casa de Mecha no, casa de… Carlos no: es un puritano … ¡Casa de Selva! ¡Listo!&lt;br /&gt;La llama.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(Selva) &lt;em&gt;Sí.&lt;br /&gt;Necesito tu casa por todo el día y toda la noche. ¿Podés quedarte en Parque Chas?&lt;br /&gt;¿…? ¿En qué andás…? ¿No me digás que Tobi…?&lt;br /&gt;Sí.&lt;br /&gt;¡Pero cómo ha cambiado ese chico, está hecho un hombre! ¿Y cómo te alcanzo la llave?… Pero, ¿y Jaspe?&lt;br /&gt;Según Tobi, tiene permiso.&lt;br /&gt;¡Uuuuh, esta chica, parecía normal, ahora cierra todo! ¿Y vamos a estar todo el día todos juntos en la casona sabiendo que ustedes dos están encamados?&lt;br /&gt;¡Ay, no sé, Selva! Se hace lo que se puede.&lt;br /&gt;¿Eric?&lt;br /&gt;Ay… no me lo nombres… ¿Te pasamos a buscar la llave por el Salón?&lt;br /&gt;Listo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Sin embargo, no hay el menor atisbo de remordimiento. Con una naturalidad increíble para ellos dos (juntos), retoman esto que no saben cómo llamar ni quieren llamar, pero los llama a ellos. Tobi la mira mientras para un taxi y ni siquiera se siente ansioso, o excitado. Y piensa que va a aceptar, que va a decir que sí quiere el puesto en Ombú y que retomarán este vínculo y que ninguno sabe qué será. Pero va a ser algo distinto.&lt;br /&gt;La mira. La joya distante ahora charla en taxi. Pequeños detalles así que cambian todo. La ferocidad de la rubia se ha disipado con los años o con la situación, y hablan ¡arriba de un taxi! ¡del estado del tiempo!&lt;br /&gt;Despues… cosas: los lentes azules, con vidios medio ovalescirculares, igualitos, por el Drácula de Coppola, cuya fotografía los fascinó de niños a los dos. Pero antes ninguno de los dos tenía lentes así: hicieron lo mismo, y por la misma razón, pero separados.&lt;br /&gt;Esas rimas.&lt;br /&gt;Luego ella se baja sola y vuelve a los cinco minutos. Cierra de un portazo y señala al chofer una dirección en Villa Urquiza. Llegan.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Esto es muy loco&lt;/em&gt;, dice la rubia riéndose luego de cerrar con llave desde adentro.&lt;br /&gt;Más tímidos que dos adolescentes, un poco avergonzados de estar avergonzados, sorprendidos de mirarse a los ojos y descubrir en el otro la misma timidez, o vergüenza, la misma incomodidad, la misma incredulidad, la misma alegría inenarrable…&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Vos podés creer que estemos juntos, los dos? ¿Lo pensaste alguna vez? Yo mil veces&lt;/em&gt;, dice la rubia, &lt;em&gt;Pero jamás me pareció posible.&lt;br /&gt;¿Me recordabas?&lt;br /&gt;¡Ah…! Ya no tanto. Últimamente no tanto. Pero siempre… me pasa de estar en una determinada situación, o en un lugar, o con una persona que vos no conocés, y decirme, después de días o semanas de no pensar en vos, “Ah, esto me pasó con Tobi, o Cómo reaccionaba Tobi ante tal situación, o A Tobi le hubiese encantado conocerlo a este viejo”. Cosas así.&lt;/em&gt; (Baja la vista y hace silencio; luego pregunta)&lt;em&gt; ¿Y a vos te pasaba?&lt;br /&gt;Al principio… Estuve viviendo en una pensión, cuando caí en Atenas… Estaba todo el día pensando en vos, en tu cara, en tu… aroma… No podía pensar en otra cosa que en vos, todo el tiempo. Creí que iba a volverme loco.&lt;br /&gt;¿Y por qué te fuiste, entonces?&lt;br /&gt;A veces no alcanza con desear estar con alguien para poder estar. Si me quedaba acá iba a tener que matar gente, y cualquier cosa que hubiera hecho me iba a separar de vos. Y… sentí que no podía estar más con vos, que me habías defraudado… por no ser el monstruo invulnerable que yo te había… adjudicado como identidad… Y después… pasó el tiempo, yo estaba… en la calle… entre vagos y faloperos que hablaban en griego y yo no les entendía ni la décima parte, y entre esa gente me… hice amigo de algunos, y ahí conocí a Jaspe… y Jaspe… me salvó… me sacó del pozo de tu ausencia… Es como el poema ese tan lindo de Georgie “Tu ausencia me rodea como la cuerda a la garganta, el mar al que se hunde”. Así, literalmente. Y… me pude desatar un poco, y de a poquito Jaspe me fue atando con paciencia biológica, cazándome… y después… tuvimos el hijo, y yo me metí a trabajar en serio en lo de Ombú (al principio fue casi una joda, pero después de Lea ya no había salida) y empezamos a contactar gente no sólo de negocios de ropa sino también trabajos posibles para mí, en lo literario, y después comencé a editar, como a los dos años. Una novela por año. Porque además lo de Jaspe, lo de Leandrito, disparó mi cucusa, y cuando salí del soponcio me puse a escribir muy orgánicamente. A terminar libros que estaban por la mitad, o sea todos, yyy… de ahí… hay tres novelas y dos libros de poemas míos, publicados en griego, no están en griego todos los que publiqué, falta una novela y el de ensayos. Salió así todo de golpe, en tres años seis libros, fue un aluvión. Sólo con ordenarme… trabajo…&lt;/em&gt; (se queda en silencio) &lt;em&gt;Así que pude… no sé si olvidarte, vos también volvés a mi memoria en ciertas situaciones, pero por lo menos desasirme de tu ausencia, vivir el presente que se me presentaba.&lt;br /&gt;¿Y ahora? ¿Por qué viniste?&lt;br /&gt;… Un poco por insistencia de Jaspe, que quería conocer. Sobre todo por cuestiones de negocios, lo de Ombú principalmente, y aparte mi editorial griega quiere publicar una colección de literatura latinoamericana, yo sería en principio el articulador y traductor jefe, digamos. Nada muy importante, tiradas tamaño Grecia, es muy chiquito.&lt;br /&gt;¿Y por mí no?&lt;/em&gt; (lo mira; Tobi la mira y baja la vista, calla) &lt;em&gt;Decime la verdad.&lt;br /&gt;La verdad… ojalá la supiera. Ja… Vos sos la verdad, Jaspe es la verdad, Leandrito, Tir, las chicas, Atenas, todo lo lindo y todo lo feo…&lt;br /&gt;No me chamullés…&lt;br /&gt;… Ja… no… La verdad es que vine porque tenía ganas, por muchas razones, de venir, por negocios… Y que venir removió en mí un montón de cosas… que creía olvidadas, o que persistían… aletargadamente en mi conciencia. Y Parque Chas era una de las principales… mi amor por ustedes. Y cuando tuve los pasajes y supe que venía, no sé… tuve una gran angustia y una gran alegría y una loca esperanza… estúpida… de encontrarte, no sé para qué, estamos los dos casados, yo estoy contento con Jaspe. Y sin embargo… Lo que yo quiero siempre es imposible…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;La rubia se le acerca y lo abraza, lo besa como a un niño. Tobi se abandona, pensativo y sonriente, a sus brazos, y se quedan así, besándose silenciosamente, abstraídos, casi como tristes. Alegres y tristes. Síntesis imposible, pero real.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-4836191864236688477?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/4836191864236688477/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=4836191864236688477&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/4836191864236688477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/4836191864236688477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2008/12/58-psicocisnes-en-danza-sagrada.html' title='58. Psicocisnes en danza sagrada'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-3072159446691635464</id><published>2008-12-17T12:41:00.002-02:00</published><updated>2008-12-17T13:08:56.488-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jet lag'/><title type='text'>57. ¿De qué carajo estábamos hablando...?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;¡Ja ja ja ja ja! ¡Parecés Tir, pibe, estás viejo! Me estabas diciendo que amás a Jaspe.&lt;br /&gt;Sí. La adoro.&lt;br /&gt;El chiquito. Es precioso.&lt;br /&gt;Sí.&lt;br /&gt;Papá baboso. Te juro que lo vi y casi me desmayo. Casi ni hablé con él y ya lo adoro, como si fuera hijo mío… o sobrino…&lt;br /&gt;Je.&lt;br /&gt;En serio. Quiero verlo, conocerlo, maleducarlo.&lt;br /&gt;Ya se encargan los tíos griegos. Es el único nene, imaginate.&lt;br /&gt;Acá igual, con los nenes de Mecha. Es como… Selva los adora, y yo también, me dicen tía. Y Tir… parece Jack Nicholson en la película esa… con Shirley Mac Laine…&lt;br /&gt;¿Cómo carajo se llamaba?&lt;br /&gt;¡"La fuerza del cariño"! Así, increíble, lo ves jugando con los chiquitos. Como si él fuera un nene.&lt;br /&gt;Como una familia.&lt;br /&gt;Somos como una familia.&lt;br /&gt;No sé. O como una cofradía, en todo caso. Una hermandad muy honda. &lt;/em&gt;(Pausa) &lt;em&gt;Yo los llevé siempre a todos lados, a ustedes. Siempre pensaba en ustedes. Cuando lo fui a ver a Tir al Salón… temblaba… porque tenía miedo, no sé, de que me hubieran olvidado, o que hubiesen conocido a otra gente y ahora no me quisieran como yo los he querido tanto tiempo sin verlos. Casi me cago a trompadas con el grandote de la seguridad…&lt;br /&gt;Sí, me contaron.&lt;br /&gt;Sí… Yo iba abstraído, encaré para la oficina y el tipo me atajó, y yo lo saqué de un manotazo, todo esto sin decir ninguno de los dos una sola palabra, y llegamos forcejeando, yo alcancé a abrir de un golpe la puerta y le aparecimos a Tir amarraditos y a los tirones. ¡No sabés la cara que puso!: blanco, estaba, hasta que me reconoció, y se puso más blanco. Y yo… estaba asustado como un principiante, como si Tir me fuera a retar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(Silencio)&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Bueno. En todo caso, bienvenido otra vez a la cofradía.&lt;br /&gt;Yo creo que ya pasó, eso, ¿no?&lt;br /&gt;Sí, sí, ya sé. Digo. Que no te pierdas.&lt;br /&gt;Todavía estoy tratando de encontrarme, y vos me pedís que no me pierda. Ja, no, es un chiste.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Más relajados, almuerzan contándose cosas de las afueras de Londres, de la ciudad de Atenas y alrededores, de las islitas del Egeo, de Corfú que es una isla preciosa… de Delfos… Delfos, el hogar de los dioses en la tierra… De Londres, la metrópolis pop y conservadora todo junto, el terrorismo, el mundo, la mierda, las bandas… Björk, que no está en Londres pero que sigue viva, inmortal…&lt;br /&gt;A la sobremesa, la rubia, aparentando indiferencia, pregunta &lt;em&gt;¿Qué tenés que hacer el resto del día?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(La mira) &lt;em&gt;Nada. Estar con vos.&lt;/em&gt; (la rubia lo mira, sonriente) &lt;em&gt;Y tengo permiso.&lt;br /&gt;¿Permiso? ¿De quién? ¿Para qué?&lt;br /&gt;De Jaspe. Me dijo que si no podía convencerte por las buenas de que aceptes el puesto en Ombú, podía apelar al sexo.&lt;br /&gt;¿Tan convincente es tu pene?&lt;br /&gt;Si no lo sabés vos…&lt;br /&gt;¡Puff, ni a mí me cuesta tan poco remordimiento engañar a mi marido! ¿Cómo podés acostarte con otra?&lt;br /&gt;¿Nunca lo engañaste?&lt;br /&gt;No.&lt;/em&gt; (Con un pucho sin encender en la mano, pensativa y luego mirándolo a los ojos) &lt;em&gt;¿Vos sabés que no? Qué increíble, ¿no?&lt;br /&gt;Además, te digo en serio lo del permiso.&lt;br /&gt;Ffff, estás cambiado. Cuando te conocí casi te tuve que violar para que me dieras bola. Ahora me atacás así. ¿Qué te dio?&lt;br /&gt;Me voy mañana.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(Con un gesto súbitamente doloroso) &lt;em&gt;Dame tiempo.&lt;br /&gt;¿Tiempo para qué?&lt;br /&gt;Para saber qué es esto, si es algo, si es que termina acá o…&lt;br /&gt;¿O empieza acá?&lt;br /&gt;Es angustiante. No puedo pensar nada.&lt;br /&gt;¡No, no, no empecemos! No es nada, o mejor dicho, sí, es todo. ¿Querés que te diga lo que es?: es sexo.&lt;br /&gt;Qué duro que sos. ¿No querés a tu esposa?&lt;br /&gt;La amo. La adoro.&lt;br /&gt;¿Y esto… dónde lo ponemos?&lt;br /&gt;Quizá en ninguna parte, o quizá hay que construirle un sitio. No sé, no puedo pensar, no quiero pensar ahora. Quiero coger. Te quiero coger. Y no tenemos tanto tiempo, habrá que hacer noche sin dormir. ¿Tenés alguna pastillita?&lt;br /&gt;No vendo más.&lt;br /&gt;Todo lo bueno llega tarde.&lt;br /&gt;Pero es bueno que llegue. Aunque sea que pase un ratito. Si es que es un ratito.&lt;br /&gt;¡No, no, no, no, rubia, no pensemos! ¡Cuando no pensamos es cuando mejor la hemos pasado!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-3072159446691635464?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/3072159446691635464/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31260102&amp;postID=3072159446691635464&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3072159446691635464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31260102/posts/default/3072159446691635464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrumiante.blogspot.com/2008/12/57-de-qu-carajo-estbamos-hablando.html' title='57. ¿De qué carajo estábamos hablando...?'/><author><name>Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09039512943478605027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://bp1.blogger.com/_Ivn5scu6c7w/SHbEddj0WgI/AAAAAAAAACk/XMDfkVuSJ2A/S220/10-07-08_231311.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31260102.post-5860458303573057017</id><published>2008-12-16T13:15:00.003-02:00</published><updated>2008-12-16T13:25:33.158-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jet lag'/><title type='text'>56. Manifiesto</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;O sea, me abandonaste…&lt;br /&gt;Como un castigo. Como un autocastigo, en realidad. Por haber deseado. O… no sé… Algo así, no hablemos de eso ahora, en verdad no lo tengo muy claro ni siquiera hoy. Lo cierto es que en ese momento estaba hecho mierda con ganas de hacerme mierda… y ella… ahí… apareció, y… nada, nos gustamos, nos encamamos, nos gustábamos mucho y ella era… me llenaba de paz, estar con ella era el oasis, valga la trivialidad de la imagen, el segundo de mirar a Beatrice entre todo el infierno cotidiano. Y… en el medio de todo eso, como si alguien viviera enterrado en el barro pero limpio, ¿mentendés? Yyyy… yo vivía en la calle… Bah… Estuve en la calle unos días, no sé, dos semanas… y ella me buscó y… me llevó a su casa… un sucucho que se llovía todo, lleno de humedad, frío… una mesa, y una cocina, y una cama, grande, y una bibliotequita, decenas de libros en caracteres griegos.&lt;br /&gt;Ja. Re lírico… La mamá que te viene a buscar y te salva.&lt;br /&gt;… Claro… Y al mismo tiempo, incapaz de salvarse ella misma, y ayudándome.&lt;br /&gt;¿Y cómo hiciste guita? Nunca… vos siempre estabas presente en nosotros, cuando nos juntábamos con Mecha o Carlos o Tir o Selva, pero… obviamente, nunca te nombraban… delante de mí.&lt;br /&gt;… Era “esa mujer”…&lt;br /&gt;Ja. Así. Yyy… Pero, no sé, o sea, me contaron o me enteré por terceras personas, empecé a leer crónicas de libros tuyos y después a leerlos… y después me dijeron que estabas en Grecia y que tenías… una marca de ropa. ¡Y no podía imaginarme nada más anti-Tobi que vos de empresario! ¡¡Y diseñando ropa!! O algo así, yo tampoco preguntaba demasiado. Y acá… nadie entendió mucho cómo terminaste haciendo eso. Es un misterio.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(riéndose) &lt;em&gt;Je. Me he dado cuenta estas semanas, hablando con gente “de la cultura”, que… soy como un misterio, no pueden descifrarme, no les cae la ficha. Soy como un personaje romántico para los que no me conocen o me conocieron de lejos… antes… Y para colmo, con cualquiera de mis conocidos que hables de acá, de la época de la tribu, todos te van a decir que yo era un chico MUY RARO. Y que, no sé, Tir o Mecha, digan de alguien que es muy raro, y con tanto énfasis, no sé, debe provocar todo tipo de alucinaciones en esa gente. Ja.&lt;br /&gt;Y a vos te encanta… ser indescifrable.&lt;br /&gt;Qué sé yo.  No me preocupé por generarme una leyenda. Es decir, no lo hice adrede. Simplemente ahora llegué y me encuentro con esto y… me resulta muy divertido. ¿Quién es el que dijo que la verdad es un gran malentendido?&lt;br /&gt;¿Kafka?&lt;br /&gt;Tendría que ser, ¿no? Bueno, eso. ¿O fue Chesterton? “El mundo es una gran broma, sin ningún sentido”. O “He conocido la verdad, y no tiene sentido”.&lt;br /&gt;¿Y allá? ¿Qué hacés? Aparte de escribir y diseñar ropa.&lt;br /&gt;Bardera… no… Allá también es un poco raro. Porque soy como una especie de Luca Prodan, de Gombrowicz, me sienten de ellos, mis amigos o conocidos artistas, todos jóvenes, de veintipico o treinta y pico o cuarenta y pico, pero no soy de allá, todo mi pasado es un misterio y yo no cuento nada.&lt;br /&gt;Hay que unir las mitades…&lt;br /&gt;¡No! &lt;/em&gt;(se ríen mucho) &lt;em&gt;Un tipo… Mirá, me acuerdo de Aristóteles.&lt;/em&gt; (la rubia lo mira, intrigada) &lt;em&gt;Un tipo que habla, se revela, o se oculta, a través de una palabra… Se encadena a la palabra que dijo. Queda impresa; vos la olvidaste perooo… los que la escucharon la convirtieron en un objeto, la archivaron, la registraron, digamos, y se hacen un mapa de vos de acuerdo a lo que ven y a lo que decís. En cambio, un tipo que se calla, que no dice nada, multiplica el misterio. Y a mí me circunda el misterio.&lt;br /&gt;¡Pero claro! Se deben pelar el culo tratando de entenderte.&lt;br /&gt;En suma, la verdad, la realidad, el phainónemon, es, son, alucinatorios. La verdad es una alucinación. Lacaniano, ¿no?&lt;br /&gt;Re.&lt;br /&gt;Eso. El asunto es cuando uno descubre esta índole "estética", artefactual, de la verdad. La falsedad de la verdad, de toda verdad. El discurso no demuestra la verdad, sino que insiste en ella, decía, creo, Lacan. Es la verdad porque la creemos. Pero si no la creemos, ¿qué pasa? ¿Qué nos pasa a los que ya no la creemos?&lt;br /&gt;Ja. Me estás quemando la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(en tono zumbón) &lt;em&gt;Es la tarea del artista, quemar cabezas. Desmontar al humano a través del montaje de la obra.&lt;br /&gt;Yo leí todas estas cosas, pero… Y las leí hace mucho, algunas. Peroo… es distinto, escuchártelas. Tiene otra carga dramática.&lt;br /&gt;Trágica.&lt;br /&gt;Sí. Está dicho con sangre. Y comparto.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://elrumiante.blogspot.com/2007/09/hypomnemata.html"&gt;Es como decía Pirandello.&lt;/a&gt; Somos dignos de compasión, los que ya no nos engañamos. Y sin embargo… tenemos que creernos, o sea, que crearnos… para seguir viviendo. Porque queremos seguir viviendo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(Es un encuentro raro; la rubia descubre, casi sin sorpresa, que sus reflexiones están muy cercanas, o están muy influidas por las ideas de Tobi, o por las ideas que inspiraron a Tobi, o por el caldo de cultivo que los hizo a ambos… Tir, Parque Chas, la época; y al mismo tiempo desnuda su alma como nunca, como nunca desde que lo conoció a Tir hace… ¡tantos años! quince o más) &lt;em&gt;Claro. El problema es que no sabemos cómo. O mejor dicho, nadie sabe cómo, pero como no se lo pregunta, no sabe. Y viven tranquilitos. En cambio nosotros sabemos que no sabemos, y tenemos que aprender todo de vuelta, tenemos que aprender a mirar todo de vuelta.&lt;br /&gt;Y ahí llegamos. Eso es ser artista. Aprender a mirar todo como si fuera nuevo, pero no por elección estética, arte por el arte, por el orto… sino porque no podemos elegir otra cosa. Nos elige. Y uno es, en suma, un intermediario… alguien que oficia, como un brujo, con las deidades, que las inventa para que los demás aprendan a mirarlas, a creerlas, a adorarlas… porque no se puede vivir sin adorar algo… Yupanqui hablaba de “la música que me ayuda”. Los artistas que te ayudan…&lt;br /&gt;¡Aaaayyy, sos relindo! Qué manga de inadaptados que somos.&lt;br /&gt;Pero lo peor es que ahora nos aceptan. Antes, al distinto, lo rechazaban por distinto. Eso nos daba un lugar, un status, estábamos aparte, era heroico ser artista en el siglo XIX o en 1965. Ahora todos los boludos se pintan el pelo de verde, o se dejan romper el culo, todos tocan la guitarra o actúan. El imperativo categórico es ser diferente. Y lo peor que nos pueden hacer a nosotros es aceptarnos, legitimarnos, porque nuestra verdad es ser lo contrario a la manada. Los despreciamos, pero ellos quieren ser como nosotros, y de ese modo, imitándonos, modelizándonos, nos falsifican, degradan lo que somos. Esa es la gran tragedia de la posmodernidad: la imposibilidad de lo trágico, de escapar hacia lo trágico, lo heroico (porque el héroe es aquél que se revela contra las normas pelotudas de la mayoría, contra la Ley aceptada por todos; bueno…: Kierkegaard, Freud…). Lo único que queda es el escopetazo en la boca, como Cobain, o el cinismo. Y cuando todo el mundo quiere ser Artaud (sin lograr más que banalizarlo, por supuesto), el deber de uno es ponerse en otro lado, ser otra cosa. No sé dónde, no sé qué, pero en un punto inalcanzable para la gilada (no tendría que ser la erudición, la mera erudición,&lt;/em&gt; &lt;em&gt;refinado modo de ser gil). Dejarlos que se amontonen en el rebaño playero publicitario escenario-para-que-te-vean, farsa casi consciente, “burdidad” en todo caso. Y que lo ignoren a uno o lo miren de lejos intrigados o incluso indiferentes o despectivos (eso sería todavía mejor) mientras sentado en la punta de la duna uno oye el ruido del mar, el oleaje misterioso del mundo, abstraído, VERDADERAMENTE ABSTRAÍDO PENSANDO BOLUDECES, en el único sitio a donde jamás podrán llegar los pichis con afanes de piola: en el bocho, con la mente perdida en cualquier parte, como una piedra que a nadie le importa, entre todo el tiempo y entre todo el espacio, grial secreto de la mente; callando (único modo verdadero de decir la verdad)… En resumen: para nosotros, la entronización a que nos somete el rebaño es algo despreciable, como ellos. ¿Y cómo huís?: vendiéndoles ropa. Devolviéndoles el desprecio multiplicado por el disimulo, correspondiente a la adoración impropia que recibimos de parte de quienes no merecen adorarnos. O sea, no nos adoran a nosotros sino a lo que somos, quieren ser "re-heavies".&lt;br /&gt;¡Ja ja ja ja! ¡No me digás que pensaste todo eso para empezar a vender ropa!&lt;br /&gt;No. Eso se dio. Estábamos fumándonos con una piba en casa, Jaspe dormía una siesta y yo… estaba trabajando… me empezaba a vestir onda Parque Chas, y los locos flasheaban. Y esta piba empezó a delirar que tendríamos que poner una marca de ropa, "vos la diseñás y nosotros con Jaspe la hacemos, sabemos coser"…&lt;br /&gt;Raza de Penélopes…&lt;br /&gt;… Ulises posmodernos… Pero lo que quiero decir… es que… nos fuimos a la recontra mierda. ¿De qué carajo estábamos hablando?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31260102-5860458303573057017?l=elrumiante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrumiante.blogspot.com/feeds/5860458303573057017/comments/d
